Una “parte importante” de médicos y enfermeros desconoce el documento de voluntades anticipadas
Redacción. Sevilla
Una “parte importante” de médicos y enfermeros “no conoce y no ha leído” el documento de testamento vital de Andalucía, según revela el estudio ‘Conocimientos y actitudes de los profesionales sanitarios sobre los documentos de voluntades anticipadas’, presentado recientemente en el 20 Congreso de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (Samfyc).
Este trabajo, al que ha tenido acceso Europa Press, apunta igualmente entre sus conclusiones a la actitud “positiva” que muestran pacientes y familiares hacia la “utilidad y utilización” del documento, si bien puntualiza que estos mismos usuarios “no lo ven factible (este documento) a corto plazo” para ellos.
En concreto, esta investigación se estableció como objetivo el de determinar los conocimientos y actitudes de los profesionales sanitarios sobre el documento de voluntades anticipadas en ocho zonas básicas de salud de cuatro provincias de Andalucía.
Trabajaron en el mismo sanitarios de la Unidad Docente de Medicina Familiar de Jaén, del Distrito Guadalquivir de Córdoba, de la Unidad de Gestión Clínica La Atalaya-Conil, del Distrito Granada Nordeste y de la Unidad de Gestión Clínica Rute (Córdoba).
La población diana la componían todos los médicos, enfermeros y trabajadores sociales de esas ocho zonas básicas, siendo el criterio de inclusión el de encontrarse en activo durante el periodo de recogida de datos. También se validó un cuestionario autoadministrado sobre conocimientos y actitudes de la voluntad vital anticipado.
En total, contestaron 218 de estos sanitarios (72 por ciento), siendo su edad media de 45 años, un 54 por ciento médicos, un 44 por ciento enfermeros y un 2 por ciento trabajadores sociales. La puntuación media de sus conocimientos, en una escala de 0 a 10, fue de 5,31, sin diferencias entre provincias ni profesiones.
Además, el 73 por ciento cree que las voluntades vitales anticipadas están reguladas en Andalucía y un 31 por ciento ha leído dicho documento. De este último porcentaje, han leído dicho informe el cien por cien de los trabajadores sociales y un 30 por ciento de médicos y enfermeros.