Captura del vídeo publicado por Raquel en su cuenta de Instagram.
Enfermería más allá de los libros: "La carga emocional no desaparece al fichar"
Raquel, enfermera de emergencias extrahospitalarias, comparte las situaciones para las que, según afirma, ninguna clase universitaria te prepara
Si algo ha aprendido Raquel durante los años que lleva trabajando como enfermera es que las verdades absolutas de las que se habla en la carrera tienen muchos matices. "No es una crítica a la formación. Es lo que nadie te puede enseñar hasta que lo vives", afirma en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram.
Una de las frases que más ha escuchado la enfermera durante las clases en la universidad es que el paciente siempre tiene la razón. "Todo giraba alrededor de la autonomía del paciente, respetar sus decisiones y la humanización", continúa Raquel, que considera que toda esa teoría es fundamental.
"Pero nadie me preparó para el paciente que rechaza que le salva la vida, la familia que toma decisiones en contra del paciente", argumenta. En definitiva, situaciones donde respetar la voluntad y hacer el bien entran en conflicto. "La realidad es mucho más gris que los libros", resume.
Los protocolos no siempre te enseñan cómo actuar
Otra de las ideas sobre las que reflexiona esta profesional sanitaria es la creencia de que los protocolos siempre te enseñan cómo actuar. "Son necesarios, están basados en la evidencia y salvan vidas, pero en emergencias extrahospitalarias me he encontrado delante de situaciones que no encajan en ningún algoritmo", afirma Raquel, que recalca que muchos pacientes no responden como los manuales dicen que deberían de responder.
"Nadie me enseñó a tomar decisiones con incertidumbre. Eso solo lo enseña el trabajo", añade la sanitaria. A lo que suma que tienen que tomarse en segundos con información que muchas veces está incompleta.
"Nadie me enseñó a tomar decisiones con incertidumbre. Eso solo lo enseña el trabajo"
La carga emocional de la Enfermería es real
Siempre vas a poder desconectar al salir del turno. Es otra de las famosas frases que Raquel ha escuchado una y otra vez durante la carrera. "Me dijeron que hay que separar el trabajo de la vida personal. Que hay que aprender a desconectar", cuenta con escepticismo la enfermera.
Raquel relata cómo hay momentos en los que un paciente no sale de tu cabeza durante días. "Hay cosas que no se olvidan. La carga emocional de este trabajo es real y no desaparece cuando fichas la salida", sentencia. La enfermera no lo percibe como un signo de debilidad, sino como una parte esencial de la profesión, algo que le habría gustado que le hubieran transmitido desde el principio.
Pero, sin duda, lo que más le costó aceptar a esta enfermera es el hecho de que no vas a poder ayudar a todo el mundo. "Hay pacientes a los que no puedes salvar. Situaciones en las que haces todo bien y el resultado no es el que quieres", detalla Raquel, que lo relaciona con los límites del sistema, del tiempo y de la medicina.
"Hay pacientes a los que no puedes salvar. Situaciones en las que haces todo bien y el resultado no es el que quieres"
"Aprender a trabajar con eso sin que te destruya, pero sin que te vuelva insensible es lo más difícil que nadie te enseña en la carrera. La carrera me dio las bases, el trabajo me dio la realidad", concluye.