Profesionales sanitarios gestores analizan esta innovación que da más seguridad al paciente y facilita los procesos

SDC, el impulso a la interoperabilidad que "humaniza" la vida del hospital
Zita Quintela, gerente del Hospital de Getafe; y Luis Santé, jefe de Servicio de Anestesiología y Reanimación en Hospital Clínico San Carlos.


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La interoperabilidad de los dispositivos médicos se perfila como uno de los grandes vectores de transformación del sistema sanitario. En esta entrevista, Zita Quintela, gerente del Hospital de Getafe, y Luis Santé, jefe del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Clínico San Carlos, analizan el potencial del estándar Service-Oriented Device Connectivity (SDC) para mejorar la seguridad del paciente, reducir la carga cognitiva de los profesionales y avanzar hacia entornos clínicos más eficientes, silenciosos y humanizados.

¿Cómo explicaría el estándar SDC a alguien que nunca ha oído hablar de él, en términos sencillos, y por qué considera que es relevante para una visión global del sistema sanitario?

Zita: El SDC es un estándar que pone en comunicación los dispositivos médicos y los sistemas de información, para decirlo de una manera más coloquial, que se hablen entre ellos y que se pueda pasar información entre ellos.
Esto supone que mejora la trazabilidad del dato, evita errores, evita duplicidades y evita que el proceso esté fragmentado. Todo ello también disminuye la carga de trabajo administrativa de los profesionales, les da seguridad a la hora de tomar decisiones y esto influye en la calidad asistencial y, por lo tanto, en la seguridad del paciente y en la eficiencia del sistema. Por eso, habitualmente se suele aplicar en áreas críticas donde esto es más importante, por ejemplo, quirófanos, intensivos, reanimación, etc.

En su caso, Luis, ¿qué aporta el SDC en un entorno quirúrgico de anestesia, donde el tiempo, la precisión y la toma de decisiones rápidas son esenciales?

Luis: Como has comentado, nuestro entorno de trabajo es un entorno del paciente muchas veces crítico, con lo que esta interconectabilidad que se pretende para un futuro va a ser muy importante. En varios sentidos, lo que vamos a hacer es que haya un lenguaje bidireccional entre muchos de los instrumentos que utilizamos en quirófano y esto va a suponer rápidas decisiones, decisiones mucho más seguras. Evitaremos errores humanos y, al fin y al cabo, es lo que siempre comentamos, va en el apoyo de una seguridad para el paciente.

Ahí me gusta poner un ejemplo en este sentido. Es como si tuviésemos un coche de muy alta gama que utilizamos todos los días para ir a trabajar y llegamos bien, pero vamos a plantearnos que vamos a tener un coche con un sistema SDC. ¿Qué ocurrirá? Que vamos a llegar igual, pero probablemente llegaremos mucho más rápido, por un camino mucho más seguro, en una temperatura mucho más confortable. Con lo cual, lo que vamos a ganar, y el paciente va a ganar, es una calidad percibida de un mejor trabajo con mucha más seguridad.

Entrevista completa a Zita Quintela, gerente del Hospital de Getafe, y Luis Santé, jefe del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Clínico San Carlos.

Si lo comparamos ahora mismo con la situación que vivimos actualmente, con equipos conectados de forma parcial o con integraciones limitadas, ¿dónde cree que se nota antes la diferencia en el caso del quirófano?

Luis: Ahora tenemos información fragmentada. Tenemos un monitor, tenemos un respirador, tenemos un ventilador, tenemos un calefactor, tenemos bombas de infusión, cada uno habla un lenguaje diferente. Con este nuevo sistema todos van a hablar su lenguaje, pero van a poder comunicarse entre sí.

Esto va a suponer que el profesional tendrá más tiempo para tomar decisiones y no tanto para estar pendiente de cada uno de los instrumentos que utilizamos en quirófano o en las unidades de reanimación.

Esto va a suponer estandarización de protocolos, estandarización de la información que recibimos para tener conclusiones rápidas en tiempo real. Esto va a suponer decisiones mucho más ajustadas a la situación real del paciente y tanto a nivel profesional, médicos, enfermeras o cualquier profesional del ámbito sanitario, trabajará en un entorno mucho más seguro.

