Radiólogos intervencionistas preparando tratamiento guiado. (Europapress)
La rapidez diagnóstica en radiología de urgencias es clave en
patologías críticas como el ictus y el trauma grave, según los especialistas de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) como Silvia Ossaba, ponente del 38 Congreso Nacional de la Seram que se acaba de celebrar en el Palacio de Congresos de Valencia. La
capacidad de realizar diagnósticos en cuestión de minutos se ha convertido en uno de los pilares de la medicina de urgencias moderna, por ello se ha resaltado la importancia de la rapidez diagnóstica en patologías tiempo-dependientes y en el papel de la
sistematización y la seguridad diagnóstica como claves en el diagnóstico de urgencias.
La radiología de urgencias desempeña un papel esencial al permitir
identificar de forma rápida patologías potencialmente mortales y facilitar la toma inmediata de decisiones clínicas. Es una disciplina caracterizada por su rapidez diagnóstica y la capacidad de
emitir un elevado número de informes en tiempos muy limitados.
“En situaciones críticas, los tiempos de respuesta son determinantes. En casos como el ictus, una hemorragia intracraneal o una rotura aórtica, el objetivo es que la
interpretación radiológica se realice en menos de 10 o 15 minutos desde la adquisición de las imágenes. En algunos procesos, como el denominado “código ictus”, la lectura puede ser prácticamente inmediata, en menos de cinco minutos, para permitir
decisiones terapéuticas urgentes”, explica Ossaba.
La diferencia con el circuito radiológico programado es notable. Mientras que una
tomografía computarizada (TC) solicitada desde urgencias puede informarse en un intervalo aproximado de entre 5 y 20 minutos, los
estudios realizados en pacientes ingresados suelen informarse en un plazo de 24 a 48 horas y, en el ámbito ambulatorio, el tiempo puede prolongarse varios días dependiendo del centro.
Volumen exploraciones
Además de la rapidez, la radiología de urgencias destaca por el
elevado volumen de exploraciones que deben revisarse en cada guardia. “El volumen de estudios revisados durante una guardia puede variar de forma muy significativa en función del tipo de hospital, la presión asistencial y la complejidad de los casos. En hospitales comarcales se puede llegar a 40–80 estudios por guardia, mientras que en
hospitales de mayor tamaño puede superarse la cifra de 100 estudios por guardia” comenta Ossaba.
Para poder
mantener estos tiempos de respuesta sin comprometer la seguridad diagnóstica, los especialistas necesitan un
entorno de trabajo altamente optimizado. Entre las herramientas fundamentales se encuentran sistemas informáticos rápidos para visualizar las imágenes, listas de trabajo que priorizan automáticamente los estudios urgentes, reconocimiento de voz para agilizar la elaboración de informes y, cada vez más,
aplicaciones de inteligencia artificial que ayudan a detectar hallazgos críticos.
“A ello se suman
métodos de lectura sistemática y listas de verificación que permiten revisar de forma ordenada todas las estructuras anatómicas relevantes antes de emitir un diagnóstico. Este enfoque organizado es especialmente importante en un contexto de alta presión asistencial, donde la fatiga, las interrupciones y el gran volumen de estudios pueden
aumentar el riesgo de errores”, puntualiza Ossaba.
Patologías en Urgencias
Los especialistas han recordado que muchas de las
patologías que se detectan en urgencias corresponden a: traumatismos, dolor torácico, dolor abdominal o síntomas neurológicos agudos. Entre los
diagnósticos más habituales se encuentran la hemorragia intracraneal, el infarto cerebral agudo, el
traumatismo craneoencefálico, el tromboembolismo pulmonar, la apendicitis o la obstrucción intestinal, entre otros.
Ossaba expone que “para
mejorar la seguridad diagnóstica, los servicios de radiología aplican
protocolos específicos para patologías urgentes, como los protocolos de ictus, trauma o dolor torácico agudo, además de revisiones posteriores de los estudios realizados durante la guardia y auditorías de discrepancias”.
Diversos estudios han demostrado que la participación de
radiólogos especializados en urgencias contribuye a
mejorar la calidad del diagnóstico y a reducir los errores, ya que estos profesionales están especialmente
entrenados para reconocer con rapidez las patologías críticas más frecuentes.
Los expertos coinciden en que la radiología de urgencias se ha convertido en una pieza clave para
garantizar una atención rápida, precisa y segura en los servicios hospitalarios, especialmente en situaciones clínicas donde
cada minuto puede marcar la diferencia en la evolución del paciente.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.