Examen MIR 2026.
El
examen MIR 2026 forma parte del pasado. Los aspirantes a un puesto de especialización en el Sistema Nacional de Salud (SNS) ya se enfrentaron al ejercicio y
pueden comprobar el solucionario definitivo de la presente convocatoria. A la espera de la publicación de los resultados, la prueba pasará al recuerdo como
una de las más accidentadas de la historia reciente de la Formación Sanitaria Especializada (FSE), afectada por los retrasos provocados por las modificaciones técnicas y contractuales aplicadas por el Ministerio de Sanidad. Un cuestionario que
tampoco ha destacado por su calidad, pese a
su menor complicación.
Y es que las preguntas del último examen para médicos en búsqueda de la especialidad
no permitían diferenciar a los candidatos más preparados de aquellos que acudieron
el 24 de enero con menos horas de estudio y simulacros. Según un análisis de la discriminación por cuestión a partir de los cuadernillos de respuestas presentados en el simulador Escuela Médica, cinco de estas no ayudaban a distinguir a los mejores aspirantes de los peores, mientras que 63 lo hacían pobremente y 68 de manera regular. Tan solo 38 ejercían su función de forma correcta, a la vez que 26 actuaban excelentemente. Por lo tanto, 64 cuestiones de 200 cumplían con su propósito en la criba de titulados en Medicina camino de convertirse en especialistas.
En comparación con el MIR 2023 -cuya complejidad era similar-,
el nivel de discriminación es menor este año. Y es que hace tres convocatorias, 76 preguntas permitían separar a los médicos mejor formados de los ostentaban una preparación inferior de manera excelente y 52 ejercían bien su cometido. Se trataba de muchas más cuestiones que cumplían con su misión, que no que no lo hiciesen, con 37 regulares, 30 pobres y cinco inservibles.
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"El cuestionario ha tenido muchos errores tipográficos y eso ha conllevado a actuaciones no muy justas"
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El experto en la prueba y médico internista, José Curbelo, se encuentra tras esta evaluación del último MIR. Bajo su punto de vista, la caída en los estándares de discriminación se traduce en
"una calidad menor", lo que "debería abrir un proceso reflexivo sobre la forma en la que se elabora el examen". Un ejercicio en el que se han impugnado siete preguntas, más que el año anterior. Algunas de ellas con cierto grado de inexactitud. "El cuestionario ha tenido muchos errores tipográficos y eso ha conllevado a anulaciones no muy justas", ha afirmado.
Una prueba más sencilla
Un examen menos funcional, pero
más asequible. Y es que 64 preguntas fueron "muy fáciles", 48, "fáciles"; 52, con una complicación "óptima"; 25, "difíciles", y 11, "muy difíciles". La proporción de la complejidad es parecida a la de su homólogo de 2023, con 52 cuestiones "muy fáciles", 39 "fáciles", 64 "óptimas", 37 "difíciles" y ocho "muy difíciles".
Varios expertos en el MIR preveían
un descenso en el grado de dificultad, después de la elevada complejidad del examen de la convocatoria de 2025, que provocó que centenares de médicos tuvieran que volver a presentarse este año para intentar alcanzar la vacante formativa deseada. Una reducción que puede haber comprometido la propia capacidad diferenciadora de la batería de preguntas. Al final, el buen ejercicio MIR se caracteriza por una dificultad razonable con la mayor discriminación posible.
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