Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 16:00
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Prueban con éxito la estimulación cerebral profunda contra la anorexia

Un proyecto analizará la eficacia y tolerabilidad de la técnica, que se ha utilizada en 4 pacientes del Hospital del Mar

Un momento de la intervención. Hospital del Mar.
Prueban con éxito la estimulación cerebral profunda contra la anorexia
Redacción
Viernes, 13 de julio de 2018, a las 10:30
El Hospital del Mar de Barcelona ha usado "con éxito" la estimulación cerebral profunda para tratar a cuatro pacientes con anorexia nerviosa, tal y como ha informado en un comunicado.

El centro es pionero en Europa en la utilización de este tipo de intervención para tratar la anorexia nerviosa, en un proyecto que analizará la eficacia y la tolerabilidad de la técnica. En concreto, tres de los cuatro casos tratados hasta ahora muestran respuesta positiva, sin complicaciones por la cirugía ni por la estimulación cerebral.

El hospital ha detallado que la intervención se hace utilizando tecnología robótica e insertando unos electrodos en zonas del cerebro profundas relacionadas con el estado de ánimo, la ansiedad y la motivación y recompensa.

Los puntos del cerebro seleccionados no estimulan el hambre, sino que estimulándolos se quiere mejorar el funcionamiento de los circuitos cerebrales que controlan el estado de ánimo, la ansiedad y el mecanismo de motivación y recompensa y, consiguientemente, ganar peso.

Trabajo conjunto de neurocirujanos y psiquiatras


Se trata de una intervención de precisión, lo que hace necesaria una exhaustiva planificación y trabajo previo, utilizando un programa de planificación informática específico. Neurocirujanos y psiquiatras del Hospital del Mar trabajan de forma conjunta en este ensayo clínico, cuya hipótesis es que insertar unos electrodos en zonas profundas del cerebro de los pacientes, es decir, utilizar la estimulación cerebral profunda, puede ser una técnica eficaz en el tratamiento de la anorexia nerviosa.

"El riesgo que comporta la cirugía es bajo, por lo tanto, asumible en unos pacientes que están muy graves y que no tienen ningún otro tipo de tratamiento posible. Por lo tanto, pensamos que les compensa participar en el estudio", ha explicado la neurocirujana responsable del proyecto, Glòria Villalba.