28 de junio de 2017 | Actualizado: Martes a las 20:10
Autonomías > Castilla y León

Autodefensa para sanitarios: instrucciones ante una agresión

Ante el aumento de las agresiones a profesionales de la sanidad, Satse ha organizado un curso de defensa personal

Imágenes del curso de defensa personal.
Autodefensa para sanitarios: instrucciones ante una agresión
Olga Rodríguez
Lunes, 01 de mayo de 2017, a las 10:30
Aprender a detectar una actitud violenta. Este es el primer paso que los sanitarios aprenden en un curso de defensa personal para evitar las agresiones en su puesto de trabajo. A continuación, “el control” ante una agresión verbal y después, las técnicas para poder zafarse si “se sobrepasan los límites y se llega a la agresión física”. Así lo explica a Redacción Médica Óscar García Berrocal, delegado del Sindicato de Enfermería (Satse) en Salamanca.

Ante el aumento de denuncias por agresiones a sanitarios y “sobre todo en centros de salud”, Satse ha decidido poner en marcha un curso de defensa personal para los profesionales. García cuenta que el curso ha tenido muy buena acogida, han participado 55 personas, y prevén organizar otro a lo largo de este año. El curso se ha realizado en colaboración con la Policía Local y con las instrucciones de un profesional especializado en agresiones en el ámbito profesional.

Conocer las técnicas en función del tipo de agresión, “si les cogen de la bata, o por la muñeca o el cuello; si cogen un objeto de la consulta, como un bolígrafo, una tijera; si les tiran al suelo” ha sido uno de los objetivos del curso. El delegado de Satse explica que se ha tenido en cuenta que “normalmente las consultas tienen la puerta detrás del agresor, o las ventanas tienen rejas” y algunas situaciones, la única solución es poder escapar del agresor.

Aprendizaje en la vida personal

Según explica Óscar García, se ha intentado que los conocimientos adquiridos en este curso también se puedan trasladar a la vida personal. En este sentido, el delegado subraya que “en esta profesión (enfermera), la mayoría son mujeres” y por eso, se ha incidido en técnicas que puedan utilizarse ante “un tirón de un bolso” o incluso en “un intento de violación”.