Redacción Médica
21 de octubre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 16:00
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Vergés quiere extender la atención especializada a agresiones sexuales

La idea es ampliar a toda Cataluña la unidad de atención urgente y seguimiento del Clínic

Vergés, de amarillo, conversa con los responsables de la unidad.
Vergés quiere extender la atención especializada a agresiones sexuales
Redacción
Viernes, 08 de junio de 2018, a las 18:05
La consejera de Salud de la Generalitat de Cataluña, Alba Vergés, ha apostado por extender a toda la comunidad la atención especializada a víctimas de agresión sexual que realiza el Hospital Clínic de Barcelona, con una unidad de atención urgente y seguimiento que desde mayo trata también a adolescentes de entre 16 y 18 años, y que en 2018 ha registrado una víctima al día.

La experiencia de los profesionales de este servicio pionero y único en Cataluña podría servir para formar a los del resto del territorio y lograr evitar que las víctimas sean "revictimizadas en el proceso de recuperación", aunque todavía están estudiando cómo hacerlo, ha explicado este viernes en declaraciones a los medios la consejera, tras visitar la unidad.

Vergés ha enmarcado esta intención en el impulso a la perspectiva de género que quiere dar a las políticas de salud en esta legislatura, en "muchos aspectos de la mujer en la enfermedad y la salud", como por ejemplo en abordar cómo se diferencia el envejecimiento entre géneros.


El programa de prevención y tratamiento de las secuelas psíquicas de víctimas de agresión sexual se inició en 1994


"Ha habido muchas cosas paralizadas en el Departamento de Salud por este 155", como juntas de gobierno y patronatos que no se han podido reunir, y ha previsto que tendrá que firmar muchos convenios que han quedado parados y que ha pedido acelerar, mientras que se ha mostrado esperanzada ante la nueva ministra de Sanidad.

2.800 personas atendidas, el 92% mujeres

La coordinadora del Programa de prevención y tratamiento de las secuelas psíquicas de víctimas de agresión sexual, la psiquiatra Lluïsa García-Esteve, ha explicado que desde que se inició en 1994 han atendido a 2.800 personas, el 92 por ciento mujeres, y que recientemente ve que los casos que les llegan van al alza.

Las víctimas llegan a Urgencias desde otros servicios médicos, de policía o por su propio pie, y están acompañadas todo momento por enfermeras y trabajadoras sociales, que las trasladan a un cubículo especializado y amable en el que se realizan exploraciones de Ginecología, Infectología –con profilaxis si hay riesgo de enfermedades de transmisión sexual– y Psiquiatría.

Revictimización

Cuando la víctima decide denunciar, se contacta con el juzgado de guardia y acude el forense, al que se espera para la exploración, "respetando la cadena de custodia" para que las pruebas tengan valor, aunque ha admitido que todavía hay muchas que no denuncian.

En los casos que van a juicio, éste tarda años en llegar: "Vemos que de perspectiva de género –en el juzgado– no hay, con lo que se produce una revictimización y una reagudización de todos los síntomas que ya habían estado más o menos estabilizados", ante lo que ha llamado a formar al personal de este ámbito y revisar el código penal.

Secuelas físicas y psíquicas de la agresión sexual

La unidad realiza posteriormente un seguimiento para prevenir y tratar las secuelas físicas y psíquicas de la agresión sexual, contactando regularmente y ofreciéndole que acuda sin cita previa, y García-Esteve ha destacado que el acompañamiento se alarga hasta después de la sentencia.

"Muchas víctimas ignoran que la recuperación no será fácil, y que puede no ser espontánea", y a las afectaciones físicas se suma un trastorno por estrés agudo –con hiperactivación, reexperimentación, evitación, disociación y pesadillas–, que si dura más de un mes se considera trastorno por estrés post traumático, un problema que si no se soluciona, se cronifica transformándose en un trastorno severo muy complejo.