Los niños con TDAH sufren más las secuelas que ha dejado la cuarentena

El 30% de los menores aislados por la pandemia ahora podrían presentar síntomas de estrés postraumático

Los niños con TDAH sufren más las secuelas que ha dejado la cuarentena
mié 17 junio 2020. 09.20H
Un 30 por ciento de los niños y adolescentes aislados o en cuarentena como consecuencia de la pandemia de Covid-19, la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus, podrían presentan síntomas de estrés postraumático y el 85 por ciento de ellos tienen padres también con dicha sintomatología. Según los expertos, este aislamiento ha afectado más a las personas con autismo, discapacidad intelectual y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
 
Así se ha puesto de manifiesto durante el 'webinar' 'Duelo y Trauma en la Infancia y Adolescencia en los Tiempos de Covid- 19', el primero de una serie de encuentros organizados por la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (Aepnya). 
 

"Nos estamos enfrentando a una situación sin precedentes"


"Nos estamos enfrentando a una situación sin precedentes, una pandemia que no permite a los niños y adolescentes visitar a sus seres queridos o participar de los rituales de despedida y que les impide acudir a la escuela o salir a la calle a realizar actividades de ocio, pero que mantiene las conexiones digitales que posibilitan el acceso a la información", ha comentado la psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y portavoz de Aepnya, Abigail Huertas Patón.

A su juicio, existe una "necesidad urgente" de disminuir grietas en el sistema de salud mental para enfrentarse a este desafío "sin precedentes" y evitar que esta situación "tan estresante" alcance niveles traumáticos en los pacientes.

Dicho esto, la experta ha aseverado que el pediatra o el médico de Atención Primaria están en un lugar privilegiado por su accesibilidad, proximidad y conocimiento previo de la familia, si bien ha lamentado que la mayoría se sienten "inseguros" en la detección y el manejo de los problemas de salud mental de los niños y adolescentes, por lo que ha destacado la importancia de prestarles asesoramiento y apoyo.

Ruptura de la rutina de los niños 


Uno de los colectivos más vulnerables ante las situaciones derivadas de la pandemia por Covid-19 son los niños con autismo y discapacidad intelectual, un grupo de pacientes que presenta una alta dependencia de los adultos de su entorno, de los recursos de salud mental y también de los médicos y educadores sociales.

"El confinamiento ha supuesto una ruptura inmediata y dramática con las rutinas de estos niños y sus familias provocando realidades hace unos meses impensables, como la disminución o incluso eliminación de los recursos de salud mental, el difícil acceso a la atención médica para las frecuentes patologías asociadas, la brusca cesación de las escuelas de educación especial o de los programas integrados en escuelas ordinarias o la supresión de los recursos de respiro y apoyo social", ha explicado Huertas Patón.

Los niños y adolescentes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) son otro de los grupos que más pueden acusar las consecuencias de la cuarentena, los cuales pueden presentar mayor riesgo de desbordamiento conductual, desorganización y abuso de nuevas tecnologías, de difícil manejo familiar en situación de confinamiento.

Problemas de adherencia


"Las dificultades atencionales y motivacionales pueden suponer un gran desafío en el seguimiento de la enseñanza a distancia. Asimismo, especialmente los adolescentes con mayores niveles de impulsividad y conductas de búsqueda de riesgo pueden requerir especial atención en aras a mejorar su bienestar emocional y conductual. En ocasiones, esta población presenta además problemas de adherencia terapéutica, que a su vez podría suponer falta de cumplimiento de las medidas preventivas del Covid-19, incrementando los riesgos sobre su salud", ha subrayado Huertas.

Finalmente, durante el encuentro se ha evidenciado que un 30 por ciento de los niños y adolescentes que recibía atención psiquiátrica antes de la cuarentena han presentado mejoría coincidiendo con el confinamiento. "Es posible que estuviesen sometidos a elevadas exigencias ambientales y que el tiempo compartido con sus progenitores les esté ayudando.

También creemos que los sentimientos de miedo, ansiedad y preocupación, así como de tristeza ante la pérdida de un ser querido, no tienen por qué ser causa de complicaciones si el entorno social de los niños y adolescentes es sensible a sus necesidades", ha zanjado la doctora.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.