Vamos a pasar a un segundo bloque de preguntas. Una vez que tenemos claro este SDC, vamos a hablar de la gestión de alarmas y del ruido tecnológico. En este caso, me gustaría lanzarle la misma pregunta a ambos, y es que uno de los grandes retos, tanto en hospitales como en los quirófanos, es la sobrecarga de alarmas y la fragmentación de la información.

¿Cómo puede el SDC ayudar a reducir ese ruido tecnológico que se crea y mejorar la concentración tanto del equipo como de cara a reforzar la seguridad del paciente?

Zita: Yo, como lo veo, es que la tecnología no se debe utilizar como un fin en sí mismo, sino como una herramienta, y el SDC es una buena herramienta para mejorar nuestro proceso y evitar que esté fragmentado. Tenemos que empezar por hacer un proceso adaptado a nuestro área, quirófano o intensivo, que sea un proceso limpio, en el que ya estén identificados todos los cuellos de botella, todas las duplicidades y todo ello esté depurado.

Luego aplicamos estos sistemas, que nos permiten conectarnos con todas las herramientas que nos dan información. Esto hará, primero, menos ruido, pero no solamente el ruido de las alarmas, sino menos ruido a la hora de trabajar, porque todo el mundo estará más seguro.

Zita Quintela, gerente del Hospital de Getafe.

Zita Quintela, gerente del Hospital de Getafe.


Y luego, cuando tú tienes el proceso bien estudiado, te permite decidir cuáles son las alarmas que para ti son más interesantes o los indicadores que te permiten hacer una evaluación continua.

Esto puede ser personalizado según el equipo, porque cada uno de los equipos puede estar en un nivel distinto y tener necesidades diferentes. Entonces, ya no pones la alarma por si acaso, sino que pones la alarma porque piensas que va a aportar más seguridad y, si esa alarma suena, tú vas a hacer una acción en beneficio del paciente. De la otra manera, cuando no has analizado el proceso y no utilizas la tecnología adecuadamente, puedes tener muchas alarmas que, además de hacer ruido, no llevan asociada ninguna acción y que pueden provocar inseguridad, tanto para los profesionales como para el resultado final de la calidad asistencial en el paciente.

Luis: Nosotros, que vivimos en ese ambiente de las reanimaciones, de los cuidados intensivos y de los quirófanos, sabemos que hay estudios que han demostrado que hay ruido que puede llegar hasta los 90 decibelios por las alarmas producidas por los diferentes instrumentos. La OMS dice que no deberíamos superar los 35 decibelios en estos ambientes.

Luis Santé Serna, Jefe de Servicio de Anestesiología y Reanimación en Hospital Clinico San Carlos.

Luis Santé Serna, jefe de Servicio de Anestesiología y Reanimación en Hospital Clínico San Carlos.


¿Qué se crea con estos sistemas de interconectividad, como el SDC? Que muchas de estas alarmas estén silenciadas, lo cual, en primer lugar, va a crear un ecosistema mucho más humanizado para el paciente. El paciente, cuando oye una alarma en su monitor, se estresa.

Por otra parte, va a permitir seleccionar la prioridad de esas alarmas. Habrá alarmas insignificantes, habrá alarmas que requieran una atención por parte de enfermería o del médico, y habrá alarmas de gran urgencia.

Por tanto, esto va a crear, primero, un entorno mucho más humanizado para el paciente. En segundo lugar, podremos priorizar esas alarmas. En tercer lugar, podremos ver que estas alarmas, incluso al estar silenciadas a pie de cama del paciente, tanto la enfermería como los doctores que lleven a cabo esa vigilancia del paciente podrán recibirlas en sistemas como una tablet o un teléfono móvil. De este modo, una enfermera puede estar preparando una medicación y, con una tablet o un teléfono móvil, valorar si esa alarma es lo suficientemente importante.
Se ha visto en otros estudios que más del 80 por ciento de las alarmas que suenan son insignificantes. Con estos sistemas vamos a conseguir que las alarmas que se generen sean verdaderas alarmas.

¿Lo ven más como un avance en la priorización y coherencia de alarmas, integración de información clínica en tiempo real o estandarización para que la conectividad sea más segura y fiable?

