Debate sobre la propuesta reglamentaria de la Comisión Europea para fortalecer la respuesta ante crisis sanitarias.
La
Comisión Europea ha abordado este martes la reforma del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea (MPCU) y la
preparación y respuesta ante emergencias sanitarias en un contexto marcado por la sucesión de crisis climáticas, sanitarias y geopolíticas que han puesto a prueba la capacidad de reacción de los sistemas de salud. El debate, celebrado de forma conjunta entre las comisiones de Salud Pública y de Medio Ambiente, ha girado en torno a la propuesta de Reglamento ad hoc presentada por Bruselas, que aspira a
reforzar los vínculos entre la protección civil, la salud, el medio ambiente y la seguridad ante emergencias cada vez más complejas y transversales como lo fue, en su momento, la pandemia de
Covid-19. Bajo la moderación de la eurodiputada del PP Esther Herranz, vicepresidenta de la Comisión de Medio Ambiente, los ponentes han abogado por seguir afinando los mecanismos de coordinación y por contar con un presupuesto “flexible” adaptado a las necesidades locales y nacionales.
Según la propuesta, “el empeoramiento del panorama de riesgos y amenazas debido a una combinación cada vez más volátil de retos en materia de seguridad, salud, cambio climático y medio ambiente” ha incrementado de forma notable la
presión sobre los sistemas de protección de los Estados miembro. Al respecto, se advierte de que “el fuerte aumento del número de activaciones del Mecanismo de la Unión” hace “probable” que los socios comunitarios “sigan solicitando un mayor apoyo para responder a catástrofes y crisis”. Esa circunstancia hace necesario que la coordinación a escala europea esté “adecuadamente equipada para actuar de manera más eficiente y eficaz”, con un refuerzo específico de la prevención y la preparación.
En el documento se subraya que las “crisis intersectoriales” recientes, como la
pandemia de Covid-19 y la guerra de Ucrania, han puesto de manifiesto la necesidad de un mecanismo de gestión “intersectorial e integrado” que se base la
cooperación entre la Unión y los Estados miembro. En esa línea, la propuesta persigue “ofrecer un apoyo más eficiente y eficaz en estas crisis complejas y de gran impacto” reforzando los vínculos entre protección civil, salud, medio ambiente y seguridad, y dotando al sistema de “disposiciones simplificadas y más flexibles para hacer frente de manera eficaz y eficiente a crisis complejas intersectoriales y duraderas”.
Flexibilidad presupuestaria y autonomía estratégica
Desde el punto de vista estratégico, la Comisión opta por
un mecanismo intersectorial que integre la protección civil y la preparación ante emergencias sanitarias en un único instrumento. La propuesta de Reglamento fija un presupuesto orientativo de 10.675 millones de euros para el periodo 2028-2034. Es una partida “bastante baja” respecto a los componentes principales del Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea, según ha manifestado el director general de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas de la Comisión, Maciej Popowski, quien ha abogado por fomentar una “preparación por diseño” aprovechando “distintas líneas presupuestarias” para “hacer inversiones en protección y preparación civil mejorando la resiliencia de la ciudadanía”. Para el diplomático polaco, es algo factible “a nivel local y nacional”.
El director y jefe adjunto de la Autoridad de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA) de la Comisión Europea, Laurent Muschel, ha llamado a aprender de la “lección importante” que trajo consigo la pandemia de Covid-19: “
La Unión Europea debe desarrollar su resiliencia y ser más autónoma. En tiempos de crisis no debemos depender demasiado de otros países”.
Respuesta común ante crisis 'sin fronteras'
Como ponente de la Comisión de Medio Ambiente ha intervenido la socialista Leire Pajín, que ha resaltado la “importancia” del contexto en el que se debate la propuesta reglamentaria, en el que “la mayoría de Estados miembro hemos sufrido y vivido fuertes y devastadoras inundaciones, incendios forestales, sequías y olas de calor con
gran impacto en la mortalidad y en la salud de nuestros ciudadanos”.
“Estamos hablando de un momento de crisis conectadas. Debemos aprovechar la oportunidad de actualizar este instrumento para tener una visión comprensiva y un enfoque intersectorial frente a estos riesgos, reforzando la cooperación de las políticas interiores y exteriores, porque
estamos hablando de crisis que no entienden de fronteras”, ha dicho la eurodiputada española.
La exministra de Sanidad también ha resaltado la necesidad de que la Unión Europea fortalezca su “autonomía estratégica como consecuencia del contexto geopolítico”. En ese sentido, ha asegurado que
la “transparencia presupuestaria” es clave para “mejorar la unidad de acción” entre los socios comunitarios. “Debemos conseguir aclarar no sólo qué se va a financiar y cómo. Por supuesto, necesitamos flexibilidad para responder, pero también necesitamos asegurar que los ámbitos de la salud, del clima, de la protección civil están suficientemente financiados”. Esa transparencia, según Pajín, ha de extenderse asimismo a la “estructura de gobernanza” del mecanismo de protección.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.