La Junta inicia el 3 de octubre la campaña de vacunación frente a la gripe y el neumococo
Redacción. Valladolid / Imagen: ICAL
La Junta de Castilla y León iniciará el 3 de octubre la campaña de vacunación autonómica frente a la gripe y el neumococo de este año, para la que ya se tienen preparadas 700.000 unidades vacunales antigripales y 40.000 antineumocócicas, que se administrarán entre los habituales “grupos de mayor riesgo”.
El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, ha recalcado que el Ejecutivo autonómico está “preparado para afectar razonablemente los riesgos” de la epidemia de gripe de esta temporada y que espera que la campaña de vacunación sea “un éxito de cobertura”. Para lograrlo, la Junta pondrá un énfasis “especial” en la inmunización del personal sanitario, ya que su cobertura en 2010 fue sólo del 25,85 por ciento del total de profesionales, una cifra “muy baja” que “preocupa” a la Consejería.
Para mejorar estos datos, y “garantizar la reducción” de la incidencia de la gripe y el neumococo, Sáez Aguado ha apelado “al esfuerzo y responsabilidad” de los profesionales de la salud y ha anunciado que habrá “una serie de vacunaciones específicas” para ellos, así como una campaña de “sensibilización”.
El propósito de esta campaña específica para el personal de Sacyl es alcanzar “una tasa de cobertura mínima por área” de los trabajadores sanitarios, sobre todo en el ámbito de la Atención Especializada, ya que, al estar en contacto directo con pacientes, estos profesionales “no sólo tienen riesgo de padecer la gripe sino que pueden convertirse en transmisores de la infección”, apuntó el consejero.
Entre las medidas planteadas por la Junta para este sector figuran la información personal y reiterada, vacunaciones en el lugar de trabajo y en horarios flexibles y amplios, la oferta de vacunación durante los exámenes y consultas en los servicios de prevención laboral y la solicitud de la colaboración de colegios profesionales, sociedades científicas y sindicales.
Costes y ahorros
Las 740.000 dosis disponibles en Castilla y León han costado a la Junta 3,6 millones de euros, de los cuales 3,2 se destinaron a las vacunas antigripales. Con la compra centralizada de las vacunas contra la gripe junto a las comunidades de Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria, Valencia, Extremadura y Madrid, la Junta logró un ahorro del 28 por ciento con respecto al año anterior, lo que supone 1,25 millones de euros menos.