TCE en su puesto de trabajo.
Nueva FP sanitaria: el sector técnico celebra el cerco al modelo online, aunque lo ve insuficiente
La propuesta cuenta con el respaldo del colectivo en líneas generales, especialmente por el fin de la instrucción completamente online.
Y además: Educación pone fin a la FP sanitaria completamente online y exige presencialidad en todas las modalidades de enseñanza
Los criterios para ofertar títulos de Formación Profesional (FP) sanitaria se endurecen. Al igual que sucedió con las universidades, el Gobierno, a través del Ministerio de Educación, actualizará los requisitos para la apertura y continuidad de centros que imparten ciclos de este nivel de enseñanza. Estos quedarán recogidos en un Real Decreto que tiene por objetivo fomentar el aprendizaje del alumnado y, por ende, un mejor ejercicio de su profesión. Para ello, la reforma legal apuesta por poner fin a la modalidad completamente online. Una iniciativa bien recibida por los representantes del colectivo técnico del área de salud. No obstante, bajo su prisma, existen ámbitos que se podrían reforzar.
"No tiene sentido que las titulaciones sanitarias tengan una formación cien por cien online", ha resaltado el presidente de la Sociedad Española de Técnicos Superiores Sanitarios (Setss), José Joaquín Durán, a Redacción Médica. Es más, el representante del gremio ha destacado que se podría reforzar el requisito de presencialidad de entre el 15 y el 39 por ciento del tiempo lectivo -más allá de las prácticas en empresa- establecido para la modalidad virtual. "Creo que sigue siendo un porcentaje escasísimo para nuestros perfiles", ha continuado.
Por su parte, la presidenta de la Asociación Española de Técnicos de Enfermería, Emergencias, Sanitarios y Sociosanitarios (Aetesys), Elvira González, también ha apreciado que la citada norma ponga coto a las decenas de centros que no ofertan una formación de calidad. "Existen academias en las que el alumno compraba el título, ya que ni acudía a clase ni practicaba ni se controlaba su evolución", ha puntualizado. No hay que olvidar que hay alumnos que cursan determinadas titulaciones de FP para acceder más adelante a la universidad.
Además, Durán valora positivamente la reducción paulatina del número de alumnos por profesor planteada en el proyecto del Real Decreto, que pretende que no haya más de 50 estudiantes en las actividades online y 25 en las presenciales. También aprueba la propuesta de fortalecimiento de las prácticas en empresa, equivalentes a un porcentaje entre el 25 y el 50 por ciento del total de horas lectivas, según la modalidad de enseñanza.
Precisamente, la instrucción sobre el terreno es uno de los aspectos que más preocupaba a González, dado que no todos los centros la aseguraban. "Hay casos de alumnos que han tenido que buscarlas ellos mismos o incluso realizarlas en entidades que no tenían nada que ver con el ciclo en el que estaban matriculados", ha reconocido. Desde futuros técnicos en Emergencias fuera del ámbito de la urgencia asistencial hasta estudiantes del título de técnico en Cuidados de Enfermería (TCE) que acudían a casas privadas para atender a un único paciente, lo que limitaba la aplicación de las técnicas aprendidas. "Los utilizaban de mano de obra barata", ha lamentado la presidenta de Aetesys. Una vía que no permite la adquisición de las competencias necesarias para el ejercicio profesional.
Puntos a mejorar
Sin embargo, tanto a Durán como a González les gustaría que el texto del Real Decreto fuera más ambicioso. El máximo responsable de Setss no solo ha demandado una proporción más elevada de presencialidad, sino también el establecimiento de mecanismos de vigilancia autonómicos para controlar el cumplimiento del Real Decreto. "Si no se inspecciona de verdad, la norma no servirá", ha remarcado. A su vez, ha lamentado la longitud del plazo de adaptación de la estructura de FP a las bases de este texto legal. En total, el Ministerio de Educación otorga cuatro años a los centros para la aplicación de estos requisitos.
Mientras, la presidenta de Aetesys ha incidido en la necesidad de verificar la formación del profesorado. A su juicio, el texto debería incluir mecanismos para garantizar que la titulación de los docentes coincide con la titulación en la que enseñan. Por ejemplo, en el caso de TCE, contar con graduados en Medicina o Enfermería -al tratarse de profesionales asistenciales- o el propio ciclo técnico para la impartición de clases. Un paso para fomentar la exactitud de la formación con la futura realidad profesional.
En pro de la FP sanitaria
El proyecto de Real Decreto está previsto que llegue al Consejo de Ministros en los próximos meses. Un texto que exigirá mayor presencialidad en los modelos virtual y semipresencial y más formación práctica en los ciclos ofrecidos. Asimismo, obligará a los centros a contar con al menos un itinerario completo de alguna rama de enseñanza de FP -desde el nivel básico hasta el superior-. Por otro lado, además de la citada rebaja de la cifra de estudiantes por profesor, las academias tendrán que establecer el mismo número de tutorías en todas las modalidades de aprendizaje. Más allá de las entidades formativas existentes, el Ministerio de Educación contempla la creación de dos figuras en el sector: los centros asociados y los centros de segunda oportunidad.