26 abr 2019 | Actualizado: 22:30
La Revista

"Era el momento de dejar en 'stand by' el MIR por el curling"

La graduada en Medicina Irantzu García es la primera profesional española de este deporte de hielo

Irantzu García jugando al curling (Aitor Bernaola).
"Era el momento de dejar en 'stand by' el MIR por el curling"
jue 21 febrero 2019. 15.55H
Irantzu García aparcó el temario MIR, las vendas de la UVI Móvil de la Cruz Roja y su Vitoria natal para hacer las maletas rumbo a Escocia. Allí le esperaba Stirling, un "pueblo precioso" ubicado entre Edimburgo y Glasgow, donde llueve mucho, se comen 'haggis', William Wallace saluda desde una colina convertido en monumento nacional y la Dama Rosa (un fantasma, según cuenta la leyenda) aún merodea por su castillo. La razón la tiene el curling, ese deporte de hielo aún muy minoritario en España. Porque esta graduada en la Facultad de Medicina de la Universidad del País Vasco se ha convertido en la primera profesional de este deporte en nuestro país. ¿Los motivos para haber dejado la academia por un centro de alto rendimiento, donde día sí y día también acude a entrenarse (y a entrenar) en su pista de hielo? Los explica a Redacción Médica

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? O, dicho de otro modo, ¿cómo es que una médica está jugando al curling profesional en Escocia?

Cuando acabé la carrera, tuve que elegir entre el curling y seguir con el MIR. Nos dieron dos becas para seguir jugando, así que se decantó un poco la balanza. Al final, tener esas dos becas, que implican recibir dinero al mes, era una oportunidad que no podía rechazar. Al haber terminado la carrera, pensé que era el momento de dejarlo todo un poco en 'stand by' e intentar ir a por una nueva aventura, vivir en otro país y centrarme en el curling porque pase lo que pase pasará. Ya habrá tiempo de volver al MIR.

¿De dónde viene esa afición por el curling?

Vinieron a darnos un curso en Vitoria en 2003, después de los Juego Olímpicos de Invierno de 2002. Lo probamos toda la familia y gustó mucho a los cuatro: a mi hermano, a mis padres y a mí. Es un deporte que te permite viajar mucho. Nos enganchó.

Pero es un deporte poco conocido en España...

Sí, la verdad es que en España solo jugamos unas 200 personas. A pesar de llevar 20 años casi con el de... en el país, es desconocido. A la gente le preguntas por la calle y no tiene ni idea de en qué consiste. Aunque poco a poco, con los resultados que estamos teniendo y las publicaciones en prensa, se va conociendo poco más.

Y eres la primera profesional del país.

Sí, soy la primera que ha decidido dejar todo lo que tenía de lado para jugar profesionalmente al curling. Da un poco de miedo porque es un deporte poco conocido en el país. Tampoco tenemos muchos recursos ni ayudas. Pero es cuestión de echarle un poco de valor y tirar para adelante.

¿Qué te decían los compañeros de la facultad cuando decías que ibas a aparcar el MIR para irte a Escocia a jugar al curling?

Si mal no recuerdo, la mayoría me decían que tenían hasta envidia. Que ellos estaban muy contentos con el MIR y con ganas de empezar la residencia, pero tenían envidia de verme viajando todo el tiempo. Ese año en el que se estaban preparando, yo estuve en Australia y Nueva Zelanda. Entonces, los más cercanos me decían que ojalá ellos pudiesen hacer algo así.

¿Cómo fue la primera experiencia profesional?

En marzo de 2018, con la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno, me llamaron desde la Federación Mundial de Curling para ver si podía hacer de árbitro y de oficial médico en los juegos paralímpicos. A mí me pareció una oportunidad muy buena para entrar en contacto con los Juegos. Acepté y la verdad es que me lo pasé muy bien. Resultó ser un poco el empujón que me ayudó a decidirme. Porque aunque digas que quieres irte a otro país, no estás cien por cien decidida. Hasta cuando estuve allí, vi toda la experiencia y pensé: quiero luchar por esto y quiero ser yo la que esté en unos juegos compitiendo en el futuro.

Irantzu García, durante un momento de sus prácticas.

Medicina no es una carrera que se conozca por dejar demasiado tiempo libre para el ocio. ¿Cómo eran esos entrenos mientras estabas estudiando?

Es cierto que fue complicado. Al final, entre los viajes, las competiciones, entrenar y estudiar la carrera, tenía muy poco tiempo para los amigos. Por suerte, mi mejor amiga también ha estudiado Medicina, así que entendía mi situación. Y tuve muchísimo apoyo en la facultad. Muchas veces me coincidían los exámenes con competiciones, así que me tenían que cambiar la fecha. Creo que eso ha sido la mayor ayuda que he tenido. Sin ella, no habría sido posible terminar la carrera.

Todavía estás vinculada a la Medicina. ¿Qué supone para ti el patrocinio de AMIR?

Pues fue una gran sorpresa. Yo era delegada de clase en los últimos años de la carrera. Siempre he estado muy en contacto con Borja [Ruiz, director de AMIR], que estuvo dándonos la charla en la facultad. Al final, de hablar y hablar, teníamos muy buena relación.

Un día, me vio en el periódico por casualidad y me preguntó qué tal iba todo. Yo estuve un tiempo probando el MIR con ellos, así que me dijo que desde AMIR les hacía mucha ilusión que una alumna suya estuviese preparando los Juegos, y que ellos me querían ayudar en lo que pudieran. Así empezó todo. Me han ayudado mucho tanto a mí como a mi hermano. Nos han dado un pequeño patrocinio, también han hecho publicidad en su revista… Toda visibilidad es buena para nosotros.

¿La idea es seguir en Escocia?

De momento, sí. Al final es lo de siempre, dependes de las becas y ayudas. Sin eso no lo puedes hacer. Pero mientras sigan, la idea es seguir aquí.

¿Te está gustando la vida allí?

Sí, la verdad es que es muy bonito. Sobre todo donde estoy yo, que es un pueblo precioso. Cuesta un poco al principio, porque llueve mucho y la comida y las costumbres son diferentes. Pero es cuestión de adaptarse poco a poco. Tuve la suerte de tener algunos amigos aquí, que lo hace todo más fácil. Por las tardes puedo desconectar un poco y salir a tomar algo. Está justo en  medio, entre Edimburgo y Glasgow, así que es muy fácil plantarse en cualquiera de las dos en media hora larga.

¿Y después? ¿Tienes pensado volver a España para prepararte el MIR?

Sí, al final sí que es cierto que ahora estoy viviendo del deporte, pero si no tienes resultados no puedes seguir viviendo de esto. Va a llegar un momento en el que no puedes mantenerte a tanto nivel. Entonces mi idea es después del Ciclo Olímpico volver a España y dedicarme a la Medicina, que al final es lo que me gusta.

¿Qué especialidad te gustaría hacer?

Me encantó Cirugía Vascular cuando roté por ella. Ahora, a lo mejor tengo la suerte de que cuando vuelva tengo la suerte de que cuando vuelva esté en funcionamiento la especialidad de Urgencias, que también me gusta mucho después de trabajar como médico general el año pasado en la UVI Móvil de Cruz Roja.

¿Volverías a prepararte por academia?

Sí, ya me han dicho en AMIR que me esperan cuando vuelva.


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