Editorial de Redacción Médica

Editorial Redacción Médica
Montaje fotográfico: Lucía Sancho.


SE LEE EN 3 minutos
Hace unos días el Ministerio de Sanidad hizo públicas cifras de supuestas listas de espera para consultas y procesos quirúrgicos en la sanidad pública española. Y decimos supuestas porque en la propia sede del Paseo del Prado, a consulta de este diario, dudan de la veracidad de los datos, y remiten a un nuevo real decreto que se está preparando como hito para un conocimiento real de las demoras que padecen los pacientes.

A estas alturas, cuando se cumplen 40 años de la Ley General de Sanidad y más de 20 de la norma actual que regula la información de estas demoras, es una tomadura de pelo que no tengamos capacidad de obtener unos datos de los que fiarnos para conocer un indicador tan relevante del funcionamiento del sistema sanitario y la atención que se presta a quienes lo necesitan.

El problema además es que nos estamos acostumbrando a hacernos trampas al solitario. En unas ocasiones da la sensación que es para sacar corriendo una nota de prensa destacando lo bien (que se supone) que algunos lo están haciendo; y en otras para dar por sentada e inamovible esa deriva de que las listas de espera son inevitables.

El falso triunfalismo o el resignado derrotismo no pueden seguir instalados en el sistema, ni en la sociedad. Los pacientes tampoco se deben contagiar de ello. Si es una cuestión de recursos públicos, hay una red complementaria muy potente en nuestro país dispuesta a colaborar. Y si es un problema de gestión, habrá que replantearse algunas cosas del encorsetado sistema público. Pero no podemos normalizar el hecho de que tienen que existir listas de espera, ni que se contabilicen según el criterio y la imaginación de cada actor.

La esperanza está en esa homogeneización que promete la nueva norma, como un primer paso para al menos tener una foto verdadera de lo que sucede en todo el país. Es una apuesta del Ministerio de Sanidad que deberían incluso 'vigilar' desde La Moncloa, porque sin un acceso rápido al sistema la universalidad se queda solo en un brindis al sol o en un eslogan.

La sociedad, los pacientes y los profesionales deben estar muy pendientes igualmente, y exigir responsabilidades en torno a la rendición real de cuentas; porque si no es así, estamos siendo todos cómplices de que alguien nos esté tomando el pelo en un asunto tan sensible.

Y una vez que tengamos esos datos fiables, el siguiente pasó será actuar en consecuencia. Sin demagogias, siendo críticos y constructivos, buscando soluciones reales. Porque los problemas de salud de los ciudadanos son una realidad a la que hay que dar respuesta en el ahora. A eso sí que debemos acostumbrarnos.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.