Últimas Noticias Sanidad



1 feb. 2019 18:09H
SE LEE EN 2 minutos

MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

Los pacientes con cáncer presentan un riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) superior al de la población general y, en ocasiones, es laprimera manifestación de una neoplasia oculta. De hecho, la trombosis es la segunda causa de mortalidad en enfermos oncológicos, ya que hasta un 10 por ciento fallece a consecuencia de una trombosis, según la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).

Los mecanismos que conducen a la formación de trombos en el contexto de la enfermedad neoplásica no son bien conocidos, y la calidad de la evidencia disponible para muchos escenarios de la práctica clínica todavía es escasa. Para paliar estas carencias, la SETH, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) han elaborado un documento multidisciplinar de consenso en el que se aportan consejos útiles para situaciones que no figuran en las guías clínicas.

Sin embargo, aseguran que lo fundamental es investigar más. "Es preciso redoblar los esfuerzos de investigación en trombosis y cáncer desde una visión transversal, con las aportaciones de todas las especialidades médicas que tratan a los pacientes y con la investigación básica para desentrañar los mecanismos implicados y, lo que es más importante, los aspectos preventivos y terapéuticos con el objetivo de reducir la morbimortalidad", reclama el presidente de la SETH, José Antonio Páramo, con motivo del Día Mundial del Cáncer, que se celebra este lunes 4 de febrero.

El doctor Ramón Lecumberri, del Servicio de Hematología de la Clínica Universidad de Navarra y miembro del grupo de investigación de trombosis y cáncer de la SETH, explica que "muchos tumores inducen una hipercoagulabilidad que facilita esta complicación, y también influyen otros factores relacionados con los tratamientos y los propios de cada paciente que incrementan el riesgo".

La prevención, según estos expertos, es "el arma más eficaz" para luchar contra la trombosis, y para ello lo primero es conocer el riesgo individual. "Se han desarrollado escalas predictivas de riesgo, sobre todo para los enfermos con cáncer en tratamiento ambulatorio, aunque su utilidad práctica es limitada", apunta Lecumberri.

"El interés por estudiar la asociación entre trombosis y cáncer ha aumentado considerablemente en los últimos años, pero las áreas de incertidumbre siguen siendo numerosas, ya que al hecho de que el cáncer por sí mismo aumenta el riesgo de trombosis se añade el que diversos actores que participan en el sistema de coagulación juegan un papel muy importante en el proceso de desarrollo y progresión del tumor", afirma Lecumberri.

Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.