"La radioterapia en patologías como la artrosis es útil en el 80% de casos"

GenesisCare ofrece en España un tratamiento de radioterapia no oncológica para este tipo de enfermedades

Raúl Hernanz, experto en radioterapia para patologías benignas y colaborador de GenesisCare.
"La radioterapia en patologías como la artrosis es útil en el 80% de casos"
mié 22 mayo 2019. 09.10H
La radioterapia ha estado tradicionalmente ligada al tratamiento del cáncer. El interés de GenesisCare por mejorar la calidad de vida de los pacientes ha puesto en marcha un programa de tratamiento de patología benigna con radioterapia a baja dosis, sumado al alto nivel tecnológico que dispone la compañía  para sus tratamientos de radioterapia, que resulta efectivo en un 80 por ciento de los casos. Para conocer mejor este novedoso procedimiento, Redacción Médica ha hablado con Raúl Hernanz, oncólogo radioterápico, colaborador de GenesisCare y experto en radioterapia no oncológica para patologías benignas.

¿En qué consiste la radioterapia a baja dosis que ofrece GenesisCare?


"La diferencia se encuentra en la cantidad que se administra, ya que las células tienen una respuesta diferente según la radiación"


La diferencia con la radioterapia convencional fundamentalmente es la dosis, que varía según la patología a tratar. Está comprobado que este tipo de tratamiento tiene efectividad en procesos benignos, sobre todo en enfermedades osteodegenerativas o hiperproliferativas, como la artrosis y la fascitis plantar.

¿Qué diferencia hay con la radioterapia oncológica?

Si lo vemos desde un punto de vista simplista, la única diferencia que hay es la dosis que se aplica, pero esto no es cuestión de dos más dos. A efectos radiobiológicos, la respuesta de las células a diferentes cantidades de radiación no es la misma. A dosis bajas se producen resultados sobre todo antiinflamatorios. Sin embargo, cuando la célula recibe una porción alta, paradójicamente se produce un proceso de inflamación.

¿Para tratar qué tipo de enfermedades emplean la radioterapia no oncológica?

En GenesisCare la aplicamos sobre todo para procesos osteodegenerativos e hiperproliferativos. Por ejemplo, en artrosis, tendinitis o fascitis plantar. También es aplicable a enfermedades que están dadas por un aumento de la celularidad, como las cicatrices queloideas. Existen otros procesos benignos que se benefician del tratamiento con radioterapia a dosis de radiación diferentes, como son algunas arrirmias cardiacas o el temblor esencial.

¿Qué tipo de pacientes son aptos para someterse a un tratamiento de radioterapia a baja dosis?

Todo el mundo es apto para recibir estos tratamientos. Es verdad que la Oncología Radioterápica es una especialidad muy cauta a la hora de aplicar sus procedimientos, aunque estemos hablando de dosis muy bajas de radiación, pero como estamos tratando patologías benignas tenemos que minimizar los posibles riesgos que pueda haber. En principio, esta técnica está dirigida a personas que han sido tratadas con otros métodos farmacológicos o de fisioterapia, o han tenido una valoración previa por un especialista y no han tenido una respuesta suficiente a estos tratamientos que son más comunes.


"Todo el mundo es apto para recibir este procedimiento; la edad no es un factor determinante"


La edad no es un factor determinante, pero es verdad que, por su propia naturaleza, estas enfermedades se dan más en personas mayores. Preferimos tratar a personas de una edad avanzada por el minimísimo efecto carcinogénico propio de la radiación, aunque nunca se ha visto asociado a este tipo de tratamientos. Ya sea porque son objeto de estas patologías o bien porque nosotros mismos los seleccionamos, suelen ser pacientes de una edad avanzada. Pero no sería descartable tratar a pacientes jóvenes, por ejemplo en la fascitis plantar, que es más propia de personas corredoras, jóvenes que tienen una actividad deportiva importante. En estos casos, la edad media de los pacientes oscila entre la tercera y la cuarta edad de la vida y esta técnica se administra con total tranquilidad y seguridad.

