Los casos de demencia podrán pasar de los 57 millones registrados en 2019 a 153 millones en 2050

La obesidad triplicará los casos de demencia en los próximos 30 años


11 ene 2022. 15.00H
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La demencia no solo es una enfermedad de gran incidencia sino de la que se espera un crecimiento exponencial en los próximos años, debido al progresivo envejecimiento de la población, la ausencia de un tratamiento efectivo o la falta de prevención sobre factores de riesgo, como la obesidad, la hipertensión, la diabetes o el tabaquismo, variables controlables o evitables por las que, según un estudio recientemente publicado, se triplicarían los casos de demencia en los próximos 30 años.

Así lo indica el estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Washington y publicados por The Lancet, destaca que los casos de demencia entre los adultos mayores de 40 años podrían pasar de los 57 millones registrados en 2019 a 153 millones en 2050 si no se hace un llamamiento a la población para prevenir algunos factores de riesgo.

El jefe del servicio de Cirugía General y de Obesidad del Hospital Quirónsalud Málaga, César Ramírez, subraya que “en efecto, la obesidad es uno de los doce factores de riesgo modificables que podrían evitar la aparición de la demencia y un punto clave para la intervención de salud pública. Los otros serían la polución ambiental, las alteraciones de la audición, el hábito tabáquico, el bajo nivel educativo, la hipertensión arterial, diabetes, aislamiento social, la depresión, el daño cerebral, el alcoholismo y la falta de actividad física. Cuando profundizamos en su análisis, nos damos cuenta de que, a su vez, algunos de estos factores, como el bajo nivel formativo, la HTA y la diabetes, se relacionan a su vez de forma muy directa con el sobrepeso y la obesidad”.

Según advierte el cirujano, la obesidad, definida por un Índice de Masa Corporal (IMC) ≥ 30, se ha asociado a un riesgo de demencia que oscila entre un 80 y un 200 por ciento mayor, mientras que el sobrepeso aumenta el riesgo de demencia en un 35 por ciento, todo ello en comparación con los sujetos con un peso normal. Así, con todo lo anteriormente expuesto, asegura que “queda claro que, si somos capaces de intervenir sobre la obesidad y eliminarla en la edad media de la vida, vamos a estar también incidiendo sobre sus comorbilidades asociadas (HTA y diabetes) y vamos a evitar la aparición de demencia en muchas personas. Y es aquí donde la cirugía bariátrica tiene un rol esencial y, en función de lo anteriormente dicho, tendría un papel de prevención primaria para la aparición de demencia en muchas personas si se actúa a tiempo”.

“Necesitamos centrarnos más en la prevención y el control de los factores de riesgo antes de que deriven en casos de demencia”, analizan en la publicación los investigadores. Y es que la demencia es actualmente la séptima razón de muerte en todo el mundo y una de las causas más importantes de dependencia entre las personas mayores, tal y como se detalla en el estudio.

Factores de riesgo de la demenca


Aunque sus principales factores de riesgo son la edad, la genética y el sexo, ya que afecta más a mujeres que a hombres, existen factores de riesgo modificables sobre los que se puede actuar para prevenir o retrasar el desarrollo de la enfermedad. Estos factores son enfermedades como la diabetes, la obesidad, la hipertensión, la pérdida de audición o la depresión. También hay factores modificables inherentes al estilo de vida como el tabaco, el alcohol, la actividad física, la dieta, la actividad intelectual o la interacción social. Además, “el control de los factores de riesgo vasculares, un mayor nivel educativo o cambios en el estilo de vida, principalmente un mayor nivel de actividad física, dietas más saludables y abandono de hábitos tóxicos como el tabaquismo, podría reducir, según algunos estudios, hasta un 40 por ciento los casos de alzhéimer, o al menos, retrasar el debut clínico de la enfermedad”, apunta Jesús Romero Imbroda, jefe del servicio de Neurología del Hospital Quirónsalud Málaga.

La enfermedad de Alzheimer es la demencia con mayor prevalencia, actualmente no tiene cura ni contamos con ningún fármaco para prevenir la enfermedad. Aunque su causa es desconocida, la edad constituye el primer y más importante marcador de riesgo, que aumenta progresivamente con el envejecimiento, tal y como demuestran los estudios epidemiológicos. Sin embargo, cada vez más, hay evidencias que indican que reducir el riesgo cardiovascular (control de hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia...) y mantener unos hábitos de vida saludable (ejercicio, dieta equilibrada, mantenerse activo mentalmente...) son importantes para reducir el riesgo de padecer la enfermedad.


Tratamiento contra la obesidad 


Para aquellos pacientes que ni el ejercicio ni la dieta, ni el tratamiento con medicación ayuda a controlar el peso, está la opción quirúrgica. Actualmente la cirugía bariátrica por vía laparoscópica, es decir la cirugía para perder peso, se considera el procedimiento más seguro y eficaz para tratar la obesidad grave. Es un procedimiento mínimamente invasivo y poco doloroso. Tras la intervención el paciente puede ser dado de alta en uno o dos días.

Los procedimientos restrictivos, como la gastrectomía vertical, reducen el tamaño del estómago, para contener menos alimentos y aumentar la sensación de saciedad, pero mantiene el resto de las funciones digestivas. Otra opción es la colocación de un by-pass gástrico “recomendado a pacientes con un IMC por debajo de 50, con problemas de reflujo gastroesofágico y si existe diabetes asociada a la obesidad”, aclara. Aplicar una técnica quirúrgica u otra dependerá siempre de cada caso, pero los expertos coinciden que es el único procedimiento eficaz para reducir el exceso de peso y evitar enfermedades graves. La obesidad no es un problema estético, es un problema de salud que afecta a más del 20 por ciento de la población en España.

El abordaje del tratamiento de la obesidad sea cual fuere, debe llevar aparejado un control nutricional y psicológico cuyos objetivos aspiren a alcanzar una serie de logros globales, tanto a corto como a largo plazo. Por ello, la unidad, además de los servicios de Cirugía de la Obesidad, cuenta con el apoyo de los servicios de Endocrinología, Nutrición, Psicología o Aparato Digestivo, que se encarga de técnicas como el balón intragástrico.

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