14 dic 2018 | Actualizado: 13:40
La Revista

Estos son los derechos y obligaciones que la ley impone al MIR

Las funciones, obligaciones y derechos de los médicos internos residentes están regulados en el BOE

Entre sus obligaciones está seguir las instrucciones de su tutor
Estos son los derechos y obligaciones que la ley impone al MIR
vie 07 diciembre 2018. 11.45H
Redacción
Como en cualquier trabajo, al llegar uno puede no conocer muy bien cuáles son sus funciones, cuáles son sus obligaciones o cuáles son sus derechos. Y los MIR no son una excepción: están contemplados dentro de la legislación española en el Real Decreto 1146/2006, de 6 de octubre, donde se recoge su actividad formativa, sus derechos y sus deberes. 

Entre los primeros, los MIR cuentan con el derecho “a la designación de un tutor, que les asistirá durante el desarrollo de las actividades previstas en el programa de formación”. Además, cualquier residente tiene derecho “a ser informado de las funciones, tareas, cometidos, programación funcional y objetivos asignados a su unidad, centro o institución”, así como a “ejercer su profesión y desarrollar las actividades propias de la especialidad con un nivel progresivo de responsabilidad a medida que se avance en el programa formativo”.

En cuanto a sus obligaciones, los MIR tienen el deber de “formarse siguiendo las instrucciones de su tutor y del personal sanitario y de los órganos unipersonales y colegiados de dirección y docentes que, coordinadamente, se encargan del buen funcionamiento del centro y del desarrollo del programa de formación de la especialidad correspondiente”, así como “conocer y cumplir los reglamentos y normas de funcionamiento aplicables en las instituciones que integran la unidad docente, especialmente en lo que se refiere a los derechos del paciente”, realizando “las tareas asistenciales que establezca el correspondiente programa de formación y la organización funcional del centro”.

No obstante, ante cualquier problema legal o de responsabilidad derivada de su actividad, el MIR cuenta con la protección legal del centro y de los servicios de salud con los que colabore. Así, uno de los derechos recogidos es “recibir asistencia y protección de la entidad docente o servicios de salud en el ejercicio de su profesión o en el desempeño de sus funciones”.

No obstante, por si no conoces cuáles son tus derechos y tus deberes como MIR, te recomendamos que consultes el BOE. Esta es la lista completa de derechos y deberes de los MIR:

1. Derechos:
  • a) A conocer el programa de formación de la especialidad a cuyo título aspira, así como, en su caso, las adaptaciones individuales.
  • b) A la designación de un tutor que le asistirá durante el desarrollo de las actividades previstas en el programa de formación.
  • c) A recibir, a través de una práctica profesional programada, tutelada y evaluada, una formación teórico-práctica que le permita alcanzar progresivamente los conocimientos y la responsabilidad profesional necesarios para el ejercicio autónomo de la especialidad, mediante su integración en la actividad asistencial, ordinaria y de urgencias del centro.
  • d) A ser informado de las funciones, tareas, cometidos, programación funcional y objetivos asignados a su unidad, centro o institución, y de los sistemas establecidos para la evaluación del cumplimiento.
  • e) A ejercer su profesión y desarrollar las actividades propias de la especialidad con un nivel progresivo de responsabilidad a medida que se avance en el programa formativo.
  • f) A conocer qué profesionales de la plantilla están presentes en la unidad en la que el residente está prestando servicios y a consultarles y pedir su apoyo cuando lo considere necesario, sin que ello pueda suponer la denegación de asistencia o el abandono de su puesto.
  • g) A participar en actividades docentes, investigadoras, asistenciales y de gestión clínica en las que intervenga la unidad acreditada.
  • h) Al registro de sus actividades en el libro del residente.
  • i) A que la evaluación continuada, anual y final de su aprendizaje se realice con la máxima objetividad.
  • j) A la prórroga de la formación durante el tiempo y en las condiciones fijadas en los apartados 3 y 4 del artículo anterior.
  • k) A la revisión de las evaluaciones anuales y finales realizada según el procedimiento que se regula en este real decreto.
  • l) A estar representado, en los términos que establezca la legislación vigente, en la Comisión Nacional de la Especialidad y en las comisiones de docencia de los centros.
  • m) A evaluar la adecuación de la organización y funcionamiento del centro a la actividad docente, con la garantía de la confidencialidad de dicha información.
  • n) A recibir asistencia y protección de la entidad docente o servicios de salud en el ejercicio de su profesión o en el desempeño de sus funciones.
  • ñ) A contar con la misma protección en materia de salud laboral que el resto de los trabajadores de la entidad en que preste servicios.
  • o) A no ser desposeído de su plaza si no es por alguna de las causas de extinción previstas en este real decreto o de otras causas previstas legalmente.

2. Deberes:
  • a) Realizar todo el programa de formación con dedicación a tiempo completo, sin compatibilizarlo con cualquier otra actividad en los términos establecidos en el artículo 20.3.a) de la Ley 44/2003.
  • b) Formarse siguiendo las instrucciones de su tutor y del personal sanitario y de los órganos unipersonales y colegiados de dirección y docentes que, coordinadamente, se encargan del buen funcionamiento del centro y del desarrollo del programa de formación de la especialidad correspondiente.
  • c) Conocer y cumplir los reglamentos y normas de funcionamiento aplicables en las instituciones que integran la unidad docente, especialmente en lo que se refiere a los derechos del paciente.
  • d) Prestar personalmente los servicios y realizar las tareas asistenciales que establezca el correspondiente programa de formación y la organización funcional del centro, para adquirir la competencia profesional relativa a la especialidad y también contribuir a los fines propios de la institución sanitaria.
  • e) Utilizar racionalmente los recursos en beneficio del paciente y evitar su uso ilegítimo para su propio provecho o de terceras personas.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.