Zita: Por supuesto, la priorización, como ha dicho el doctor Santé, de las alarmas es básica. El ruido de la alarma no es solamente el ruido por el sonido en sí, sino que cuando tienes muchas alarmas, al final dejan de tener sentido y, además, es una de las cosas de las que más se quejan los profesionales.

Por lo tanto, esta es una de las herramientas que para ellos es importante. Contar con su opinión a la hora de mejorar las condiciones de trabajo es positivo y es lo que suelen pedir. Priorización de alarmas, que las alarmas sirvan para algo y que no tengas que estar todo el rato mirando al monitor.

Como ha dicho el doctor Santé, el paciente es lo más importante. Tienes que tomar decisiones cuando las tienes que tomar y dar valor al trabajo que realizan los sanitarios.

Luis: Realmente, yo creo que todo es importante, pero la integración de los datos clínicos es lo esencial, porque esta integración es lo que va a hacer que las alarmas sean priorizables o no.

Si yo tengo un paciente que, en un momento dado, está en una unidad de reanimación y salta una alarma porque el pulsioxímetro indica una saturación baja, pero, sin embargo, hay una integración y vemos que la capnografía es normal, que el ventilador funciona correctamente, lo más probable es que esa alarma sea por una desconexión. Por lo tanto, el profesional que está vigilando a ese paciente dirá que no es prioritaria.

Otra de las ventajas que va a traer esto es la disminución del estrés del profesional. Muchas veces hablamos de la importancia de la humanización del paciente, pero también es importante la humanización del profesional.
El hecho de tener control sobre aspectos como las alarmas supondrá que el estrés que implica oír una alarma a las cuatro de la mañana en una unidad de cuidados intensivos o de críticos disminuya, y eso repercute directamente en el bienestar del profesional.

Zita Quintela y Luis Santé durante la entrevista en el plató de Redacción Médica.

Zita Quintela y Luis Santé durante la entrevista en el plató de Redacción Médica.


Desde el punto de vista de la gestión, ¿qué impacto tendría en la calidad asistencial y en la experiencia del profesional en áreas críticas? Lo ha abordado un poco antes, pero por profundizar algo más.

Zita: La verdad es que los profesionales, normalmente, sus críticas, vamos a decir, son recomendaciones muy fundamentadas. Tienen una elevada cualificación científica y técnica, y hay que escucharles, porque suelen tener razón en lo que piden.

El otro día leí una palabra que me pareció muy interesante, que es la descarga cognitiva. Me llamó la atención porque creo que describe muy bien lo que necesita el profesional. No necesita que se le cargue con más tareas administrativas.

Estos programas y esta tecnología, al no estar fragmentados, disminuyen mucho la carga burocrática. Además, el dato, al ser seguro, permite que cuando una alarma existe sepas que es relevante y que tienes que tomar una decisión.

También te permite elegir las alarmas que tú quieres y los indicadores que consideras importantes. Yo creo que esas son las dos grandes recomendaciones de los profesionales: trabajar de forma segura y reducir la carga administrativa, que es una queja constante, y creo que este tipo de tecnología ayuda a aliviar ambas cuestiones.

En el caso de la anestesia y la reanimación, ¿qué valor puede tener disponer de una visión más integrada de la monitorización y de los equipos, especialmente en situaciones de alta complejidad?

Luis: Como hemos comentado antes, nuestros pacientes muchas veces son pacientes de alta complejidad y tener esta integración es fundamental. Voy a recordar un ejemplo relacionado con el tema de las alarmas. Hace tres o cuatro meses estuve en Alemania, en un hospital cercano a la ciudad de Frankfurt, y una de las cosas que más me llamó la atención es que no había ruido en esa unidad, a diferencia de lo que ocurre habitualmente.

Entonces me puse a pensar y hablé con los profesionales, y me explicaban el sistema de las unidades silenciosas. Estas unidades silenciosas son unidades donde no existen alarmas, donde el paciente no oye alarmas y donde los profesionales tampoco las oímos.

Uniendo esto con la pregunta que me haces, esta integración de los diferentes dispositivos va a generar muchos aspectos positivos: integración de protocolos, estandarización de procesos, mejora de la seguridad, disminución de los errores humanos y mejora incluso de aspectos organizativos y burocráticos, que muchas veces nos llevan mucho tiempo.

