Últimas Noticias Sanidad



19 may. 2020 18:29H
SE LEE EN 3 minutos

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

Una combinación de dos pruebas específicas de coagulación de la sangre identifica que pacientes críticamente enfermos por COVID-19 están en alto riesgo de desarrollar insuficiencia renal, coágulos sanguíneos venosos y otras complicaciones asociadas con los coágulos sanguíneos, como el accidente cerebrovascular.

Este estudio, de investigadores del Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), fue uno de los primeros en basarse en la creciente evidencia de que los pacientes infectados con COVID-19 están altamente predispuestos a desarrollar coágulos sanguíneos. El equipo de investigación participa ahora en un ensayo clínico aleatorio de un fármaco que descompone los coágulos sanguíneos en pacientes infectados por COVID-19.

Los pacientes que están gravemente enfermos, independientemente de la causa, pueden desarrollar una condición conocida como coagulación intravascular diseminada (CID). La sangre de estos pacientes inicialmente forma muchos coágulos en pequeños vasos sanguíneos. Los factores de coagulación naturales del cuerpo pueden formar demasiados coágulos o eventualmente no ser capaces de formar ningún coágulo de manera efectiva, lo que lleva a problemas tanto de coagulación excesiva como de sangrado excesivo. Sin embargo, en los pacientes con COVID-19 la coagulación parece ser particularmente severa y, como se evidencia en estudios de casos en China y otros lugares, los coágulos en los pacientes con COVID-19 no parecen disiparse.

Los investigadores evaluaron los resultados de todos los pacientes que se sometieron a un ensayo de tromboelastografía (TEG) como parte de su tratamiento para la infección por COVID-19, así como a otros ensayos de coagulación convencionales, incluidos los que miden los niveles de dímeros D. El dímero D es un fragmento de proteína que se produce cuando un coágulo de sangre se disuelve. Los niveles de dímeros D se elevan cuando un gran número de coágulos se descomponen.

Un total de 44 pacientes tratados por COVID-19 entre el 22 de marzo y el 20 de abril fueron incluidos en el análisis. Aquellos cuyos cuerpos no estaban descomponiendo los coágulos requirieron con mayor frecuencia hemodiálisis y tenían una mayor tasa de coágulos en las venas. Estos pacientes fueron identificados por los ensayos TEG que no mostraron ruptura de coágulos después de 30 minutos y un nivel de dímeros D superior a 2600 ng/mL.

El 80 por ciento de los pacientes con ambos resultados positivos de las pruebas se sometieron a diálisis en comparación con el 14 por ciento que no se sometieron a ninguna de las dos pruebas. Los pacientes con resultados positivos también tuvieron una tasa de 50 por ciento de coágulos sanguíneos venosos, en comparación con el 0 por ciento de los pacientes que no tuvieron ninguno de los dos resultados.

"Este estudio sugiere que la prueba de las mediciones de coagulación de la sangre entera puede permitir a los médicos identificar y tratar a los pacientes con COVID-19 de manera más eficaz para prevenir complicaciones y fomentar la investigación de terapias para prevenir los coágulos de sangre en estos pacientes", dijo el Dr. Wright.

Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.