Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45
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Un lío con pacientes salpica a la 'novata' de Comín para la oxigenoterapia

El nombre de Vivisol está siendo usado para cobrar servicios domiciliarios que son gratuitos

Antoni Comín, consejero de Salud de Cataluña.
Un lío con pacientes salpica a la 'novata' de Comín para la oxigenoterapia
Redacción
Martes, 19 de julio de 2016, a las 18:50
Con las ofertas técnicas valoradas y a la espera de la adjudicación, el concurso de oxigenoterapia en Cataluña comienza a ser un quebradero de cabeza para Antoni Comín, ya que el consejero está encontrando contestación del entorno de la Neumología a su pretensión de otorgar cinco lotes a la ‘novata’ Vivisol, porque hay dudas sobre la capacidad de esta empresa italiana para afrontar la asistencia a miles de pacientes en Cataluña.

Pero a estas dudas sobre la capacidad de respuesta de Vivisol en Cataluña se suman ahora noticias inquietantes llegadas desde Italia, que afectan muy directamente a servicios que presta allí esta compañía. Y es que en la región del Alto Garda, cerca de Milán, varios pacientes respiratorios y sus familiares han denunciado irregularidades relacionadas con la concesión pública que está gestionando Vivisol.

Según han recogido medios de comunicación locales, algunos pacientes respiratorios están denunciando ante las autoridades llamadas en nombre de Vivisol en las que unos supuestos agentes de la compañía les estarían solicitando dinero en efectivo a cambio de los servicios de oxigenoterapia que están recibiendo en sus casas, cuando, como es lógico, ese servicio es gratuito al ser una concesión pública prestada por un operador privado.

Al parecer, el ‘modus operandi’ es el siguiente: el paciente recibe en su casa una llamada telefónica informándole de que un operario pasará por su domicilio para cobrar por la prestación que está recibiendo de Vivisol.

¿Quién cede los contactos de los pacientes?

La empresa ha advertido que en ningún caso se trata de operarios suyos. Queda pues en la labor de los investigadores saber quiénes han cedido o expuestos los datos de los pacientes para que hayan caído en manos de unos terceros que han intentado utilizarlos de forma ilegal.