Redacción Médica
16 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 14:55
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Fraude en el acceso a diálisis y a trasplantes renales

Solo en Madrid se han detectado 14 pacientes ilícitos que ocasionaron un coste de 1,5 millones de euros

Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes; Arsenio González de Mesa, director general de la Guardia Civil y Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de Madrid.
Fraude en el acceso a diálisis y a trasplantes renales
Carlos Corominas
Joana Huertas
Lunes, 11 de abril de 2016, a las 11:20
La Guardia Civil, en el marco de la Operación Renibus, ha investigado un fraude en el que ciudadanos de terceros países se daban de alta de forma ficticia en la Seguridad Social para obtener la tarjeta sanitaria. La finalidad del engaño era acceder a tratamientos de diálisis y a la lista de espera para trasplantes renales. Durante la operación se ha investigado a 20 personas, 14 de las cuáles accedireon a la lista de trasplantes y 6 consiguieron ser trasplantadas. Otras 6 personas han sido investigadas como falsos empleadores. 

Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de Madrid, explica el impacto de la Operación Renibus.

La investigación se inició “hace un año”, según ha especificado el director de la Guardia Civil, Arsenio González de Mesa, a raíz de que la Oficina Regional de Trasplantes de Madrid “detectara un número anómalo de trasplantes en ciudadanos de países del este”. A raíz de esta circunstancia, la Guardia Civil comenzó a investigar la situación y descubrió que las personas, procedentes de Bulgaria seguían un modus operandi similar. Llegaban a España y se dirigían a un centro de salud para que se les asignara un tratamiento de urgencia para diálisis. La forma de regularizar su situación era a través de falsos empleadores o como falsos autónomos. Se han detectado 7 empresas ficticias que daban de alta ilegalmente a trabajadores extranjeros.

Una de las pistas que llevaron a sospechar de algunos de ellos era que estaban registrados como profesionales de la construcción o de jardinería, situación “que es incompatible con recibir tratamientos de hemodiálisis que duran cuatro horas 2 o 3 días a la semana”, según ha señalado el comandante Reina, jefe del Grupo de Delincuencia Especializada de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. El efecto llamada en Bulgaria se producía por tres vías, según explica el comandante Reina: el boca a boca de los atendidos con su entorno, noticias difundidas en medios de comunicación en las que se alaba las facilidades para acceder a trasplantes en España y por el prestigio que tiene el sistema de trasplantes español. 

A pesar de este nivel de coordinación, el comandante Reina ha destacado que “no existía organización criminal” que se beneficiara de esta operación, pero se mostraba convencido de que podría surgir “en un corto periodo de tiempo porque donde hay posibilidad de lucro hay organizaciones criminales interesadas”. 

Daño a la sanidad

En la Comunidad de Madrid se han detectado 14 pacientes que se estaban sometiendo a diálisis o que ya habían sdo trasplantados. Este fraude supuso, solo en Madrid, un coste de 1,5 millones de euros. La Comunidad de Madrid ha servido como punta de lanza de la investigación, que ya se ha trasladado a otras comunidades autónomas para ver si se está replicando la práctica.

Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha alabado “que los sistemas de alerta funcionan para poder detectarlo a tiempo”. En este sentido, se ha referido a la sanidad de Madrid como un referente internacional, hecho que habría motivado el “efecto llamada” de estos pacientes de turismo sanitario ilícito. Sánchez Martos ha anunciado que “la Comunidad de Madrid se personará en al causa porque se ha vulnerado la sanidad de los madrileños”. 

Rafael Matesanz, director de la ONT: ""El problema es el efecto llamada" 

El comandante Reina explica el modus operandi de los investigados.


Sin embargo, los fraudes a la Seguridad Social “no solo sirve para acceder a la asistencia sanitaria, sino que se utiliza también para acceder a otro tipo de prestaciones”, según señala Elena Ruiz Cascales, directora de la Dirección Especial de Inspección del Ministerio de Empleo. De hecho, en 2015 se detectaron 7.337 altas ficticias en la Seguridad Social y se sancionaron 1.758 infracciones. 

Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes, ha cargado contra este tipo de “turismo sanitario” y ha señalado que el 8 por ciento de los trasplantados en 2015 se hicieron a ciudadanos no nacidos en España, pero que un porcentaje similar, de entre un 8 por ciento y un 9 por ciento, de los donantes de órganos el pasado año tampoco habían nacido en España. “Hemos negado el trasplante a los que venían solo a eso y sí se ha permitido a los que viven y conviven con nosotros”, ha apuntado. 

Rafael Matesanz, director de la ONT, y Arsenio González, director de la Guardia Civil, a su llegada a la comandancia donde se ha celebrado la rueda de 


Jesús Sánchez-Martos, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid; Rafael Matesanz, director de la ONT; Arsenio González, director de la Guardia Civil y el comandante Reina, jefe del Grupo de Delincuencia Especializada de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil.


Elena Ruiz Cascales, directora de la Dirección Especial de Inspección del Ministerio de Empleo; Arsenio González; Rafael Matesanz; Jesús Sánchez Martos y el comandante Reina.


Ruiz Cascales, Matesanz, González, Reina y Sánchez Martos.



Reina, Ruiz Cascales, González, Matesanz y Sánchez Martos.