Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 21:50
Autonomías > Aragón

Sanidad modifica los nuevos horarios para las oficinas de farmacia

El horario mínimo se reduce a 37 horas y media y puede haber ampliaciones voluntarias según unos módulos reglados

Sebastián Celaya, consejero de Sanidad de Aragón.
Sanidad modifica los nuevos horarios para las oficinas de farmacia
Redacción
Domingo, 23 de julio de 2017, a las 10:30
La Consejería de Sanidad ha modificado el artículo referente al horario del reglamento de Ordenación Farmacéutica en materia de oficinas de farmacia y botiquines. De esta forma se establece un nuevo horario mínimo para todas ellas y la opción de hacer ampliaciones voluntarias del mismo según unos módulos que establece este reglamento.

Con carácter general, el horario mínimo se reduce de 40 a 37 horas y media semanales a realizar de lunes a viernes de 9 a 22 horas, siendo de obligada apertura la franja de 10 a 13 y de 17 a 19 horas. En los municipios con menos de mil habitantes sin centro de salud, este horario será de 30 horas semanales. Excepcionalmente, se podrán autorizar horarios mínimos diferentes (municipios con muy poca población, zonas turísticas u otras circunstancias especiales acreditadas).

En cuanto a la ampliación horaria voluntaria, se establecen seis módulos. El primero permite abrir los sábados por la mañana excepto festivos; el segundo, contempla la apertura de todos los días del año hasta las 21.30 horas; el tercero tiene el mismo horario que el anterior pero sin domingos ni festivos; el cuarto también plantea apertura de lunes a sábados sin festivos pero con horario interrumpido a mediodía; el quinto permite abrir todos los días del año también con parada entre el cierre matinal y la apertura vespertina; y el sexto y último da la opción de abrir las 24 horas del día todo el año.

El horario elegido deberá ser comunicado a la autoridad sanitaria en los primeros diez días de septiembre y tendrá efecto del 1 de enero al 31 de diciembre del siguiente año. De esta forma, se pretende mejorar la organización de las propias farmacias y la accesibilidad de los ciudadanos a este servicio en términos de calidad y eficiencia teniendo en cuenta las características del territorio aragonés, así como ofrecer mayor seguridad jurídica, atendiendo a las transformaciones económicas y sociales.