Todo ello es posible gracias a que tendremos una información mucho más unificada. Hasta ahora, como hemos comentado, la información es fragmentada. Al disponer de una información más unificada, podremos tomar decisiones en tiempo real mucho más ajustadas a la situación real del paciente.


"El SDC es un estándar que pone en comunicación los dispositivos médicos y los sistemas de información"



Vamos a pasar al siguiente bloque de preguntas. Vamos a hablar de la innovación y de la experiencia en los hospitales madrileños. Tanto el Hospital de Getafe como el Hospital Clínico San Carlos son dos referentes en innovación sanitaria. En este caso, me gustaría comenzar de nuevo con usted. ¿Cómo se está trabajando en su hospital para avanzar en la interoperabilidad y la digitalización de los distintos procesos clínicos?

Zita: En nuestro caso, la tecnología no la consideramos un fin en sí mismo, sino una herramienta.
El hospital tiene una larga trayectoria en calidad asistencial. Fue el primer hospital que se acreditó como EFQM, y eso deja una impronta en la forma de trabajar. Además, en 2017 se incorporó la metodología Lean como herramienta, muy alineada con lo que estamos comentando: identificar desperdicios, cuellos de botella, errores y duplicidades.

Juntamos todas estas herramientas de calidad con la tecnología y la innovación. Lo más importante es que todo esto tiene que ir de la mano del profesional. Son los profesionales los que nos dicen en qué procesos o pasos quieren avanzar, y desde el equipo directivo les ayudamos.

Nuestro proyecto es la mejora de procesos a través de la innovación y la tecnología, y lo que queremos es que la voz del profesional sea escuchada en todo momento. Para ello, vamos a crear una estructura dentro del hospital que les permita apoyarse, que es una unidad de procesos donde estarán integradas herramientas como sistemas de información, informática y calidad. Además, vamos a incorporar dos ingenieros, que consideramos clave para ayudar en esta mejora de la interoperabilidad y en el propio sistema.

Y cuando se habla de dar pasos hacia estándares como el SDC, ¿qué condiciones considera clave para que funcione?

Zita: Nosotros consideramos que es necesario un cambio de cultura, porque estamos acostumbrados a trabajar de una manera y hay que empezar a trabajar de otra. Esto siempre requiere formación y también el convencimiento de los profesionales de que el cambio va a suponer una mejora.

El cambio de cultura y la formación son fundamentales, pero también tenemos que tener en cuenta un aspecto muy importante de nuestra era, que es la ciberseguridad. La interoperabilidad implica que los sistemas estén conectados y, aunque cada sistema por separado pueda ser seguro, al conectarlos se amplía el riesgo. Por eso, la seguridad tiene que ser aún mayor.

Este aspecto también tiene que formar parte de la cultura de los profesionales, porque no siempre estamos acostumbrados a trabajar con la tecnología desde el punto de vista de la ciberseguridad.

Y en el Hospital Clínico San Carlos, ¿qué avances destacaría en la gestión del paciente crítico y en la monitorización intraoperatoria?

Luis: Como ha comentado Zita, que es una gran gestora hospitalaria, es fundamental que gestores y profesionales sanitarios vayamos de la mano.

Yo tengo la suerte de que en el Hospital Clínico San Carlos la gerencia, la dirección médica y la dirección de gestión están muy sensibilizadas con este tema y están apostando por un proyecto nuevo de cirugía mayor ambulatoria, con diez quirófanos nuevos, donde se ha priorizado que esta interconectividad y estos sistemas de integración sean elementos clave.

Me consta que se está haciendo un esfuerzo económico muy importante para que esto sea así. Por lo tanto, los profesionales también tenemos que cambiar parte de nuestra manera de ver los sistemas de información y apostar por una mayor integración.

Otro concepto importante es el del ingeniero sanitario. Creo que hoy en día es fundamental. Igual que todos los hospitales tienen servicios de neumología o endocrinología, creo que en el futuro hablaremos del departamento de ingeniería biosanitaria, agrupando ingenieros informáticos, porque es un avance necesario para que los profesionales podamos integrarnos en los avances tecnológicos.

Nuestras unidades de reanimación, además, son de alta complejidad, y esta integración es fundamental.

