Pilar Jimeno, directora general de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid,
El nuevo
Plan Integral de Inspección de Sanidad de Madrid se ejecutará de forma coordinada a través de la
Dirección General de Inspección y Ordenación Sanitaria y la Dirección General de Salud Pública durante 2026, 2027 y 2028, e incluye programas de protección frente al instrusismo en la asistencia sanitaria. Para el 2026 la orden aprueba el Plan Parcial para este año, que establece la actividad inspectora en áreas claves como la ordenación farmacéutica, los centros sanitarios, la inspección médica y la salud pública.
En la Dirección General de Inspección y Ordenación sanitaria, el Plan Integral de Inspección 2026-2028 se vertebra en los
tres pilares de inspección médica, farmacéutica, de centros sanitarios. En el marco de la inspección y ordenación farmacéutica se garantiza que los establecimientos y servicios farmacéuticos, como las oficinas de farmacia, las ópticas, ortopedias y centros de audioprótesis y unidades de radiofarmacia, cumplan con los
requisitos legales asegurando la calidad, seguridad y eficacia en la prestación de los servicios a los usuarios. A su vez se verifica el cumplimiento de la legislación en materia de
prestación farmacéutica y sobre productos farmacéuticos, de uso humano y veterinario, productos sanitarios y cosméticos.
La inspección de centros, servicios y establecimientos sanitarios garantiza que los
hospitales, clínicas, y otros centros y servicios sanitarios y las ambulancias cumplen con los requisitos técnicos sanitarios exigidos por la normativa vigente, así como que la asistencia prestada se realiza de forma segura. En este marco se tienen programas específicos que
protegen frente al intrusismo en la asistencia sanitaria.
La racionalización y control de las prestaciones por incapacidad temporal o el visado de recetas son cometidos de la Inspección médica. Otro de los cometidos de la Inspección médica es
evaluar y auditar la calidad y seguridad de la prestación de servicios sanitarios asistenciales, docentes y de investigación.
Articulación del Plan de Inspección
El Plan Integral de Inspección de la Dirección General de Salud Pública se articula en las materias de
sanidad ambiental, calidad y seguridad alimentaria, actuaciones en adicciones y, como novedad en este plan, la
oferta alimentaria en centros educativos.
El Plan parcial de inspección en
Sanidad Ambiental contempla la
vigilancia, inspección y control de los factores ambientales en salud. A través de este plan se vigila la
calidad del aire, el polen atmosférico, las temperaturas extremas, los campos electromagnéticos, las enfermedades transmitidas por la fauna silvestre, los animales domésticos o los vectores. Así mismo contempla la inspección y control de las aguas de consumo, regeneradas y de uso recreativo, las instalaciones de riesgo de legionela, los productos químicos y biocidas, la evaluación de impacto ambiental, la gestión de los registros de empresas de sanidad ambiental, así como el control sanitario de las empresas funerarias.
El Plan Parcial de
Calidad y Seguridad Alimentaria tiene como objetivo prevenir el fraude alimentario, la publicidad engañosa además de prevenir la exposición de las personas a los agentes capaces de causar enfermedades vía alimentaria. Esta
vigilancia, inspección y control abarca a toda la cadena alimentaria de la Comunidad de Madrid, con programas específicos de control oficial de productos de origen animal y no animal, de centros de finalidad social (hospitales, sociosanitarios, educativos…), mataderos o los controles relacionados con la exportación de alimentos desde las empresas de la Comunidad de Madrid. Así mismo recoge los
programas de vigilancia de los contaminantes y residuos presentes en alimentos, el control de la información y la composición alimentaria y las actuaciones en el marco de la red de alerta alimentaria.
El Plan de
inspección y control de derivados del cannabis, a través del Programa de control de productos alimenticios con derivados del cáñamo o con derivados cannábicos, tiene como objetivo
reducir los riesgos presentes en los alimentos derivados del cáñamo que afectan a la salud de las personas. Esto se lleva a cabo mediante la inspección de las empresas alimentarias, y de sus páginas web, el muestreo y análisis del contenido de tetrahidrocannabinol, y la coordinación y traslado de información con otros organismos y autoridades competentes.
En el ámbito del control del alcohol, los productos del tabaco y los productos relacionados, el Plan Parcial de Inspección
refuerza la vigilancia en establecimientos abiertos al público, centros docentes, sanitarios, administraciones públicas y estaciones de transporte. Las actuaciones se centran en
garantizar el cumplimiento de la normativa vigente sobre promoción, publicidad, venta, suministro y consumo, con especial atención a la protección de los menores. Asimismo, se verifica el correcto funcionamiento de máquinas expendedoras, la adecuada información sobre prohibiciones de consumo y la aplicación de las medidas de autocontrol por parte de los operadores económicos.
En relación con los
cigarrillos electrónicos, el Plan intensifica la supervisión tanto de los
dispositivos con nicotina como de los productos novedosos asociados. Se comprueba el cumplimiento de los requisitos de autorización, comunicación, etiquetado y calidad, así como la seguridad de los productos mediante análisis específicos. De manera destacada, se refuerzan las
actuaciones dirigidas a los cigarrillos electrónicos que contienen cannabidiol (CBD) y otros cannabinoides, vigilando su comercialización en establecimientos y máquinas expendedoras, verificando su composición (incluidos CBD, THC y nicotina), y coordinando actuaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en caso de ingredientes que pudieran considerarse estupefacientes. El Plan también contempla controles sobre la venta a través de internet y la retirada de productos no conformes.
Como novedad destacada, el Plan incorpora un programa específico para la
oferta alimentaria en centros educativos. Este bloque de actuaciones vela por el cumplimiento de la Ley 17/2011 y del Real Decreto 315/2025, supervisando que los menús escolares sean equilibrados, adaptados a las necesidades nutricionales por edades y elaborados bajo supervisión profesional acreditada. Además, se controlan los menús especiales, la correcta información a las familias y el cumplimiento de los criterios nutricionales y de publicidad en cafeterías y máquinas expendedoras de los centros educativos. El programa incluye también la
inspección de denuncias y la vigilancia de los procesos de licitación para asegurar que se ajusten a la normativa vigente.
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