El hospital testea una herramienta para determinar la presencia de ateroesclerosis subclínica

La IA que predice el riesgo de infarto e ictus a través de la retina
Oftalmólogo con un retinógrafo no midriático.


SE LEE EN 5 minutos
Si algo ha demostrado la experiencia clínica en los últimos años es que la presencia de placa de ateroma es un marcador de riesgo de infarto e ictus mucho más preciso que las escalas habituales. Conscientes de este aspecto, una veintena de profesionales del Hospital Infanta Leonor (Madrid) se unían para poner en marcha, de forma coordinada, una herramienta capaz de predecir, mediante Inteligencia Artificial, el riesgo cardiovascular de un paciente a través de su retina. 

En concreto, Atheroscope, en cuyo desarrollo participaban médicos de hasta 3 Servicios del centro, es capaz de analizar imágenes estáticas de la retina obtenidas mediante un retinógrafo no midriático y vaticinar, "con elevada precisión" la presencia de ateroesclerosis subclínica en las arterias carótidas y femorales. Esto permite a los profesionales clasificar a los pacientes "directamente en un riesgo cardiovascular alto o muy alto", justificando, en muchos casos, "actuaciones terapéuticas inmediatas". 

La evidencia disponible ya investiga la relación entre la retina, "una ventana no invasiva a los vasos sanguíneos y al sistema nervioso central", con la prevención del Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas, según explican a este medio el jefe de Servicio de Medicina Interna, Juan Torres Macho, la jefa de Sección de Oftalmología, María José Crespo Carballés, y la jefa de Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, María Ángeles Sánchez Uriz, como líderes de la iniciativa.  


Resultados prometedores 


Aunque todavía es pronto para aportar cifras sólidas, una primera aproximación con 200 pacientes reveló una precisión medida mediante el área bajo la curva que alcanzaba 0.83. Un dato "muy relevante", según los expertos, que esperan mejorar al analizar toda la muestra. "Si obtenemos la precisión correcta, el paciente que dé negativo podrá marcharse a casa y al que dé positivo se le realizará la ecografía de confirmación", explican. 

A la validación de la herramienta se sumaba, como reto añadido, la coordinación de los diferentes perfiles que integran este equipo tanto pluridisciplinar, con médicos, enfermeras y optometristas, como multidisciplinar, al contar con la experiencia de varias de las áreas especialistas del centro. A ello se añadía, como "guinda al pastel", la participación masiva de los allegados de estos profesionales. En total, más de 1.000 personas que se han unido al plan cardiovascular del hospital y que "han facilitado la consecución de los objetivos planteados". 

Desde el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales tambien se ha desarrollado un proceso de atención cardiovascular ad hoc "innovador y moderno" para los trabajadores con la participación activa de los médicos y enfermeras del trabajo. "Consideramos que el proyecto tiene un interés científico e innovador significativo que ha generado un alto grado de motivación y compromiso con el mismo", afirman los tres facultativos. 


Cribados en Atención Primaria 


En cuanto a la logística, los equipos contaban con una ventaja de base: el uso extendido de retinógrafos no midriáticos, disponibles en una gran parte de los Servicios de Oftalmología y centros de salud. Además de ser "muy sencillos de utilizar por cualquier profesional sanitario", generan una imagen de "elevada calidad, sin necesidad de gotas para dilatar la pupila". Y en poco tiempo, ya que se tarda entre uno y dos minutos en realizar la prueba y bastan 0.14 segundos para que la herramienta haga el análisis y arroje un resultado.

Un esquema que da pie a la gestación de programas de cribado de ateroesclerosis subclínica tanto en pacientes hospitalarios con elevada prevalencia de enfermedad cardiovascular (pacientes oncológicos, reumatológicos, personas que viven con el VIH, etc.) como a nivel poblacional desde Atención Primaria, desde donde se podrá "hacer una detección selectiva de un número de pacientes muy importante de entre 40 y 55 años que a día de hoy desconocen que tienen un riesgo cardiovascular alto o muy alto". 

Este enfoque es especialmente útil si tenemos en cuenta que este sistema ayuda a detectar "riesgos ocultos" que no son visibles mediante evaluaciones clínicas convencionales. No obstante, los tres responsables señalan una precisión limitada en estos casos, dado que las escalas clínicas más utilizadas como el Score o el Score-OP para pacientes de edad avanzada están diseñadas desde una perspectiva poblacional y no individual.

De hecho, existe una proporción significativa (en algunas series llega al 50 por ciento) de los pacientes que ingresan por un infarto de miocardio, a los que les aplica en ese momento, y en los que la escala clínica indica riesgo bajo o moderado. 

Una vez publicados los primeros resultados, los profesionales del centro madrileño pasarán a hacer una validación prospectiva del proceso asistencial en vida real y obtener los sellos de certificación como herramienta diagnóstica. 
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.