Luis: Además, en el Hospital Clínico San Carlos tenemos la suerte de contar con un instituto de investigación pionero en nuevas tecnologías. Actualmente se está desarrollando una inteligencia artificial acotada al propio hospital, a nuestras maneras de trabajar y a nuestras formas de actuar.

Es una inteligencia artificial en la que los profesionales llevamos varios meses trabajando, aportando información a los ingenieros para que adapten esta ingeniería a las necesidades reales de los profesionales sanitarios.

Actualmente se está desarrollando una inteligencia artificial acotada al propio hospital, a nuestras maneras de trabajar y a nuestras formas de actuar.

"Actualmente se está desarrollando una inteligencia artificial acotada al propio hospital, a nuestras maneras de trabajar y a nuestras formas de actuar"


Y en este mismo contexto, ¿qué beneficios esperaría usted de una conectividad más estandarizada entre los distintos dispositivos?

Luis: Desde el punto de vista clínico, como ya hemos comentado varias veces, el principal beneficio es la mejora de la seguridad del paciente, que es prioritaria.

Después, desde el punto de vista del coste, nos vamos a dar cuenta de que podemos disminuir de forma importante el coste de nuestros actos médicos, que son actos muy caros. Tenemos que concienciarnos de que la sanidad y todas las pruebas diagnósticas que solicitamos tienen un coste elevado, y que probablemente esta integración contribuya a reducirlo.

Otro aspecto muy importante para el paciente es que el entorno hospitalario será mucho más fácil. Se podrán optimizar las citas, se podrán optimizar los tiempos de espera y, al final, el paciente será el último eslabón que perciba que esta interconectividad entre todos los sistemas de información del hospital funciona.
Una vez abordada esta innovación en ambos centros, vamos a pasar al papel de Philips y a la colaboración clínico-tecnológica. Philips es una de las empresas que está participando activamente en el desarrollo e impulso de este estándar SDC, junto a otras compañías.

Desde su experiencia, ¿cómo valoran esta colaboración entre la industria tecnológica y los profesionales sanitarios de cara a acelerar la adopción de estos estándares, tanto en Europa como en España? Les lanzo la pregunta a ambos. ¿Quién quiere empezar?

Zita: Para nosotros, la industria es un compañero de viaje, y con ella nos tenemos que acoplar. Creo que es un modelo win-win para todos, porque la industria nos acompaña a la hora de implantar la tecnología y mejorar los procesos, pero a la vez también aprende de nuestros profesionales, que son los que están en primera línea.
Ese acompañamiento es positivo para ambas partes. Nosotros consideramos a la industria como un partner y, en este camino, nos gustaría que nos acompañasen especialmente en el ámbito de la formación tecnológica, porque todavía no tenemos muy desarrollado el perfil de ingenieros dentro del hospital, y ellos tienen una visión más avanzada en este aspecto.

También me gustaría aprovechar este foro para lanzar un mensaje a la industria. Philips, y otras empresas, han sido muy innovadoras y se han arriesgado apostando por la interoperabilidad, pero no todas las compañías están siguiendo este camino, porque cada una tiene sus propios intereses, y eso genera mucha frustración en los profesionales.

Puedes tener una tecnología muy avanzada, pero si no es interoperable con otros sistemas, obliga a trabajar en dos entornos distintos, y eso puede generar rechazo por parte del profesional, incluso aunque sea una tecnología que mejore la seguridad. Por eso, animaría a todas las empresas a avanzar en esta dirección, porque creo que al final será un beneficio para todos.

Luis: Por supuesto. Philips es pionero en el concepto de la conectividad. Yo siempre digo que las empresas tecnológicas tienen que compartir, no competir, y esto es fundamental. Las empresas tecnológicas, además, tienen que acompañar a los profesionales, como bien has comentado. Acompañar y compartir es clave para el desarrollo.
Probablemente, todas aquellas empresas que no compartan y que solo quieran competir no estarán en el mercado del desarrollo. El desarrollo del SDC se inicia en Alemania, entre 2011 y 2016, cuando el Ministerio de Educación e Investigación detecta que existe un problema en unidades de reanimación, críticos y quirófanos, donde cada instrumento funciona de manera aislada.

