25 de junio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

El ‘limbo’ de los sanitarios de Atención Continuada

Surgió como apuesta de algunas CCAA para atender las urgencias, pero se ha traducido en conflictividad laboral
El ‘limbo’ de los sanitarios de Atención Continuada
Los sanitarios que trabajan en Atención Continuada se quejan de que sus condiciones laborales y salariales suponen un agravio. (Foto: Lancelot Digital)
Sergio López
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Sábado, 27 de mayo de 2017, a las 20:00
Los médicos y enfermeros de Urgencias tienen que estar al pie de la emergencia sanitaria, sin importar horarios y desplazamientos. Pero a estos sacrificios, que van implícitos en la vocación de estos sanitarios, se suman otros que van más allá de lo profesional. Para muchos sanitarios de Urgencias, a la penosidad de su generosa labor médica se suma la de sus contratos y condiciones laborales y profesionales.
 
Esto es lo que sucede con los profesionales que trabajan en los servicios de Atención Continuada (SAC) de varias comunidades autónomas, que se quejan de trabajar “en precario”. Regiones como Asturias apostaron por este concepto para garantizar la atención de las urgencias extrahospitalarias desde los centros de salud; pero una década después esta iniciativa se ha traducido en “agravios” en materia laboral, en opinión de los profesionales que prestan allí sus servicios. Las quejas tienen que ver con el menor salario o con no poder optar a concursos de traslados.
 
Desdibujada entre la Atención Primaria y las urgencias, la Atención Continuada ha quedado en una especie de ‘limbo’. Y sus trabajadores, también.
 
Asturias: menos salario por el mismo trabajo
 
“Las condiciones laborales son pésimas. No cobramos ningún complemento y a mí me dan las planillas de los días que voy a trabajar a día 20 del mes anterior; así que, teniendo en cuenta que trabajamos en noches y fines de semana, es imposible que pueda organizar nada”, explica Isabel Vallina, una médico que trabaja en el Servicio de Atención Continuada (SAC) en el Área IV de Asturias y se queja de ganar mucho menos que otros facultativos que hacen “el mismo trabajo”.
 

Javier Alberdi, presidente del Simpa.

En el Principado, las urgencias extrahospitalarias las cubren indistintamente tanto el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) –heredero del Servicio Normal de Urgencias (SNO) que existía antes de las transferencias– como el SAC. En la práctica, unos y otros realizan las mismas funciones, que a su vez se solapan con las del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU). Tras años de lucha, los trabajadores del SUAP lograron su equiparación salarial con SAMU, pero el SAC quedó fuera. “Ahora, un médico del SAC gana menos que una enfermera del SUAP”, se queja Vallina, cuyo salario no llega a los 2.000 euros al mes en 12 pagas.
 
Todo el mundo –partidos, Consejería de Sanidad, sindicatos– parece de acuerdo en que a igual trabajo debería corresponder igual remuneración, pero en el SAC siguen sin percibir ni turnicidad ni productividad. Estos complementos pueden sumar más de 600 euros al mes, según el sindicato Usipa, cuya paciencia, ante unas negociaciones que no avanzan, ha llegado al límite y mantiene sobre la mesa la posibilidad de una huelga en este colectivo, que abarca unos 200 profesionales sanitarios.
 
Comunidad Valenciana: contratos “en precario”
 
En la Comunidad Valenciana se establecieron en 2003 los puestos de trabajo médico y enfermero en Atención Continuada, para atender los centros de salud fuera del horario habitual. La Generalitat estableció que estuvieran integrados dentro de los equipos de Atención Primaria, y que, “sin perjuicio de las funciones específicas que tienen encomendadas”, tuvieran iguales derechos que el resto de sanitarios de AP.
 
Sin embargo, el Sindicato de Médicos de Asistencia Pública (Simap) considera que los llamados nombramientos de Atención Continuada (NAC) se han utilizado de forma “abusiva” para “encadenar contratos de duración determinada” que en realidad corresponden a “necesidades estructurales” de la Atención Primaria. A juicio de este sindicato, la figura de los NAC suma “precariedad laboral y discriminación de derechos”.
 
