Miguel Blas y Alberto Gonzalvo, urólogos de HLA Montpellier, hablan sobre este cáncer, el décimo más frecuente

"La cirugía laparoscópica es clave en el tratamiento del cáncer de riñón"
Miguel Blas y Alberto Gonzalvo, urólogos de la Clínica HLA Montpellier


16 jun 2022. 13.10H
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El cáncer de células renales es responsable de entre un 2 y un 3 por ciento de todos los tumores malignos en personas de más de 50 años y es dos veces más frecuente en hombres que en mujeres. Según el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2021’ que cada año actualiza la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer de riñón es el décimo tumor más frecuentemente diagnosticado en nuestro país. De hecho, se estima que en 2022 serán diagnosticados en España más de 8 mil nuevos casos.

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Riñón, desde HLA entrevistan a Miguel Blas y Alberto Gonzalvo, urólogos de la Clínica HLA Montpellier, para conocer más acerca de esta enfermedad que afecta a miles de personas en el mundo.

¿Qué influencia tienen los antecedentes familiares?

Blas: El carcinoma de células renales (CCR) representa el 2-3 por ciento de todas las neoplasias del adulto. Se presenta frecuentemente de forma esporádica o incidental, es decir, sin antecedentes familiares. Sólo el 5 por ciento de los casos forma parte de un síndrome hereditario. Los más frecuentes son el síndrome de Von Hippel-Lindau y el CCR papilar hereditario (familiar de 1er grado con CCR antes de los 40 años, CCR bilateral o multifocalidad en el mismo riñón).

¿Qué factores de riesgo influyen en el desarrollo de esta patología? ¿Se puede prevenir?

Blas: El más aceptado es la exposición al tabaco (duplica el riesgo), seguido de la obesidad, la hipertensión arterial y otros factores como productos químicos (asbestos, cadmio) y diálisis crónica en pacientes con insuficiencia renal crónica terminal (el 30 por ciento desarrolla CCR).

¿Qué síntomas característicos presentan los pacientes?

Blas: El 40 por ciento se diagnostican de forma incidental al realizar ecografía o TAC por otro motivo. El resto de los casos debuta con hematuria macroscópica o microscópica (más del 50 por ciento) y en otros casos con síndrome constitucional (anemia, fiebre y pérdida de peso).

¿Cuáles son los principales avances que se han producido en el diagnóstico del cáncer de riñón?

Blas: El desarrollo de las pruebas radiológicas con los modernos TAC con contraste, que es la prueba de elección. La resonancia magnética ayuda a saber si hay afectación de la vena cava.

¿En qué consiste una nefrectomía?

Blas: Para tratar un CCR se aplica una intervención quirúrgica que extirpa parte del riñón (nefrectomía parcial) o todo el riñón (nefrectomía radical). En la nefrectomía radical se extirpa el riñón con toda su atmósfera grasa perirrenal, la glándula suprarrenal (solo si está afectada) y los ganglios linfáticos cercanos. Se realiza en tumores grandes de más de 7 centímetros o de localización central. Es potencialmente curativa.

En cuanto a la nefrectomía parcial, se extirpa el tumor con un rodete de seguridad de tejido sano de alrededor. Es la técnica de elección en tumores pequeños de menos de 7 centímetros y de localización periférica.

¿Han mejorado también las técnicas para tratar este tipo de cáncer? ¿Qué opciones de tratamiento existen para este tipo de cáncer?

Blas: Además de la cirugía se han desarrolladootras vías para pacientes no candidatos a la misma por diferentes circunstancias (contraindicación anestésica, etc.), como la embolización arterial del tumor, la crioablación (congelación de células tumorales), la radiofrecuencia de alta energía o la radioterapia.

El tratamiento médico es otra alternativa para CCR avanzado. La inmunoterapia tradicional sirve para aumentar la inmunidad antitumoral, puesto que el CCR no responde a la quimioterapia.
La terapia dirigida con fármacos puede identificar células tumorales de forma específica sin dañar las células sanas. El tratamiento antiangiogénico es el más desarrollado en el CCR avanzado impidiendo la formación de nuevos vasos sanguíneos en el tumor. La inmunoterapia moderna son fármacos que inhiben los mecanismos que utilizan las células tumorales para ocultarse del sistema inmune.

¿Cómo ha evolucionado la cirugía en los últimos años?

Gonzalvo: Se puede afirmar que en los últimos años la cirugía no solamente ha evolucionado, sino que ha supuesto una verdadera revolución. En la actualidad, la cirugía tradicional ha sido reemplazada en la mayoría de las patologías quirúrgicas por las nuevas técnicas mínimamente invasivas. Las tecnologías de imagen y la ingeniería biomédica han hecho posible que cirugías más traumáticas se hayan sustituido por técnicas endoscópicas que aprovechan los orificios naturales del organismo como vías de abordaje. Los ecógrafos modernos permiten abordar mediante simples punciones cirugías percutáneas mucho menos agresivas que las incisiones tradicionales.

La cirugía laparoscópica ha marcado un antes y un después en la historia de la cirugía. Mediante mínimas incisiones y con el soporte de sofisticados equipos de imagen hemos convertido operaciones muy invasivas, que requerían ingresos postoperatorios de semanas, en ingresos de solo unos pocos días e incluso de solo unas horas en algunas patologías. Y esta vertiginosa evolución no se detiene. La robótica aplicada a la laparoscopia es el último avance de la cirugía y se está implantando en todo el mundo.

¿Qué recomendaciones se les dan a los pacientes tras el tratamiento? ¿Qué medicación deben tomar tras la cirugía?

Gonzalvo: En el caso de la cirugía de cáncer de riñón y gracias a las nuevas técnicas quirúrgicas, la recuperación es mucho más rápida, por lo que podemos recomendar a nuestros pacientes una rápida movilización y deambulación. El tiempo que se tarda en recuperar la actividad normal es mucho menor que hace solo unos pocos años.

Afortunadamente, en la actualidad diagnosticamos los tumores renales en fases precoces de la enfermedad, siendo en estos casos la cirugía la única actuación terapéutica necesaria sin necesidad de tratamientos adyuvantes.

¿Cómo debe ser la coordinación entre el urólogo y el oncólogo cuando se produce un diagnóstico de cáncer de riñón?

Gonzalvo: Como he mencionado, el tratamiento del cáncer renal es fundamentalmente quirúrgico.  En los casos que han progresado localmente o a distancia, la coordinación con los oncólogos es fluida e inmediata. Ellos instauran precozmente los tratamientos sistémicos correspondientes.

¿Qué les dice a sus pacientes cuando les diagnostica un cáncer de riñón?

Gonzalvo: El diagnóstico nunca es sencillo de asumir para el paciente.  Tras la mala noticia, la labor del cirujano es explicarle detalladamente la actuación a seguir y hacerle ver que el tratamiento quirúrgico de los tumores renales en la actualidad tiene, en la mayoría de los casos, unas altas tasas de curación.
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