A partir de ahí se impulsa la creación de OR.NET, una organización que une a diferentes empresas tecnológicas con un objetivo claro: unificarse y compartir. Esto es lo que ahora empezamos a ver materializado.
Este sistema SDC se está desarrollando con más recorrido en Alemania y en otros países como Estados Unidos, que van un poco por delante de nosotros, pero su esencia es obligar tanto a las empresas tecnológicas como a los profesionales a ir de la mano.

El profesional tiene que decir a la empresa tecnológica qué necesita, y la empresa tecnológica tiene que decir qué puede ofrecer y qué puede compartir. En unidades de alta complejidad, esto es absolutamente esencial.


"Esta interconectividad va a permitir decisiones mucho más rápidas y seguras"



Me gustaría profundizar un poco más en este aspecto y preguntarles qué esperan ustedes de la industria cuando se trata de un estándar como el SDC. Interoperabilidad, soporte, acompañamiento al cambio, seguridad… ¿qué me pueden comentar?

Zita: El acompañamiento es fundamental, pero también que la industria entienda a nuestros profesionales, que se ponga en su lugar, no solo en el desarrollo tecnológico, sino también en la manejabilidad de las herramientas.
Hay un aspecto que a mí siempre me llama la atención y que para ellos es muy importante: cuando trabajan con una historia clínica electrónica, cuentan los clics que tienen que hacer. Esto puede parecer algo menor, pero no lo es. Un ingeniero puede considerar normal introducir cinco clics, pero para un médico cinco clics pueden ser muchos, porque tiene que dedicar su tiempo a otras tareas.

Ponerse en el lugar del profesional es clave. También es importante ayudarles a entender la tecnología, porque eso facilita mucho el trabajo posterior. Para mí, esas dos cosas son esenciales, porque cuando no te pones en el lugar del otro es difícil entender por qué ocurren determinados problemas y eso puede provocar el fracaso de una implantación que, en realidad, podría ser muy exitosa.

Luis: No hay que perder nunca de vista que el profesional sanitario es el centro del sistema, por supuesto junto al paciente. Estos sistemas han venido para quedarse. Son sistemas que ahora empezamos a desarrollar y que probablemente necesitarán cuatro, cinco o seis años para alcanzar un desarrollo más definitivo.

Durante todo ese tiempo, el acompañamiento tiene que ser continuo. Es muy importante que los profesionales de la ingeniería nos enseñen a manejar estas herramientas, porque nos entregan una tecnología, pero para utilizarla correctamente hace falta un cambio, también de actitud, por parte de los profesionales.

Hasta ahora hemos trabajado muchas veces de forma individual, y tenemos que aprender a trabajar más en equipo y de forma más conectada, también entre los diferentes servicios médicos. Ya no se trata solo de neumología o endocrinología de manera aislada, sino de trabajar de forma conjunta.

Este sistema de interconectividad del que estamos hablando no es solo entre instrumentos dentro de un quirófano o fuera de él, sino también entre los propios profesionales. Es un cambio de mentalidad necesario. Podemos tener los mejores monitores y los sistemas más integrados, pero también necesitamos profesionales que se integren entre ellos. De este modo mejoraremos en seguridad, en costes y en tiempo disponible para el paciente.

¿Dirían que el valor del SDC está tanto en la tecnología como en el consenso y la coordinación entre los distintos actores que conforman el ámbito sanitario para hacerlo viable en el día a día?

Zita: Por supuesto. Creo que, por parte de los profesionales, existe bastante consenso y tienen claro que este tipo de sistemas son positivos. Ahora es necesario avanzar también en el consenso por parte de las empresas.

Nosotros, como organizaciones, tenemos que cambiar para adaptarnos a esta nueva tecnología, pero las empresas también tienen que tener claro que, si no existe esa conectividad, el resultado global será peor. De alguna manera, quien no participe en este modelo puede quedarse aislado. Para el profesional es fácil entrar en esta dinámica, porque favorece una mayor seguridad, tanto para el profesional como para el paciente, y una mejor calidad asistencial.

Luis: Indudablemente, tenemos que ir de la mano todos: gestores de alto nivel, gestores intermedios, profesionales sanitarios y profesionales de las empresas tecnológicas.

