Un estudio advierte de las "incertidumbres" que provoca la acumulación de personas inmunizadas parcialmente

Vacunas Covid: la dosis única necesita análisis de carga viral e inmunidad
La primera dosis resulta beneficiosa, pero puede conllevar riesgos a largo plazo.


10 mar 2021. 12.20H
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Las urgencias inherentes a la pandemia del coronavirus han forzado a administraciones e instituciones sanitarias de todo el mundo a exprimir cualquier posibilidad de llevar a cabo una inmunización masiva de la población. El objetivo es ambicioso, y para alcanzarlo es necesario superar obstáculos tales como la actual escasez de dosis y los problemas logísticos, entre los que se encuentra el hecho de que en muchos casos sea necesario realizar dos inoculaciones para completar el proceso. La acumulación de individuos parcialmente inmunes puede ser beneficiosa a corto plazo, pero, según defienden investigadores en un estudio publicado en la revista Science, resulta “imperativo” reforzar los análisis de cargas virales de estas poblaciones para llevar a cabo estrategias seguras de vacunación.

Los autores del informe, pertenecientes a diversas universidades de Norteamérica, Reino Unido y Australia, han analizado cómo puede afectar a la evolución de la crisis del coronavirus el hecho de que haya un número creciente de personas que han recibido solo una dosis de la vacuna. Apuntan, en este sentido, que en situaciones de emergencia como la actual, la administración de dosis únicas resulta beneficiosa a corto plazo y reduce la transmisión. Por el contrario, si la capacidad de inmunización de la dosis es débil, el escenario que se abre es más “pesimista”.

Conocimiento adicional del potencial de las dosis


El estudio incide en que alargar el tiempo entre las dosis necesarias para completar el proceso de vacunación puede generar beneficios en las primeras semanas, si bien advierte de que a largo plazo puede haber riesgos, especialmente antes de que se produzca la segunda inoculación. Destacan los investigadores que, debido a ello, se hace necesario adquirir un “conocimiento adicional” de las particularidades y la capacidad de inmunización de las dosis.

A modo de ejemplo el estudio apunta hacia la campaña de vacunación del Reino Unido, que ha inmunizado a un sector amplio de la población con grandes intervalos entre dosis. “Los impactos a largo plazo de esta estrategia, especialmente en lo que respecta a la transmisión y el escape inmunológico, dependerán de la duración y la capacidad de inmunización de una dosis”, destaca.

Los investigadores reiteran que existen “incertidumbres” en torno al potencial de las dosis, aunque asume que el contexto requiere de un despliegue rápido y masivo de vacunas. Por ello, subrayan la necesidad de llevar a cabo análisis que determinen la duración de inmunización que proporcionan las dosis mediante pruebas de cargas virales en personas vacunadas, así como en sus contactos y quienes se han recuperado de la infección.

Una única dosis en menores de 55 que hayan pasado la enfermedad


El debate está instaurado también en España. De hecho, en la cuarta actualización de la Estrategia de Vacunación quedó establecido que factores como la edad del paciente y su posible contagio de coronavirus determinarán cuántas dosis deberá recibir. En casos de personas menores de 55 años que hayan pasado la enfermedad solo se plantea una inoculación.

Según los últimos datos publicados por Sanidad, casi tres millones y medio de personas solo han recibido la primera dosis. El Ministerio asume que todavía se desconoce la duración de la inmunidad protectora frente al virus, aunque destaca que “existen estudios que demuestran que la administración de una dosis refuerza la inmunidad”.

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