17 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45

La lucha para mejorar la Medicina empieza en la facultad

David Lerma, de 20 años, es estudiante de Medicina en la Universidad de Zaragoza y presidente de la Delegación de Alumno

La lucha para mejorar la Medicina empieza en la facultad
El presidente de la Delegación, apoya totalmente las reivindicaciones recientes de los médicos en Madrid
Esther Ortega
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Sábado, 24 de marzo de 2018, a las 20:00
David Lerma, de 20 años, es estudiante de Medicina en la Universidad de Zaragoza, su ciudad natal. “Me quedé en casa. En cuarto de la ESO estudié en Alemania y estuve pensando cursar los estudios ahí. Pero al final me apetecía quedarme en casa con mis padres, que me daba más oportunidades y con un coste económico mucho menor. Está pendiente el Erasmus", advierte el joven, presidente de la Delegación de Alumnos de la Facultad: "El día de la presentación, el primer día que yo pisaba la facultad, una conocida mía del colegio, se acercó y me introdujo en la delegación. Me contó todo lo que se hacía para la mejorar la docencia y las reivindicaciones estudiantiles, y la verdad es que no me costó nada engancharme", comenta David, que está en el segundo curso. 
 
Mejorar la docencia

"No está para nada bien estructurada la carrera en Zaragoza, partiendo de la base de que Tercero y Cuarto son cursos horribles. Te concentran toda la parte clínica en casi dos años y sin apenas prácticas en hospitales. La gente acaba muy quemada, muy cansada, muy saturada y muy poco motivada de seguir en la carrera. Luego llegas a los rotatorios de quinto y se te pasa un poco", explica el joven, muy reivindicativo, que añade: "En Primero y Segundo es un poco lo de siempre, la necesidad de dar unas clase magistrales en las que llega el profesor con su power point, te lo lee y tú te vas a casa y has entendido solo un 20 por ciento. Te tienes que buscar la vida para entender el resto y al final no aprendes Medicina, estudias para aprobar unos exámenes que al fin y al cabo no son las competencias que tiene que aprender un médico", reclama el joven.

David Lerma, estudiante de 20 años, con sus compañeras de la Facultad

Para David es imprescindible que cambie el sistema: "Si la estuctura de una asignatura tiene como fin que memorices para un examen tipo test al final el 80 por ciento de lo que estudias para un examen se olvida al mes. No tiene ninguna lógica".
 
David todavía no ha hecho prácticas en los hospitales, pero sí en alguna asignatura en la propia facultad: "Funcionan muy bien, vale bastante la pena. La primera semana de anatomía, había gente a la que chocaba mucho el hecho de hacer prácticas con un cadáver, al fin y al cabo es una persona pero tiene una textura distinta por los químicos en los que se conserva. Al final te vas acostumbrando y forma parte de la rutina", recuerda el joven, al que se le va acumulando la fatiga: "Hay días que se hacen eternos, días de 8 a 3 clase y 4 horas de práctica por la tarde, acabas muy cansado".

Trabajo en la Delegación
 
A David le encanta contribuir a mejorar la Medicina desde la Delegación: "Este cuatrimestre que se quedó la delegación vacía estuve buscando gente y montando muchos talleres que son necesarios porque no los acabamos de aprender en la carrera. Por otra parte, montamos una Comisión de Educación Médica, que busca gente de todos los cursos porque hay asignaturas que se imparten verdaderamente mal y hay que trabajar por mejorarla e innovarla, que sirva para algo", explica el estudiante, que añade: "Trabajamos por nuestra cuenta y buscamos propuestas reales y le decimos al preofesor que creemos que esto se podría mejorar así y nos implicaría a nosotros más".
 

"Nos estemos permitiendo tener una bolsa de personas que no pueden acceder al sistema y es algo nefasto"


El presidente de la Delegación, apoya totalmente las reivindicaciones recientes de los médicos en Madrid: "Tiene que haber unos contratos dignos, y no consultas de cinco minutos ni que se matriculen para el MIR 14.000 personas y solo 7.000 vayan a tener plazas. Formar a un médico cuesta 80.000 euros al estado. Y que nos estemos permitiendo tener ahí una bolsa de personas que no pueden acceder al sistema es algo nefasto".
 
David, pese a todo, tiene el dilema de dejar o no España en el caso de no encontrar un trabajo: "Si tu país no está bien y te vas a otro para desarrollarte profesionalmente, o te quedas y lo mejoras desde el país. Es un dilema pero estamos perdiendo profesionales y mentes brillantes porque aquí o las podemos aprovechar".
 
Futuro

El joven, como todos los estudiantes de Medicina, tiene poco tiempo libre, pero le gusta tocar el piano y la guitarra: "Me arrepiento muchísimo de haberlo dejado de lado durante la carrera pero estoy buscando la forma de recuperarlo. También el deporte, que lo dejas de lado y es el pilar básico para que tu salud mental se pueda separar de tus estudios", comenta David, que explica: "Mucho de mi tiempo libre lo dedico a investigaciones médica y congresos porque es trabajo pero me gusta tanto que es una afición más.
 
En cuanto a su fturo, el joven no se cierra puertas a nada: "Yo entré en la carrera con la idea súper clara de que quería hacer Neurocirugía o Cirugía Pediátrica porque me gustaba mucho todo lo que tenía que ver con el cerebro humano y niños. Pero a día de hoy lo que más me llama es la Medicina de Familia. La gente me dice que es raro que me gusten las quirúrgicas y la Atención Primaria pero es que al final es la especialidad más médica y más humana", expone David, que confiesa: "No me metí en la carrera para el éxito, el dinero o el reconocimiento, sino para estar con las personas que en un momento de su vida necesitan ayuda".