Este acompañamiento conjunto es imprescindible. Tenemos que ser conscientes de que, sin este nuevo instrumento, será muy difícil avanzar. Este avance es lo que nos permitirá alcanzar la excelencia, porque sin una unificación de criterios y sin este acompañamiento no será posible.

 Al disponer de una información más unificada, podremos tomar decisiones en tiempo real mucho más ajustadas a la situación real del paciente

"Al disponer de una información más unificada, podremos tomar decisiones en tiempo real mucho más ajustadas a la situación real del paciente"


Tras esta unión de la que ambos hablaban, vamos a pasar también al futuro, ese destino, ese horizonte que ya está en mente y que han abordado a lo largo de la conversación. Me gustaría lanzarles la misma pregunta a ambos. Imagínense el hospital del futuro. ¿Cómo creen que será un entorno clínico completamente conectado gracias a este SDC?

Zita: Lo ideal sería, como ha dicho el doctor Santé, que las unidades críticas estuvieran en silencio, tanto para los pacientes como para los profesionales. El trabajo en equipo es muy importante, y la mejora de los procesos ya no es solo algo del futuro, porque hay hospitales que ya están trabajando de esta manera.

Se empieza a trabajar en áreas de conocimiento y no tanto en servicios aislados, sino de forma transversal. Además, la tecnología tiene que llegar a un punto en el que prácticamente no te acuerdes de que existe. Cuando algo funciona bien, tú no piensas en ello, simplemente ves el resultado.

Si llegas a tu trabajo y todo funciona, no estás preocupado porque el ordenador no va o porque el sistema falla. Eso es importante. Pero, además, la tecnología tiene que servir para humanizar. Tiene que permitir que el profesional aporte valor donde realmente se necesita y que disponga de más tiempo para hablar con las familias, para comunicarse con el paciente y para gestionar entornos complejos.

Esa sería la guinda del pastel: no solo tecnología y calidad, sino también una mejora en la humanización y en la comunicación con el paciente.

Luis: El futuro no es a corto plazo, sino a largo plazo. Muchas veces hablamos de hospitales limpios, de hospitales con ecosistemas abiertos, donde el paciente es el gran protagonista desde que entra hasta que sale.

En ese futuro, los movimientos del paciente serán mucho más sencillos. Muchas veces los pacientes se pierden dentro de los hospitales porque es difícil orientarse entre las distintas unidades. Esto significará que el paciente llevará una pulsera y que sabremos en cada momento cuál ha sido su recorrido, lo que nos permitirá identificar errores y corregirlos desde el punto de vista de la gestión y de los profesionales sanitarios.

Este futuro de hospital silencioso, sin alarmas, con profesionales más amables porque el nivel de estrés será menor, está por venir. Estamos dando los primeros pasos y, si no los damos ahora, será difícil llegar a ese hospital del futuro.

Si no avanzamos en esta interconectividad entre sistemas de información, entre instrumentos dentro de los quirófanos, dentro de las unidades y entre los distintos departamentos, será muy difícil que el paciente no tenga que venir varias veces al hospital. El objetivo es que, en un mismo día, pueda realizar todas las pruebas diagnósticas necesarias.

Con estos primeros pasos, ¿qué cambios creen que se notarán primero? ¿En la seguridad del paciente, en la experiencia de los profesionales, en la eficiencia o en la disponibilidad del dato clínico?

Zita: Creo que se notará un poco de todo, pero, sobre todo, en el dato. Es algo que echamos mucho de menos. Tener datos fiables y no tener que ir a tres máquinas distintas para buscarlos va a ser muy llamativo.
A partir de ahí, el resto de mejoras irá acompañando, porque una cosa lleva a la otra. Al final, todo converge en una mayor seguridad, calidad y eficiencia del sistema.

Luis: Probablemente será como dice Zita. Iremos dando pasos en cada una de las áreas que has mencionado. Avanzaremos en seguridad del paciente, mejoraremos la recogida de datos y, con ello, podremos generar grandes volúmenes de información que permitirán a la inteligencia artificial dar respuesta a cuestiones que ahora mismo están abiertas.

Mejoraremos la calidad asistencial, el entorno hospitalario y la experiencia de los profesionales. Todo irá de la mano. El profesional estará menos estresado, no solo el médico, sino también la enfermera, el celador, el auxiliar y los gestores.

