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20 de octubre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 19:20
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"Los nuevos stents venosos mejorarán los resultados de los antiguos"

Luis Miguel Izquierdo está evaluando la eficacia y seguridad de estos dispositivos de reciente aparición

Luis Miguel Izquierdo.
"Los nuevos stents venosos mejorarán los resultados de los antiguos"
Redacción
Martes, 12 de junio de 2018, a las 09:10
La aparición de stents diseñados específicamente para las venas, de aparición reciente en el mercado, están suponiendo una ventaja para el tratamiento del síndrome postrombótico respecto a los tradicionales, dirigidos principalmente a arterias.

Luis Miguel Izquierdo, jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular en el hospital HM Montepríncipe, ha participado en el estudio 'Virtus', un estudio multicéntrico (participan centros de Europa y Estados Unidos) prospectivo que evaluará el uso del stent Vici en 200 pacientes aquejados de esta patología. En esta entrevista para Redacción Médica con motivo de la Medtech Week, celebrada recientemente, habla de los avances respecto a la enfermedad y de las oportunidades que generan los nuevos dispositivos.

¿Cuál es la incidencia de la enfermedad venosa crónica?

La enfermedad venosa crónica puede afectar hasta al 50 por ciento de las mujeres y un 30 por ciento de los varones. Desde un punto de vista económico, en países como Estados Unidos, los costes directos de la atención de este tipo de enfermedades se pueden calcular en mil millones de dólares anuales y, en el Reino Unido, puede suponer hasta el 2 por ciento del presupuesto anual del sistema nacional de salud.


"El trombo se puede eliminar en los primeros 15 días desde el inicio de la trombosis aguda"


Se estima que, en términos generales, el gasto sanitario en países desarrollados oscila entre el 2 y el 3 por ciento de los sistemas de salud. En EEUU puede causar la pérdida de aproximadamente 2 millones de días de trabajo al año. En un estudio Delphi realizado en España, supone el 50 por ciento de la carga asistencial de los servicios de Angiología y Cirugía Vascular.

¿Qué se está haciendo en la actualidad respecto al síndrome postrombótico?

El síndrome postrombótico se establece  cuando una trombosis venosa profunda no se trata y no se elimina el trombo residual. El objetivo del tratamiento de una trombosis venosa profunda es, primero, evitar que se produzca una embolia pulmonar. Para eso se dan anticoagulantes al paciente, evitando que el trombo progrese y migre al pulmón. La embolia pulmonar es la primera causa de muerte hospitalaria.

Con la anticoagulación se consigue evitar la embolia pulmonar, pero no se elimina el trombo, y eso es lo que se está haciendo en el momento actual. Si dejas el trombo, el paciente sobrevive pero a cambio tiene una secuela: el trombo cicatriza en la vena y, en un porcentaje muy elevado de casos, sobre todo cuando la trombosis afecta a la vena iliaca, en menos de un 30 por ciento de los pacientes recanaliza espontáneamente, es decir, se queda ocluido de forma crónica y es lo que lleva a secuelas con hipertensión venosa, desarrollo de varices, ulceraciones en la piel… que pueden llegar a incapacitar tanto al paciente que, en estudios, se ha llegado a comparar la incapacidad de la secuela postrombótica a la de la insuficiencia cardiaca en estados severos.

En los últimos años está apareciendo una tendencia a desarrollar técnicas que eliminen el trombo de forma precoz. El trombo se puede eliminar en los primeros 15 días desde el inicio de la trombosis aguda, es trombo fresco y se puede eliminar con fármacos o con dispositivos de aspiración, que es la tendencia actual.

Generalmente, puedes descubrir que hay una lesión en la vena, que ha ocasionado el trombo. En esos casos, y en los casos crónicos, se están colocando stents diseñados específicamente para vena, stents venosos. En los pacientes en los que, en la fase aguda, no se ha podido realizar el tratamiento por alguna razón, sí que se puede, en la fase crónica, volver a abrir y recolocar en su interior stents para que permanezcan abiertas y el paciente desarrolle una secuela postrombótica a largo plazo. Estos son los stents venosos que se están utilizando en la actualidad y en nuestro centro somos pioneros en España.


"Lo que esperamos es que estos stents mejores los resultados de los antiguos"


¿El stent Vici qué papel juega en este caso?

Los primeros casos se hacían con stents diseñados para el tratamiento en arterias y en el momento actual han salido al mercado stents con diseño específico para vena. Uno de ellos es el stent Vici. Se empezó en 2014 el estudio 'Virtus', que es un estudio multicéntrico, que incluye casi 30 centros sanitarios, muchos de ellos de Estados Unidos y cuatro o cinco centros europeos: de Alemania, Reino Unido y, en España, nuestro hospital.

Este estudio ha reclutado a 200 pacientes que van a ser seguidos mediante ecografía intravascular para ver cómo se comportan a lo largo del tiempo, desde 2014 hasta el 2022, año en que se finalizará el seguimiento.

¿A qué pacientes está dirigido?

Cualquier paciente que haya sufrido una trombosis venosa aguda y que tenga una lesión residual que pueda ser tratada después de un tratamiento de extracción de trombos; para aquellos pacientes a los que no se les ha podido extraer el trombo pero que en fase crónica se pueda recanalizar la lesión, la obstrucción crónica de la vena; y para aquellos otros pacientes que no hayan hecho todavía ningún tipo de complicación trombótica pero que tengan lesiones como el síndrome May-Thurner, para prevenir la aparición de trombosis.

¿Qué expectativas tiene del uso de stents venosos en estos problemas?

Las expectativas del estudio es que se confirmen los datos que tenemos de los stents de origen arterial, que ya eran datos bueno. En las lesiones tipo May-Thurner, la permeabilidad a largo plazo, más de diez años, es de prácticamente  el 100 por ciento de los pacientes, y en pacientes con secuela postrombótica crónica tienen una permeabilidad que ronda el 85 por ciento.

Las tasas de permeabilidad publicadas, y en nuestra experiencia con más de 300 pacientes tratados, son una tasa de permeabilidad a los 85 meses de casi el 100 por ciento en los casos tratados en fase de compresión y del 85 por ciento tras trombosis crónica, con excelentes resultados en lo que respecta a la mejoría clínica y, si bien son unos resultados excelentes, en ambos casos abunda en la necesidad de tratamientos precoces.Lo que esperamos es que estos stents mejoren los resultados de los antiguos.

¿Está cuantificada la efectividad de los stents nuevos respecto a los antiguos?

Se han realizado estudios con otras marcas, aparte del Vici, y todos están en fase de validación. Nuestro hospital ha participado en prácticamente todos los estudios de stents nuevos que han salido y estamos a la espera de resultados. Casi todos están en fase de reclutamiento de pacientes o de análisis, pero todavía no hay resultados.


"El reto principal que tenemos es actuar antes de la necesidad de colocar un stent"


El análisis que tenemos que los resultados iniciales es que son muy buenos, mejoran los anteriores, pero tenemos que esperar a que finalicen los estudios.

¿Cuál sería el siguiente paso  en el tratamiento del síndrome postrombótico?

En el horizonte está, sobre todo, difundir estas técnicas. Y el reto principal es actuar antes de la necesidad de colocar un stent. Hay que desarrollar sistemas de detección precoz de las trombosis venosas, información a los especialistas –y a la profesión médica en general– de las nuevas técnicas que hay y poner sobre aviso que, si bien se previene la mortalidad del paciente con la anticoagulación, no es suficiente para prevenir la secuela postrombótica, que no se va a ver de forma inmediata pero que, al cabo de los años, es invalidante para el paciente.