El vicepresidente de AME, David Montes.

El vicepresidente de AME, David Montes.

MIR

La protección de la salud mental de los MIR, a expensas del futuro del RD: “La prevención comienza por mejorar las condiciones laborales”

Sanidad sigue confiando en sacar adelante la norma antes de las elecciones, que contempla medidas específicas para vigilar el bienestar psicológico de los residentes

Y además: Sanidad valora crear auditorías psicosociales para frenar suicidios MIR

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En la carrera contrarreloj por sacar adelante el Real Decreto 1146/2006 antes del 29N, como reforma de las condiciones laborales de los residentes del Sistema Nacional de Salud, entre las medidas que podrían decaer en caso de no salir adelante se encuentran varias orientadas a velar por la salud mental de los residentes.

En un contexto de altos índices de problemas psicológicos entre la profesión médica, los MIR no pierden de vista esta cuestión como una de las grandes novedades de esta norma. En concreto, el proyecto de RD introduce una serie de medidas para la valoración de riesgos psicosociales entre los residentes, como la creación de auditorías y grupos de apoyo entre profesionales -los denominados grupos Balint-, donde se analizan en común los impactos emocionales de la labor asistencial.

Unas medidas que fueron planteadas como respuesta a la creciente preocupación entre los MIR por los problemas de salud mental, tras el fallecimiento de tres residentes por suicidio en la primera mitad de 2026. Desde la Asociación MIR España (AME) se mantienen expectantes ante el devenir de esta norma y la implantación de estas medidas, a las que dieron su aval en reunión con el Comisionado de Salud Mental. No obstante, su vicepresidente, David Montes, señala en conversación con Redacción Médica, que el abordaje de la salud mental del colectivo requiere de medidas estructurales que comienzan, a su modo de ver, por revisar las condiciones de trabajo. “La prevención primaria comienza por mejorar las condiciones laborales”, señala en este sentido como una demanda no solo para los residentes, sino para los facultativos en general. A este respecto, alude al impacto de la penosidad de las guardias, como un elemento que genera un importante agotamiento psicológico y tiene una repercusión directa sobre la calidad de vida.

A propósito de la trágica pérdida de estos tres compañeros, recalca que "no se puede establecer una relación directa con las condiciones laborales", en tanto que el suicidio es un fenómeno complejo y multicausal. No obstante, apunta a factores estructurales del colectivo que dejan en una situación de vulnerabilidad la salud mental del colectivo, como "la elevada carga asistencial, el reto de asumir rápidamente un elevado grado de responsabilidad o el abandono de sus lugares de origen".

El vicepresidente de AME compara la situación psicológica entre los MIR con “una tubería que pierde una fuga”: “Podemos poner parches, pero si el problema de raíz no se soluciona, al final la tubería sigue perdiendo”. En materia preventiva, Montes subraya la importancia de abordar los determinantes sociales de cada caso y apuesta por implantar protocolos de seguridad donde identificar señales de alarma y establecer protocolos de derivación para hacer accesibles los recursos.

“Cada vez tenemos menos esperanza”

Desde el Ministerio de Sanidad mantienen la confianza en que el visto bueno al RD MIR pueda llegar en alguno de los cinco Consejos de Ministros pendientes antes de la próxima convocatoria de elecciones, según trasladan fuentes de este departamento a este medio. Las medidas contempladas en materia de prevención psicosocial, eso sí, prevén que se mantengan sin modificación.

Sin embargo, desde la AME no comparten ese optimismo. Su vicepresidente, David Montes, se muestra cauto ante el futuro de esta norma y ve “difícil” que salga adelante antes de agotar la legislatura. “Nos mantenemos expectantes, pero cada vez con menos esperanzas”, afirma.

El decreto, a juicio de AME, se queda corto de ambiciones en la regulación laboral propuesta, especialmente por plantear una merma retributiva para los MIR como consecuencia de la reducción de las guardias planteada. A pesar de este y otros puntos de desacuerdo con la norma, Montes reconoce el esfuerzo del Ministerio por sacarla adelante y agradece la intención de reformar este marco legal tras dos décadas de vigencia del actual. No en vano, el representante de los MIR subraya que en el proyecto aún quedaban “cuestiones por pulir”.

Reivindicaciones como el reconocimiento de la Medicina como profesión de riesgo o la activación de protocolos estrictos de derivación no se van de la mesa de residentes y facultativos, con el reto compartido de hacer frente a un creciente desánimo e incidencia de problemas psicológicos.