Además, disminuirán los costes. Muchas pruebas que se realizan actualmente dejarán de hacerse porque se verá que son innecesarias. Los protocolos serán más sencillos y más compartidos, y la información se podrá compartir con otros profesionales, con los gestores y con los propios pacientes.


"El SDC mejora la trazabilidad del dato y evita tanto errores como que el proceso esté fragmentado"



A medio plazo, ¿qué sería para ustedes una señal clara de éxito de la adopción del SDC dentro de un hospital?

Zita: Yo creo que cambiar el paradigma que llevamos mucho tiempo intentando conseguir, que es que la mejora del proceso nos lleve a mejoras reales en resultados en salud. Tenemos que aterrizar en algo tangible, no en algo intangible.

Tenemos que poder ver que la aplicación de todas estas herramientas y de estas mejoras tecnológicas, junto con la mejora de los procesos, nos permita obtener datos que reflejen resultados en salud concretos, para una patología y para un paciente determinado. Para mí, las señales claras de éxito serían la satisfacción del profesional y la satisfacción del paciente.

Luis: Yo me voy a circunscribir a mi hospital. ¿Cómo voy a ver esto a medio plazo? Como ya hemos comentado, estamos desarrollando una nueva unidad de cirugía mayor ambulatoria, con diez quirófanos nuevos, y me gustaría que este proyecto, que probablemente en un año esté finalizado, incorpore este sistema.

Si conseguimos implantar este sistema SDC en esa nueva unidad, habremos dado el primer paso en el hospital. Será una experiencia pionera que nos permitirá comprobar que desde esta unidad se puede extender posteriormente al resto del hospital.

Espero este futuro inmediato con cierta intranquilidad, pero también con el sosiego de saber que los gestores del hospital están apostando por este avance. Si dentro de un año o año y medio volvemos a hablar de este proceso, podré decir que este paso ha sido clave para conseguir esta interconectividad y este lenguaje bidireccional entre todos los instrumentos que utilizamos en un hospital.

Me gustaría pedirles unas conclusiones a cada uno sobre esta innovación, el SDC, que ya comienza a abrirse camino en una nueva era de la interoperabilidad de los dispositivos médicos. 

Luis: Siempre me gustan los gestores que hablan al final, porque tienen la última palabra, y eso es fundamental. El hospital del futuro va por esta vía. Quien no entre ahora probablemente se quedará en el camino y no llegará a la excelencia como nos gustaría a todos.

Desde el punto de vista del profesional, cada vez demandamos más que la nueva tecnología esté a nuestra disposición, pero que, además, sea una tecnología eficiente y eficaz. Para ello es imprescindible que los sistemas estén conectados entre sí y que exista una comunicación bidireccional entre los diferentes instrumentos, a diferencia de lo que ocurre actualmente, donde la información está fragmentada.

Esto nos permitirá estructurar mejor los protocolos y los procesos clínicos, acumular datos en grandes repositorios y extraer conclusiones relevantes a través de la inteligencia artificial y del trabajo conjunto entre profesionales e ingenieros.

El objetivo final es la seguridad del paciente y que el paciente perciba que todo este esfuerzo merece la pena. Esa calidad percibida es la que hará que el paciente vuelva a confiar en su hospital, en su servicio y en el sistema sanitario.

Zita: Creo que hemos hablado de muchos aspectos, pero ha quedado claro que existe un consenso, al menos en nuestros hospitales, entre la parte directiva y los profesionales. La tecnología ya no es pasado, es presente, y nos va a llevar al futuro.

Para apostar por la tecnología, las empresas tienen que hacer su parte, especialmente en interoperabilidad. Los profesionales tienen que hacer la suya, adaptándose al cambio cultural, y tenemos que tener siempre presente la ciberseguridad.

Todo ello nos llevará a una mejora de la calidad asistencial y, por supuesto, de la seguridad del paciente, que es el objetivo que perseguimos desde hace tiempo: utilizar herramientas que nos hagan la vida más fácil, tanto al paciente como al profesional.

Un instant durante la entrevista en el plató de Redacción Médica.

Un instante durante la entrevista en el plató de Redacción Médica.


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