Se trata de contratos para guardias que se realizan para facultativos y profesionales de Enfermería, que tienen la calificación de eventuales indefinidos, y se renuevan anualmente. En opinión de este sindicato, son contratos “en fraude de ley”, que violan lo establecido en el Estatuto Marco, por lo cual los han recurrido en vía judicial. Serán los tribunales los que avalen o no este tipo de nombramientos.
¿CÓMO NACIÓ LA ATENCIÓN CONTINUADA?
Según definición de la Confederación de Sindicatos Médicos (CESM), la Atención Continuada es el servicio que se presta a la población desde Atención Primaria cuando el horario de funcionamiento de los Centros de Salud finaliza. Según este sindicato, su objetivo debería limitarse a dar cobertura a las urgencias de baja complejidad o extrahospitalarias. En Asturias, los Servicios de Atención Continuada se crearon en 2005 a raíz de un acuerdo en la Mesa Sectorial. La idea era que fueran unos refuerzos para la realización de guardias en los centros de salud, para liberar de las mismas al personal titular de esos servicios, y por tanto los nombramientos son interinos y no ocupan una plaza. Sin embargo, su trabajo ha terminado implicando más cosas y solapándose con el del SAC y el SAMU. “En cada una de las áreas los SAC se han ido apañando como han podido”, explica la médico Inés Vallina, que cree que, aunque “lo prioritario es la equiparación salarial”, es necesaria también una reordenación de los recursos.


Extremadura: en vías de solución
 
La situación de la Atención Continuada en Extremadura está en vías de resolverse, pero ha traído de cabeza a 270 médicos y 280 enfermeros durante el último año y medio. En esta región se decidió no solo crear este nivel asistencial en 2005 para atender las urgencias extrahospitalarias, sino dotar a sus profesionales de una categoría funcional propia, la de enfermero o médico de Atención Continuada.
 
Fue, según explica María José Rodríguez Villalón, secretaria general del Sindicato Médico de Extremadura (Simex), una forma de resolver la precariedad que sufrían los profesionales sanitarios de refuerzo. Hasta entonces eran “mano de obra barata” y las plazas de AC les dieron “estabilidad”, señala. El problema surge en 2015, cuando el ministro Alfonso Alonso aprueba el Real Decreto de Homologación de Categorias, “y vemos que Atención Continuada no es equivalente a ninguna categoría del Sistema Nacional de Salud”.
 

María Jesús Rodríguez Villalón, secretaria general de Simex.

Extremadura es la única región que recoge esta categoría como tal y, por tanto, sus profesionales no pueden optar a concursos de traslados en otras regiones, algo que según los afectados impedía su libre circulación como profesionales en el territorio nacional. La solución pasa ahora necesariamente por disolver esta categoría funcional y por “la homologación progresiva del personal de la Atención Continuada a equipos de Atención Primaria”, garantizando los derechos adquiridos. Según adelanta Rodríguez Villalón, las negociaciones están muy avanzadas y la próxima Mesa Sectorial sellará el acta de defunción de la categoría de Atención Continuada.
 
Mirando ya hacia el futuro, Juan González Armengol, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) reclama a los Gobiernos regionales que los “inventos” para cubrir las urgencias extrahospitalarias “pasen por el filtro de la legislación. “La Ley dice que lo que tiene que haber es una especialidad de urgencias y, en ese sentido, existe un Real Decreto actualizado de categorías profesionales”, señala González Armengol. Más allá de eso, desde muchos ámbitos se llama la atención sobre la necesidad de una nueva organización de la asistencia sanitaria de emergencias. Por su parte, Javier Alberdi, presidente del Sindicato Médico de Asturias (Simpa), cree que debería procederse a una “reordenación” de las urgencias que acabe con los “compartimentos”, que en su región suponen tener tres servicios diferenciados. Esto que permitiría “organizar los recursos de manera más eficiente”, y beneficiaría a pacientes y profesionales.