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Martes, 23 de octubre de 2012, a las 17:43

Redacción. Zaragoza
Cada año se registran en Aragón más de 700 casos de cáncer de mama, un tipo de tumor en el que la supervivencia aumenta un 2 por ciento anual, y 300 ginecológicos, entre los que el de ovarios es el de mayor mortalidad, más del 50 por ciento, por su difícil detección.

Así lo ha puesto de manifiesto hoy la doctora Pilar Moreno, del Servicio Aragonés de Salud, durante la presentación en rueda de prensa de las XIII Jornadas Aragonesas de Cáncer Genital y de mama en las que destacados profesionales abordarán, mañana y el jueves 25 de octubre en el Hospital Clínico de Zaragoza, los avances en el diagnóstico y tratamiento de estos tumores. Ha señalado que mientras que para el cáncer de mama existen herramientas de detección precoz, como es el cribado poblacional, y para el genital de cérvix se utiliza la citología, en el caso del de ovarios no existe una prueba eficaz para toda la población por lo que es necesario concienciar a las mujeres.

Ya que, aunque el de ovarios no es el más frecuente de los ginecológicos si es el más grave ya que el 75 por ciento de ellos se detecta en el estadio tres o cuatro y el 25 por ciento en el uno o dos, y el índice de mortalidad es superior al 50 por ciento, ha agregado Moreno, del programa de Detección Precoz de Cáncer Mama del Gobierno aragonés.
La psicooncóloga Soledad Bolea, una de las fundadoras de la Asociación de Mujeres Aragonesas de Cáncer Genital y Mama (Amac-Gema), organizadoras de las jornadas, ha explicado que en los tumores genitales queda mucho todavía por hacer y en concreto el de ovarios hay que tomarse muy en serio los síntomas. Precisamente Bolea, afectada de cáncer de ovarios, ha agregado que es muy difícil su detección ya que los síntomas, como aumento del volumen abdominal, dolor en esa parte del cuerpo, saciedad o no poder orinar, se pueden enmascarar con los de otras enfermedades e incluso con la menopausia.

Por ello, y para que su detección no se produzca en un estadio avanzado, ha recomendado que si esos síntomas persisten en el tiempo se acuda al médico para realizar una ecografía cuanto antes. Frente al de ovarios, para el que existe cirugía y tratamientos meticulosos, además de radioterapia, que permiten mejorar la calidad de vida, el de mama aumenta su supervivencia un 2 por ciento cada año cuando se realiza un diagnóstico precoz, ha recordado la presidenta de Amac-Gema, María José Aybar.

A los cinco años se registra una supervivencia de entre el 85 y el 87 por ciento de las afectadas, un porcentaje que asciende al 92 y 95 por ciento si se ha realizado el diagnóstico de manera muy temprana. Además de la prevención secundaria, con métodos de diagnóstico más precisos y tratamientos más eficaces, Aybar se ha referido a la prevención primaria que tiene que llevar a cabo la mujer, con hábitos de vida saludable, como alimentación sana y ejercicio físico, y participar en los programas de cribado.

Ha valorado como una "buena noticia" la ofrecida por la presidenta aragonesa, Luisa Fernanda Rudi, de que no se van a retirar las mamografías de la cartera de servicios, aunque ha señalado que si se aumenta la edad del cribado habría que incrementar también los medios, sobre todo en Zaragoza. En este sentido, la doctora Moreno ha recordado que desde 2008 se ha aumentado de manera progresiva la edad de las mamografías hasta los 69 años y que en su opinión no se subirá más, pero ha dicho que ahora la bolsa de población es más numerosa y hacen falta más recursos.