Taylor Nichols, médico de urgencias en el Hospital de Sacramento (California).
Médico, judío, y obligado a atender a un paciente Covid-19 con esvásticas
Relato de un médico de urgencias que atendió a un paciente con tatuajes nazis: “Sabíamos cómo valoraba nuestras vidas”
Cuando salvar vidas es tu trabajo, no importa lo que tu paciente piense de ti. En este tipo de situación se vio envuelto el médico Taylor Nichols, facultativo de urgencias que trabaja en el Hospital de Sacramento, en California, uno de los estados más castigados por el coronavirus en Estados Unidos. Nichols, de ascendencia hebrea, ha explicado los sentimientos que le tocó afrontar cuando descubrió que uno de los pacientes a los que estaba atendiendo en urgencias por un cuadro grave de Covid-19 tenía tatuajes neonazis por todo el cuerpo.
"Entró desde la ambulancia sin aliento. Claramente estaba teniendo muchas dificultades para respirar. Parecía muy enfermo. Incómodo. Asustado. Cuando lo llevamos a la camilla y le quitamos la camisa para ponerle una bata de hospital, todos pudimos ver la cantidad de tatuajes nazis que tenía en su piel", escribió el médico en su perfil de Twitter.
He came in by ambulance short of breath. Already on CPAP by EMS. Still, he was clearly working hard to breathe. He looked sick. Uncomfortable. Scared.
As we got him over to the gurney and his shirt off to switch a a hospital gown, we all noticed the number of Nazi tattoos. 1/
— Taylor Nichols, MD (@tnicholsmd) November 30, 2020
El paciente fue trasladado en ambulancia al Hospital de Sacramento y fue allí, al llegar a urgencias, cuando Nichols y su equipo vieron por primera vez los tatuajes: "La esvástica estaba en su pecho. Los tatuajes de las SS y otros símbolos supremacistas, que antes estaban cubiertos por su camisa, quedaron a la vista de todos los que le atendíamos".
"Él llevaba con orgullo esos símbolos de odio”, manifestó Nichols, cuyo equipo, además de él,estaba también formado por una enfermera afroamericana y un terapeuta de ascendencia asiática. "Todos sabíamos lo que pensaba de nosotros y cómo valoraba nuestras vidas", relata el médico judío.
“Por primera vez, reconozco que dudé, ambivalente”
“No me deje morir, doctor”, fue lo que, según Nichols, dijo sin aliento el hombre al que atendían con estupefacción mientras sustituían su ventilación mecánica de emergencia. El hombre de los tatuajes mostraba síntomas de años de consumo de metanfetaminas y sus dientes estaban “casi desaparecidos”, señala el médico.
En su hilo, el facultativo explica qué le motivó para atender a este y a otros pacientes racistas basándose en los principios básicos que aprendió en la facultad de Medicina. "Entré en este oficio con ganas de salvar vidas", asegura el sanitario, quien señala que siempre ha superado este tipo de situaciones basándose en el mantra de que, si alguien acudía a él, viniera de donde viniera y pensase lo que pensase, era siempre porque necesitaba la ayuda de un médico.
Este especialista admite que también se le pasó por la cabeza qué pensaría ese paciente acerca de que un médico judío le atendiera, o si el propio paciente habría hecho lo mismo que él si se invirtieran los papeles. “Por primera vez, reconozco que dudé”, explica. “La pandemia me ha desgastado y mi mantra no está teniendo el mismo impacto en este momento… Y me doy cuenta de que tal vez no estoy bien”, reconoce.
For the first time, I recognize that I hesitated, ambivalent.
The pandemic has worn on me, and my mantra isn’t having the same impact in the moment. All this time soldiering on against the headwinds, gladiators in the pit.
And I realize that maybe I’m not ok. End/
— Taylor Nichols, MD (@tnicholsmd) November 30, 2020
La historia ha sido retuiteada miles de veces, y ha recibido cientos de likes en Twitter. Según los últimos datos oficiales, California cuenta con más de un millón de casos confirmados de Covid-19 desde que comenzó la pandemia y más de 19.000 muertes asociadas al coronavirus.