Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 14:40

Las tomas falsas de la recuperación tras un ictus

Daniel Romero sufrió un ictus en 2005. Ahora cuenta su historia de superación a través de la redes sociales

Daniel Romero, durante una de sus clases de rehabilitación.
Las tomas falsas de la recuperación tras un ictus
Jesús Arroyo
Domingo, 19 de noviembre de 2017, a las 10:15
En España, cada año hay entre 110.000 y 120.000 casos nuevos de ictus. Afortundamente, según los últimos datos, los avances de estos últimos años en prevención han permitido reducir el riesgo de muerte en un 50 por ciento. En ese porcentaje se encuentra Daniel Romero, que el 4 de julio de 2005 sufrió un ictus que lo dejó parcialmente paralizado. Desde entonces su vida ha sido una montaña rusa de altibajos que le ha llevado a contar su historia a través de las redes sociales.

Romero ha demostrado ser un ejemplo de superación en su Twitter, donde ejemplifica día a día las actividades que realiza en la clínica donde le ayudan a su reparación. “Si explicaba mi historia y mi rehabilitación podría hacer ver a otros que no me he rendido. Podría ayudar a otros pacientes con ictus y a sus a familias que no se rindan y que sigan adelante. Que no paren en su rehabilitación”, explica Daniel a Redacción Medica.



El ictus ha provocado que su vida de un giro de 180 grados y todo lo que entendía como normal y cotidiano ya es algo muy lejano en el pasado. “Ahora tengo ataques epilépticos y son muy duros. En un principio intenté ser el de antes pero realmente cuando sufres un ictus de estas dimensiones tienes que aceptarte tal y como eres”, recuerda con nostalgia Romero.

Su relato de cómo sufrió el ictus hace ahora 12 años es trágico e impactante. “Después de trabajar fui a casa e hice ejercicio. En ese momento, noté el primer aviso; un pitido muy flojo en el oído. Estaba solo en casa, me tumbe en el sofá y me dormí. De repente me desperté con el mismo pitido pero más alto, y con el pie derecho, el brazo y la mano temblando. Intenté hablar y no podía. En ese momento pensé que era mi final, me salían las lágrimas y me desmayé. Ese día estuve solo y pasaron más de 9 horas hasta que mi hermana me encontró tirado en el suelo del comedor y llamó al Teléfono de Emergencias 112”, relata Romero.

Este joven también ha relatado su historia en un blog titulado 'Lo principal es no rendirse' donde cuenta con más detalle la evolución que ha tenido la enfermedad y la rehabilitación. En esta historia siempre han estado los mismos: “la familia y los amigos, los más importantes”. “Ahora hay mucha información de qué es un ictus y a los primeros síntomas hay que ir a urgencias y detectarlo a tiempo, a cualquiera puede tocarle y la edad no importa, hay que estar alerta”, avisa Daniel Romero.