Las patologías que se tratan con esta tecnología, ¿llegan a curarse o son tratamientos cuyo objetivo es aliviar el dolor y/o las consecuencias de la enfermedad?

Depende. En el caso de la artrosis, lo que siempre le comento a los pacientes es que no conseguimos rejuvenecer o reparar el componente óseo, pero sí que con el efecto antiinflamatorio que obtiene la radioterapia sobre la articulación afectada se reduce el dolor, lo que es algo muy importante, y aumenta la calidad de vida porque produce un incremento de la movilidad. Es curioso ver a pacientes que apenas salen a la calle porque les duelen las rodillas y tras recibir el tratamiento pueden pasear sin ningún problema. Esto supone una alegría tanto para ellos como para nosotros.

¿Se alcanzan mejores resultados en unas enfermedades que en otras?

En casi todos los estudios recogidos, entre el 70 y el 80 por ciento de todas las patologías tratadas con radioterapia a baja dosis mejoran. Es cierto que, por ejemplo, en el caso de la artrosis, no es lo mismo tratar una mano o una rodilla. La primera es más resistente a este método y la segunda, más agradecida.

"Utilizamos esta técnica especialmente en enfermedades osteodegenerativas e hiperproliferativas"

¿El éxito conseguido mediante este tipo de tratamientos es permanente o parcial?

Basado en mi propia experiencia, la mayoría de los pacientes tienen una respuesta completa del dolor o parcial en cuanto a enfermedades osteodegenerativas. En la fascitis plantar, si bien el número y la casuística es menor, casi todos los pacientes tratados han notado una mejoría permanente. Ya no solo es que logren una mejoría, si no que además ésta perdura en el tiempo. Puede ser que a lo largo de los años de vida del paciente requiera un segundo tratamiento porque se vuelve a generar la inflamación o la molestia. En este caso, se puede administrar este proceso sin ningún problema y sin ninguna toxicidad asociada.

¿En qué otros países ofrecen este tratamiento de radioterapia no oncológica?

Fundamentalmente en los países centroeuropeos, como Alemania, donde tienen un centro de trabajo en el que hay una serie de guías científicas sobre su uso y sus resultados; en los países anglosajones, como Reino Unido, y en Australia, donde se encuentra el núcleo de GenesisCare. Desde allí han querido trasladar su experiencia a nuestro país.

¿Por qué cree que en España todavía es un tratamiento poco conocido?


"En cierto modo, en España cuesta introducir el tratamiento de radioterapia no oncológica en los hospitales por la falta de conocimiento"


La práctica en España de este tipo de tratamiento es bastante esporádica. Es verdad que si preguntas a diferentes centros, todos alguna vez han hecho algo, pero de una manera anecdótica. En la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) hemos creado un grupo dirigido especialmente a la patología benigna. Así pues, puede observarse que existe interés por estos tratamientos en nuestro país.

Tenemos pocos recursos y muchos pacientes con cáncer que necesitan radioterapia. Por ello, normalmente estos medios se dirigen a patologías oncológicas. Es muy difícil introducir dentro de un programa de un servicio un tratamiento de patología benigna que, mucha o poca, crea cierta carga tanto asistencial como médica a todo lo que conllevan los tratamientos de radioterapia. Por eso cuesta introducirlos en los hospitales. También en cierto modo esto es debido a la falta de conocimiento. Cuando tu especialidad está dirigida al tratamiento del cáncer, miras de una manera muy tangencial el tratamiento de patología benigna. Esto sucede ya no solo en la especialidad de Oncología Radioterápica sino también las relacionadas con estas enfermedades: traumatólogos, reumatólogos, unidades del dolor, rehabilitación…

Fuera de los grandes hospitales donde ya existe un programa instaurado sobre la aplicación de este tipo de procedimiento, es difícil encontrar especialistas que contemplen como una alternativa el tratamiento de radioterapia. Además, los pacientes no lo demandan, porque siempre asocian la radioterapia al cáncer. Muchas veces es el primer mensaje que tienes que darles: no tiene nada que ver la radioterapia a bajas dosis con la enfermedad tumoral.

Raúl Hernanz durante la entrevista en el plató de Sanitaria 2000


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