La crisis económica del Covid-19 aboca a la privada a la concentración

La patronal estima que 48.000 trabajadores de la sanidad privada perderán su empleo por la crisis del Covid

La crisis económica del Covid-19 aboca a la privada a la concentración
vie 03 julio 2020. 17.50H
El coronavirus Covid-19 ha dejado a los pequeños centros sanitarios en la UCI, una situación que va a impulsar la concentración de los grupos sanitarios en unas pocas manos, según confirman fuentes del sector de la sanidad privada a Redacción Médica. 

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La Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) anunció hace escasos días que calculan que cerca de 2.400 pequeños centros sanitarios desaparecerán a causa del golpe económico que ha supuesto la pandemia. Y es que muchos de estos centros han tenido que seguir funcionando para atender pacientes con coronavirus sin facturar nada, ya que la actividad sanitaria programada no urgente fue suspendida. 

Voces de la patronal de la sanidad privada denuncian que estos pequeños centros cuentan con una media de 20 trabajadores. Por tanto, si no se toman medidas desde el sector público podrían llegar a ir al paro hasta 48.000 trabajadores. 

La situación es de "ruina absoluta"


Un caso paradigmático es el Hospital Nosa Señora dos Ollos Grandes, de Lugo. Su CEO, Juan Castro, explica que la pandemia de coronavirus "ha tenido unos efectos desastrosos. Hemos tenido muchísima caída de facturación y de actividad. El ingreso de pacientes ha caído un 75 por ciento, las urgencias más del 60 por ciento, la actividad en quirófano más del 90 por ciento... Una ruina total. El nivel de facturación que hemos tenido no alcanza para soportar una estructura básica. Los costes básicos no se pueden mantener".

Castro avisa de que "si hay una segunda oleada, la situación va a ser totalmente inviable. Además, los precios han saltado por los aires. Los EPI se han encarecido más de un 1.000 por ciento. Hemos tenido que mantener el hospital abierto porque nos lo pidió el Sergas y no hemos recibido ninguna compensación".

"Somos una empresa privada, hay un riesgo empresarial que toda empresa privada debe asumir. Pero también formamos parte del SNS. Muface no funcionaría de nosotros. Hay interdependencia entre la sanidad pública y la sanidad privada. Somos un servicio esencial para el estado", argumenta.

Hospitales abiertos para 10 pacientes


A Nosa Señora dos Ollos Grandes le ha ocurrido como a muchos centros privados. Han tenido que permanecer abiertos para al final recibir muy pocos pacientes de coronavirus. "Solo nos han derivado 10 pacientes, aproximadamente. El problema nuestro no ha sido tener pacientes con Covid. Nuestro problema es haber soportado el funcionamiento y la estructura habituales sin tener ingresos".

Por ello, si Galicia paga esa factura "se cubrirán los gastos de los pacientes Covid, pero. ¿y el resto de gastos? Estamos pendientes de que nos den una solución. En una planta tenemos Geriatría y hemos tenido personal contagiado, y hemos tenido que sustituirlos. Todo ello son gastos". Castro señala que han pasado de tener una media de 35 pacientes diarios a dos durante la pandemia.

"La situación va a ser muy complicada si no viene ayuda. Muchos valoramos la situación de quiebra y el concurso de acreedores". El CEO del hospital también asevera que las ayudas del ICO no son suficientes: "Es un dinero que luego hay que devolver". 

Las compensaciones aprobadas por comunidades autonomas como Baleares han sido bien recibidas por el sector. La Unión Balear de Entidades Sanitarias (UOB) ha señalado a este diario que el sector "ve muy positivo que el Govern balear haya recogido una de sus demandas más importantes, que era la de materializar una partida específica para realizar actividad acumulada procedente del sector público". 

En este sentido, el Govern se ha comprometido a destinar 20 millones a la colaboración público-privada "para que las clínicas privadas realicen consultas, pruebas e intervenciones que ayuden a reducir las listas de espera. Esta medida ayudará a minimizar el déficit de facturación que se ha producido por la bajada del turismo internacional, que estimamos que podría ser de un 30 por ciento".

Otoño, definitivo para conocer el daño


Pablo Corral, presidente del Igualatorio Cantabria, habla de la situación de las pequeñas mutuas. "La crisis sanitaria derivada del Covid- 19 va a conllevar, con toda seguridad, serios 'desarreglos' presupuestarios en los grupos sanitarios de tamaño similar al nuestro. Las diferentes estrategias que, para la sanidad privada, han elegido las autoridades sanitarias en cada comunidad hace que los efectos dentro del territorio español hayan sido muy dispares".

"Como factor negativo generalizado en todas ellas, ha habido un aumento importante de costes, por un lado derivado de las asistencias y por otro de un desorbitado encarecimiento en las compras de material relacionado con la prevención y tratamiento del Covid. Será fundamental ver cómo se desarrolla la pandemia en los meses de otoño para conocer el impacto definitivo que la situación va a ocasionar en nuestras cuentas de explotación", añade.

Los grandes grupos hospitalarios, también afectados


La crisis económica generada por la pandemia también ha golpeado a los grupos hospitalarios grandes. En Vithas resumen en cuatro los efectos económicos que ha tenido:
  • "En primer lugar, el estado de alarma y la puesta a disposición de la sanidad pública obligaron a desprogramar toda actividad no urgente para poner todos los recursos al servicio exclusivo de la Covid-19; todo ello sin que la Administración pública estableciera –aún no lo ha hecho- cómo compensaría al sector, a diferencia de lo que sí hicieron otros países europeos".
  • "La sanidad privada fue declarada actividad esencial, lo que impidió adoptar medidas de regulación temporal del empleo como sí pudo hacer el resto de sectores, lo que nos obligó a afrontar todos los gastos operativos previos a la pandemia, pero sin actividad ordinaria".
  • "En tercer lugar, hemos debido atender a pacientes de la sanidad pública cuyos costes, hasta ahora, hemos asumido en solitario. Finalmente, nuestro compromiso con mantener una asistencia de calidad y proteger adecuadamente a nuestros profesionales disparó el gasto en materiales de protección personal, la habilitación de nuevas UCI o la contratación de personal de refuerzo, en un contexto de mercados fuertemente especulativos".
  • "A todo ello hay que añadir que, pese a haber decaído el estado de alarma, la actividad en la mayoría de los hospitales sigue siendo sensiblemente inferior al normal por las reticencias de muchos pacientes a acudir al médico por temor al contagio pese a que todos nuestros hospitales cumplen estrictos protocolos de seguridad frente al virus, lo que también conlleva gastos asociados extraordinarios".
Desde el grupo afirman que "en el conjunto de la sanidad privada, también en Vithas, la actividad ordinaria de los hospitales se ha desplomado durante el estado de alarma entre un 60 y un 80 por ciento, dependiendo del territorio. Esto da una idea clara de las pérdidas económicas que ha generado la obligación de desprogramar toda la asistencia no urgente".
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