La pediatra de HLA Montpellier responde a las dudas más comunes en la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Natalia Cortés: "La leche materna es el mejor alimento para el bebé"


06 ago 2021. 11.30H
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Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la pediatra Natalia Cortés de la Clínica HLA Montpellier, arroja luz sobre algunas de las preguntas más repetidas en la consulta como el volumen de leche que debe tomar el bebé a diario; qué se puede hacer en el caso de que el niño rechace el pecho o cuáles son las sustancias que la madre debe evitar durante todo el periodo de lactancia.

¿Cuánta leche tiene que tomar un niño al día?

La leche materna es el mejor alimento para el bebé. Cubre sus necesidades nutricionales, de desarrollo y de crecimiento y además le protege de enfermedades. Es lo mejor que podemos darle. Por eso lo recomendamos de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida y, de esta manera, no cuantificamos la cantidad, pero vemos el éxito reflejado en como el bebé se desarrolla aumentando su peso y longitud. A partir de los seis meses se indica la introducción de la alimentación complementaria a la lactancia.

A partir de los seis meses la lactancia materna puede aportar el 50% del aporte calórico necesario y un 20-30% durante el segundo año de vida. Al incorporarse al trabajo, muchas madres abandonan la lactancia y en esos casos recurriremos a las fórmulas artificiales. La cantidad recomendada de leche al día es de alrededor de medio litro al día o de derivados lácteos, suficiente para proporcionar el calcio necesario. Hay que recordar que se puede obtener calcio también de otros alimentos (pescado, verdura, yema, etc.)

¿Qué hay que hacer si el bebé rechaza el pecho?

El rechazo del pecho puede suceder en cualquier momento, pero lo más habitual es hacia los tres o cuatro meses y suele ser transitorio (de dos a cinco días) pero genera mucha preocupación y puede provocar destete precoz. Esta huelga de lactancia puede suceder por motivos variados: confusión por introducción de tetinas, biberones o chupetes, dolor por erupción dentaria, obstrucción nasal, infecciones, mastitis, cambios hormonales en la madre, stress materno, cambios en las rutinas familiares, etc.

Si se identifica la causa puede reducirse o evitarse, pero lo más importante es reforzar la confianza de la madre en sí misma y recordarle que está capacitada para alimentarlo y que es una situación pasajera. Hay que ofrecer el pecho a demanda sin forzar, y si no se consigue el enganche, sacarse la leche para mantener la producción y ofrecérsela con cuchara, vaso o jeringuilla, aumentar el contacto piel con piel, no forzarlo a comer, pero estar preparada para ofrecerle el pecho y seguro que en pocos días se resolverá el problema.

¿Es normal que una madre tenga poca leche?

En realidad hay muy pocas veces que sucede esto, se estima que los casos de agalactia son escasos, de alrededor del 1- 5 %, pero la preocupación y la duda “¿tendré suficiente leche?” la vemos con frecuencia. El organismo es tan sabio que la cantidad de leche que produce e incluso su composición va adaptada a las necesidades del niño en cada momento. Para que se produzca la secreción láctea se precisa, eso sí, del estímulo adecuado del pecho con la succión del bebé con una lactancia a demanda y con un agarre adecuado. Por eso cuando una madre cree tener poca leche a menudo, esto no es así y se debe a distintos factores. Por ejemplo, puede ser que el agarre no sea el adecuado o haya fallos en la postura al ofrecer la toma que no permitan el vaciado completo.

Lo conveniente es que un experto en lactancia (matrona, pediatra, enfermera, etc.) revise la toma para ayudar a corregir esos errores. También es frecuente que la madre espere que salga la leche a chorro, pero a muchas madres no les ocurre eso y sin embargo tienen suficiente leche para alimentar a sus hijos. Asimismo, si son tomas limitadas a pocos minutos, no se permite al bebé vaciar bien el pecho y no toma suficiente cantidad, por lo que debe terminar la toma sin atender al reloj hasta que las mamas estén blanditas.

Puede pasar también que el bebé vaya creciendo y haga más rápido la toma por tener una succión más eficaz. Como vemos, puede haber muchas situaciones que hacen pensar a la madre que tiene poca leche, pero esto no es así. En general si la lactancia es a demanda, permitiendo que el niño mame siempre que precise y el tiempo que necesite para vaciar bien el pecho, comprobaremos que el bebé duerme tranquilo entre tomas, moja bien los pañales y va engordando, reflejo de que todo va bien y está tomando la leche que necesita.

¿Se puede fumar o beber en periodo de lactancia? ¿Existen otros riesgos que afecten a la leche materna?

Ninguno de estos hábitos son saludables durante el periodo de lactancia. La nicotina pasa a la leche materna y puede producir dificultad para conciliar el sueño y disminuir la secreción láctea. Además, el humo inhalado por el bebé aumenta el riesgo de muerte súbita, de infecciones respiratorias, asma y otitis. Lo ideal es abandonar el tabaco para la salud de ambos, madre e hijo, pero si es imposible se recomienda fumar lo menos posible, no fumar dentro de casa y nunca cerca del bebé, fumar después de una toma dejando dos horas de intervalo hasta la toma siguiente, evitando fumar justo antes de las tomas de las horas del sueño del bebé. Aun así, es recomendable dar el pecho puesto que tiene acción protectora contra las infecciones.

En cuanto al alcohol, pasa a la leche materna rápidamente y puede producir sedación y disminuir la producción de leche, puede cambiar el olor de la leche y motivar el rechazo del pecho. Durante los tres primeros meses de lactancia no se debe de consumir nada de alcohol; después, pequeñas cantidades se pueden tolerar de forma esporádica (una caña o una copa de vino una o dos veces por semana). No se deben tomar bebidas de alta graduación alcohólica.

¿Cómo se debe conservar y almacenar la leche?

La leche materna puede conservarse en nevera entre 0-4ºC durante ocho días y congelada durante tres meses en congelador tipo combi y durante quince días si el congelador está dentro de la misma nevera. Debe dejarse enfriar una vez extraída y congelarse en un recipiente limpio de uso alimentario.

Los mejores son los de cristal, ya que los de plástico pueden contener sustancias con efectos adversos; si se usan bolsas de plástico hay que cerrarlas bien y almacenarlas dentro de un recipiente rígido para evitar pinchazos. Para descongelar, sumergir el envase en agua caliente y una vez descongelada guardar máximo 24 horas en nevera y no volver a congelar.

¿Cuándo se recomienda dejar de dar el pecho?

Actualmente tanto la OMS como UNICEF recomiendan la lactancia hasta los dos años o más pero no hay una fecha estipulada, será cuando bebé y mamá quieran y será el momento adecuado porque ellos lo han elegido.

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