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13 sept. 2023 11:03H
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MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Los alimentos con probióticos son clave para contribuir a modular la microbiota intestinal y prevenir las complicaciones que aparecen cuando la microbiota no está en equilibrio, según una nueva revisión, liderada por la Sociedad Española de Microbiota, Probióticos y Prebióticos (SEMiPyP), en colaboración con Activia, y publicada en la revista 'Anales de Microbiota, Probióticos & Prebióticos'.

Junto con los prebióticos, los probióticos son la otra herramienta complementaria para cuidar la microbiota a través de la dieta. Los probióticos son microorganismos que, para equilibrar y mantener una microbiota intestinal estable, deben llegar vivos al intestino, resistiendo a las secreciones gástricas y biliares. La supervivencia de los probióticos al paso por tracto gastrointestinal es clave y, dependerá de la cepa probiótica capaz de llegar viva a la microbiota intestinal.

Por ejemplo, según muestra el estudio, el consumo diario de una leche fermentada con Bifidobacterium lactis CNCM I-2494 durante cuatro semanas ha demostrado ser efectivo para reducir molestias digestivas. Asimismo, otra función de las leches fermentadas con probióticos es que contribuyen a una mejor tolerancia de las dietas ricas en fibra.

La microbiota intestinal es el conjunto formado por cerca de 39 billones de microorganismos, sobre todo bacterias y, en menor proporción, hongos, virus, arqueas, levaduras y protozoos, que residen en el último tramo del tramo del intestinos grueso.

Esta microbiota se comporta como un órgano más del cuerpo y realiza funciones específicas para la supervivencia, desde ayudar a digerir los alimentos y producir vitaminas esenciales, hasta entrenar el sistema inmunitario.

El primer paso para tener una microbiota intestinal equilibrada y variada consiste en seguir una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos, puesto que las bacterias del intestino fermentan la fibra que contienen esos alimentos y, a cambio, secretan moléculas beneficiosas para la salud.

Sin embargo, según recoge el estudio de revisión, una dieta restrictiva con un bajo contenido en alimentos de origen vegetal reduce los niveles de bacterias beneficiosas del intestino como Bifidobacterium, Lactobacillus y Roseburia, entre otras.

"Una microbiota intestinal sana proporciona más de nueve mil enzimas para facilitar la digestión de alimentos vegetales. Pero esta dotación puede no ser permanente ya que con dietas restrictivas podemos perder capacidad para digerir alimentos sanos", explica el consultor de gastroenterología del Centro Médico Teknon, y coautor del estudio, Francisco Guarner.

En este sentido, el primer autor del trabajo e investigador del CIBEREHD y del Vall d'Hebron Institut de Recerca, Fernando Azpiroz, asegura que "evitar alimentos de origen vegetal porque pueden resultar flatulentos no suele ser útil a largo plazo para resolver molestias abdominales, porque influye en la capacidad funcional de la microbiota intestinal".

"Hemos comprobado que es más útil a largo plazo la adaptación de la microbiota al consumo de alimentos sanos, como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos", añade Azpiroz.

Asimismo, Azpiroz detalla que, en este estudio, se ha podido observar que "la intervención con la cepa probiótica Bifidobacterium lactis CNCM I-2494 durante cuatro semanas consigue una mejor adaptación y tolerancia a dietas sanas que podrían resultar flatulentas por su contenido en alimentos altos en fibras fermentables".

"Esta intervención es útil en personas sin molestias digestivas habituales, pero que pueden experimentar de forma ocasional algún tipo de molestia digestiva", puntualiza.

Estudios recientes han observado que la alteración del equilibrio de la microbiota intestinal desempeña un papel importante en los síntomas digestivos. Las síntomas digestivos pueden afectar de forma ocasional a niños y adultos sanos y acaban volviéndose recurrentes en un 20 por ciento de la población. Estas molestias tienen un impacto negativo en la calidad de vida de la persona ya que afecta a su actividad laboral y escolar. Una situación que supone la mitad de las consultas de aparato digestivo.

Aunque las molestias digestivas pueden estar causadas por múltiples factores, en los últimos años se ha visto que la alteración de la composición y de las funciones de la microbiota se relacionan con una mayor presencia de síntomas digestivos. Por ello, incluir prebióticos y probióticos de forma regular para equilibrar la microbiota intestinal puede ser beneficioso.

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