Los especialistas consideran que aún no hay suficiente adherencia al cribado entre la población de riesgo

Cesar Rodríguez y Montserrat Muñoz analizan el cribado de cáncer en España
César Rodríguez, vicepresidente de SEOM; y Montserrat Muñoz, jefa del Servicio en funciones de Oncología del Clínic de Barcelona.


3 feb. 2023 11:40H
SE LEE EN 7 minutos
El Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer tiene grandes esperanzas en que los Estados miembros garanticen que el 90 por ciento de la población de la Unión Europea que cumpla los requisitos para el cribado de cáncer de mama, cuello de útero y colorrectal se beneficien del mismo, a más tardar en 2025. Estas cifras son, a día de hoy, inasumibles en España según el criterio de los oncólogos, ya que la implantación de programas de cribado es desigual y no hay una gran adherencia por parte de la población de riesgo de llevar a cabo este tipo de prueba. Pese a ello, los especialistas valoran en Redacción Médica diferentes fórmulas para acercarse con el paso del tiempo a las recomendaciones dictadas por Europa.

España cuenta actualmente con programas de cribado poblacional en cáncer de mama, colorrectal y de cuello uterino. Sin duda alguna, el primero de ellos es el más consolidado y el que más se acerca a las cotas que defiende el Plan Europeo, tal y como confirma César Rodríguez, oncólogo y vicepresidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM): “La implantación de este cribado tiene una cobertura poblacional del cien por cien en las edades de riesgo. Existe un sistema bien montado”.

El nuevo rango de edad en cáncer de mama genera dificultades


En esta misma línea se posiciona Montserrat Muñoz, jefa de Servicio de Oncología en funciones del Hospital Clínic de Barcelona, aunque reconoce que alcanzar un cribado en cáncer de mama entre el 90 por ciento de la población en 2025 es más que complicado: “En estos momentos la campaña de cribado en cáncer de mama es las más popular, y aproximadamente un 60 por ciento de las mujeres citadas llegan a pasar la mamografía entre los 50 y 69 años. Se propone ahora un límite de edad inferior de 45 años y un límite superior de 74, por lo que alcanzar el 90 por ciento es una intención respetable, pero difícil”.


Muñoz: "Un 60 por ciento de las mujeres citadas llegan a pasar la mamografía entre los 50 y 69 años"



El aumento del límite de edad ya está implementado en algunas comunidades, mientras que en otras su instauración será más compleja. "En territorios como Castilla y León el programa ya cubre cribados a partir de los 45 años, por lo que acogerse a esta medida no será difícil. Pese a ello, un número amplio de comunidades que cubren de 50 a 69 años el esfuerzo será mayor. Es muy difícil que en solo dos años seamos capaces de lograr establecer el nuevo rango de edad para que la cobertura poblacional sea del 90 por ciento”, detalla Rodríguez.

El cribado en cáncer colorrectal no cubre a toda la población


Si el cribado de cáncer mayor consolidado tendrá dificultades para alcanzar la cifra marcada por Europa, el ligado al colorrectal aún lo tiene más complicado. “El programa no cubre al 100 por cien a nivel poblacional. Algunas comunidades lo tienen plenamente establecido, pero otras aún no lo han implantado. El primer reto debe ser lograr que se integre en todo el territorio el cribado, y después, lograr que la adherencia de la detección precoz de cáncer colorrectal llegue a los parámetros del de mama. Hay que tener en cuenta que este cribado no tiene el mismo recorrido histórico y no ha calado entre la población, existiendo una diferente conciencia social. En las comunidades que han implantado el cribado al completo, solamente un 45 por ciento de la población ha accedido a él”.

La adherencia en cribado de cáncer de cuello de útero, inexistente


Finalmente, el cáncer de cuello uterino “prácticamente no tiene cribado poblacional en España”, afirma Muñoz, y Rodríguez constata que “algunas comunidades lo hacen poblacional y en otras es oportunista. Se ofrece si la paciente acude al centro de salud. No existen datos de adherencia, debido a que no hay un ofrecimiento estricto”. Así pues, existen tres escenarios completamente distintos entre los cribados de cáncer que sí se practican en el Estado español.

¿Cómo iniciar cribados en cáncer de pulmón, próstata y gástrico?


Considerando que la anterior recomendación sobre el cribado del cáncer de 2003 era limitada, la Unión Europea ha decidido recientemente ampliar el abanico y abordar el cáncer de pulmón, de próstata y gástrico. “Ya existen iniciativas frente al cáncer de pulmón, aunque en estos momentos se realizan TAC. Si nos imaginamos lo que cuesta entre las mujeres hacerse una mamografía, prueba mucho más sencilla, es difícil pensar que a través de un cribado selectivo en población de riesgo, como pueden ser los fumadores, el 90 por ciento acepte y acceda a hacerse un TAC”, expone la oncóloga del hospital catalán.

En relación a este tipo de cáncer, el vicepresidente de SEOM confirma que la tramitación de estos cribados “podría permitir diagnósticos que mejoraran los resultados de salud de detección precoz de tumores a esta población”. Además, Rodríguez también es partidario de “iniciar cribados selectivos entre la población de riesgo, como podrían ser fumadores o exfumadores”.


Rodríguez: "Llevar a cabo un cribaje masivo en cáncer gástrico no sería útil"



Por otra parte, el cribado en cáncer de próstata genera cierta controversia, y los especialistas recomiendan delimitar a la población que se hace el cribado. “Existe el riesgo de que haya un sobrediagnóstico. Este cáncer puede ser detectado en poblaciones que, aunque haya cáncer de próstata, nunca va a ser sintomático o a dar problemas, como sucede en edades avanzadas. La complejidad está determinada en establecer una población de riesgo y a qué rangos de edad va a beneficiar el cribado”, concluye el vicepresidente de SEOM.

Finalmente, Rodríguez afirma que el panorama que presenta el cribado del cáncer gástrico es el más complejo de todos: “Se trata de un tumor que viene marcado por los hábitos de vida y dietéticos, generando que su incidencia sea muy variada a nivel territorial. La opción más factible en este caso sería establecer programas piloto en áreas geográficas donde la incidencia es muy alta. Llevar a cabo un cribaje masivo no sería útil”.

Los dos oncólogos llegan a establecer hasta seis estrategias distintas y con características propias para poder encauzar los cribados de cáncer en España con eficacia y realismo. Pese a ello, dejan constancia que alcanzar las recomendaciones marcadas por Europa es un propósito muy ambicioso, pero imposible de asumir de aquí a 2025.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.