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Como antiguo aspirante, Ravi recomienda releer el examen para evitar errores de "forma y no de contenido"

Examen MIR 2021: las 7 cosas que no hay que hacer el día de la prueba
Prueba MIR


23 mar 2021. 11.10H
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Comienza la cuenta atrás para el examen MIR 2021. El próximo día 27 de marzo, cientos de estudiantes se enfrentarán a las pruebas selectivas de Formación Sanitaria Especializada en una convocatoria marcada inevitablemente por el Covid-19. A los nervios propios del proceso se suma este año la incertidumbre de no saber aún qué hacer en caso de tener que guardar cuarentena y no poder acudir al examen. 

Los que ya han vivido este proceso saben lo importante que es una buena preparación en los días previos al examen, lo cual no significa "repasar hasta el último minuto". Es uno de los muchos consejos que da Ravi, un año después de haberse enfrentado a esta prueba en primera persona. A través de su canal de Youtube, este residente de Cardiología en el Hospital Clínico San Carlos, cuenta cómo vivió esas horas previas a la oposición y los sentimientos que tuvo una vez finalizada la prueba. 

A la hora de planificar el estudio, cree que es vital darse cuenta de que "no se puede repasar la asignatura en últimas vueltas igual que en la segunda". "Tenemos aproximadamente un 75 por ciento menos de tiempo al final y hay que tener el foco bien puesto en lo que se repite todos los años y en esos 3 o 4 detalles por los que apostamos personalmente que van a preguntar", explica a Redacción Médica

A las cinco de la tarde del día anterior, este estudiante decidió dar por finalizado el estudio, "mirar por última vez todos sus post-it", "cerrar todos los libros" y salir a despejarse. "La cabeza agradece el descanso previo al exmane". Reconoce, eso sí, que lo hizo un poco paranoico por si le pasaba algo y no podía presentarse finalmente al examen. "Pensaba: no vaya a ser que por comer castañas o pasear en un parque y que me caiga una rama no vaya a poder hacer la prueba", explica.
 

Planificación personal para el examen


Aunque "mucha gente aconseja cenar y acostarse tarde para luego no tener que estar pensando en la mañana siguiente", Ravi es de los que piensa que cada persona, incluido él, tiene "sus propias horas de sueño" y se deben respetar. "Hubo simulacros que no me salieron bien por haber tenido déficit de sueño", puntualiza, convencido de que la planificación de cada uno "es algo muy personal". 

Destaca, en este sentido, la importancia que tienen los simulacros -el último de ellos en el lugar del examen- para poder hacerse una idea de cómo será enfrentarse al proceso y aprender a gestionar nervios y emociones. En este sentido, asegura que "cada persona es un mundo" y por tanto "le funcionan métodos diferentes para desahogarse". "Conozco a gente que hacía yoga, otros bailaban, otros intaban y otros iban al psicólogo". 

"Obsesionarse con un tema en concreto que crees que no te sabes puede robarte la atención de otros muchos"



Este exaspirante tuvo la suerte de dar con un taxista "majísimo" de camino a Ciudad Universitaria que, además de desearle suerte, paró "el taxímetro cuando llegó a 10 euros" para que esa fuera la nota de su examen. En este caso, también desoyó el consejo de aquellos que recomiendan no llegar antes, y se presentó en la sede con una hora y media de antelación "para evitar imprevistos". Lo que sí desaconseja, aunque es lo que más se tiene en mente, es ojear cualquier tipo de contenido en esos instantes previos. "A esas alturas todo el pescado está vendido y obsesionarse con un tema en concreto que crees que no te sabes puede robarte la atención de otros muchos que sí caerán y acertarás interrelacionando ideas."

Llegado el momento de la verdad, Ravi es partidario de reservar por lo menos 10 minutos para poder ir al baño, por lo que es importante "tener localizados los aseos y la distancia a la que están del aula" a la hora de hacer los cálculos. 

"El peor momento del MIR no es hacer el examen, es el llamamiento", asegura al recordar los momentos de estrés que vivió ante la gran cantidad de gente que había a las puertas del aula y el miedo a no poder enterarse de cuando dijeran su nombre.

El segundo momento "desagradable" es el tiempo "extremadamente dilatado", en su opinión, que pasa desde que "te sientan hasta que empieza el examen". Unos 35 minutos en su caso en los que "repitieron todas las normas" que él y los demás aspirantes ya conocían. 

Comprobar el número de páginas y revisar las respuestas


Lo primero y más importante al abrir el test, es "comprobar el número de páginas", afirma el residente, aunque en ello se invierta al menos "un minuto". Su prueba, relata, fue más corta de lo habitual, con muchas preguntas de "lo sabe-no lo sabe". Aún así, Ravi asegura que la mayoría de fallos que se cometen bajo presión son de forma y no de contenido". 

Por ejemplo, marcar "la correcta en vez de la incorrecta, la falsa en vez de la verdadera o leer el enunciado, ver una respuesta y marcarla pensando en otro tipo de pregunta". Por ello, ve fundamental "perder un poco de tiempo en comprobar que las preguntas se han pasado formalmente bien a la plantilla" si bien, "nunca, bajo ningún concepto" se debe "repensar el contenido". "En el momento álgido del examen es donde hay que contestarlas y luego no dudar". 

Ravi reconoce que salió de la prueba con "no muy buenas sensaciones" y acordándose únicamente de "los fallos cometidos". Las plantillas que introdujo en las páginas de las academias MIR al día siguiente le ayudaron a tranquilizarse un poco aunque los resultados variaban enormemente de unas a otras. "Yo lo recomiendo para quitárselo de encima", explica el residente, que finalmente obtuvo el puesto número 54 en el listado. 
 

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