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Implante pionero para sustituir una válvula cardíaca en La Arrixaca

El hospital ha sustituido una válvula aórtica por una protésica, gracias a la tecnología Inspiris

Asensio López, gerente del SMS.
Implante pionero para sustituir una válvula cardíaca en La Arrixaca
Redacción
Domingo, 23 de julio de 2017, a las 13:10
El Servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, de referencia en cirugía mínimamente invasiva, ha sido el escenario del primer implante de la válvula Inspiris en España.

"En el momento en que la paciente llegó a nuestra consulta y comprobamos su cuadro clínico tuvimos la seguridad de que era idónea para llevar a cabo el implante de una válvula biológica debido a los deseos de la enferma de tener descendencia, en este caso una mujer de 29 años", señala Sergio Cánovas, jefe de Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Virgen de la Arrixaca. "Cuando, en este caso, se plantea la cirugía de sustitución de la válvula aórtica por una protésica, rápidamente pensamos en implantar la válvula Inspiris por los potenciales beneficios de este nuevo dispositivo", añade.

La válvula Inspiris se comercializó en mayo de 2017, siendo el Hospital Virgen de la Arrixaca uno de los primeros centros que implanta este dispositivo a nivel mundial. Es una válvula biológica fabricada con un nuevo tejido denominado Resilia, que ha demostrado niveles muy bajos de calcificación y, por tanto, se prevé una duración de la válvula bastante superior a las otras válvulas biológicas de las que se disponen hoy.

En la actualidad, las recomendaciones de las sociedades científicas internacionales, proponen utilizar válvulas biológicas en posición aórtica a partir de los 60-65 años, salvo preferencias de los pacientes, y válvulas mecánicas (que requieren anticoagulación) por debajo de esa edad.

Con esta nueva prótesis se puede adelantar la edad de implantación de válvulas biológicas y plantear su uso en pacientes por encima ya de los 50 años o que, por motivos personales o clínicos, no deban anticoagularse, como es el caso de la paciente operada. A los beneficios de este nuevo tejido se añade la tecnología Vfit, que facilita un posible implante de una válvula por vía percutánea en caso de requerirlo en un futuro sin necesidad de una nueva intervención sobre el tórax.