Pacientes esperan en la recepción de un hospital a ser atendidos.
La publicación de los
datos del Ministerio de Sanidad sobre las listas de espera autonómicas ha vuelto a poner en el foco mediático
la necesidad de su homogeneización. Tal y como publicó
Redacción Médica, una de las propuestas que ponen encima de la mesa los diferentes agentes que intervienen en el sector sanitario para que la comparación de cifras sea "real" es que se definan variables que expliquen
el porqué de las demoras.
Y es que, en palabras del propio departamento liderado por Mónica García, el Sistema de Información de Listas de Espera del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha quedado
"obsoleto". Por ello, se trabaja en
un nuevo Real Decreto que solucione las diferencias de interpretación entre comunidades autónomas.
Según confirman a este medio fuentes de esos Gobiernos regionales,
"los datos no solo deberían ser homogéneos", ya que también deberían ser "comparables, auditables y clínicamente significativos". "Es de sobra conocido que el problema de fondo es que
no todos los Servicios de Salud están midiendo exactamente la misma realidad", aseguran.
Ahora bien, "homogeneizar no significa recentralizar, una tentación en la que el ministerio no debe caer": "Significa que todos sepamos
qué estamos midiendo exactamente lo mismo".
Los siete criterios "homogéneos" para comparar CCAA
Como mínimo, bajo el criterio de las fuentes consultadas, se tienen que valorar ciertos criterios. Por ejemplo, que exista "una definición única de inicio de espera
desde la indicación clínica efectiva y no desde la validación administrativa". Además de la definición única de "finalización del proceso objeto de lista de espera".
Otro criterio a incluir es el de "pacientes activos homogéneos con el mismo tratamiento de rechazos, aplazamientos o causas clínicas". Asimismo, se propone "una medición por proceso completo, tanto cirugía
como diagnóstico, consultas y seguimiento".
El planteamiento de esta autonomía contempla "indicadores de gravedad y prioridad clínica, incluyendo también criterios de priorización social". Eso sí, todo basado en una "publicación transparente y periódica con datos abiertos". De hecho, dichas fuentes autonómicas subrayan la posibilidad de realizar
"auditorías externas metodológicas para evitar sesgos".
No obstante, "no solo se deberían medir las listas de espera". "Deberíamos medir
el tiempo hasta la resolución clínica, porque el ciudadano no vive listas, el ciudadano vive recorrido. El verdadero indicador moderno no es cuánto tarda en entrar al sistema, sino cuánto tarda el sistema en resolverle el problema", sentencia.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.