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Heparinas de bajo peso, única opción contra el tromboembolismo en 'quimio'

Más de 200 especialistas participan en un encuentro sobre enfermedad tromboembólica venosa en pacientes oncológicos

Dolores Isla y Andrés J. Muñoz.
Heparinas de bajo peso, única opción contra el tromboembolismo en 'quimio'
Redacción
Martes, 27 de septiembre de 2016, a las 15:00
Más de 200 especialistas han participado en el III Encuentro Nacional de Tromboembolismo en Paciente Oncológico, organizado por Laboratorios Rovi y avalado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). “Estas reuniones multidisciplinares son importantes porque ayudan a mejorar la formación de los profesionales que día a día atienden a los pacientes con estas patologías”, ha destacado Dolores Isla, coordinadora científica del acto y jefa de la Sección de Oncología Médica en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. “También nos permiten interactuar entre especialidades que compartimos al paciente oncológico dentro de los hospitales, de manera que podamos hablar el mismo lenguaje y plantear controversias en aspectos básicos para hacer una buena práctica clínica”.

Durante la jornada, se han celebrado conferencias y debates con especialistas de distintas disciplinas: Oncología Médica, Medicina Interna, Hematología, Cirugía General y Cirugía Vascular, incentivando el diálogo entre los asistentes. En la primera de estas sesiones, Andrés J. Muñoz, también coordinador científico del acto y del Grupo de Trabajo de Cáncer y Trombosis de la SEOM, ha presentado los últimos avances y nuevas líneas de investigación sobre la enfermedad tromboembólica venosa (ETV) en relación con el cáncer. “En el último año ha habido nueva información que nos ha ayudado a perfilar mejor el tratamiento y la profilaxis según el tipo de cáncer y de factores de riesgo del paciente oncológico”, ha señalado Muñoz.

“Durante este encuentro hemos realizado una revisión muy exhaustiva de la profilaxis, el tratamiento y el estado del arte de la forma en la que manejamos los pacientes”, ha destacado Muñoz, quien ha valorado la relevancia de contar con el apoyo de la SEOM y de su aval, y de compañías como Rovi, concienciando sobre la necesidad de celebrar eventos de estas características para “seguir generando una mejor investigación”.

Últimos avances sobre la praxis médica

Uno de los debates ha concluido que queda bastante para tener biomarcadores y escalas más completas que ayuden a estratificar mejor el riesgo de enfermedad tromboembólica venosa (ETV) de los pacientes oncológicos.

Por otro lado, los distintos especialistas han destacado que “las heparinas de bajo peso molecular (HBPM) se asocian con una menor tasa de efectos secundarios y un efecto anticoagulante más predecible”, que redunda en un beneficio para este tipo de pacientes. Además, han señalado que “la HBPM es lo único que se puede ofrecer al paciente durante el periodo de quimioterapia” en caso de ETV y que hay estudios que aseguran que los pacientes tratados con HBPM evolucionan mejor que con los anticoagulantes orales.

Asimismo, han recomendado que la tromboprofilaxis con HBPM se debería de valorar en los pacientes de alto riesgo que reciben quimioterapia, durante el tiempo que dure la misma, y también en todo paciente oncológico ingresado por una complicación médica aguda que no presente contraindicación para la anticoagulación o que vaya a ser sometido a una cirugía, tal y como figura en la Guía de Práctica Clínica de SEOM, donde también se comenta que el uso de heparinas es de elección en el paciente oncológico, y la tromboprofilaxis debe extenderse durante un mínimo de 7-10 días, y hasta cuatro semanas en el caso de cirugía mayor oncológica abdominal o pélvica en pacientes con alto riesgo de tromboembolismo venoso y bajo riesgo de hemorragia.

Durante el encuentro, los médicos participantes han destacado el adecuado abordaje del paciente oncológico en España: “Hacemos una oncología de alto nivel, al máximo nivel en cuanto a calidad de atención del paciente. Hay una buena formación de los oncólogos y un acceso a fármacos con el que ofrecer las mejores opciones de tratamiento oncológico de acuerdo a lo que indican las guías clínicas, pero también hay que prestar atención al manejo de la ETV, que es una de las complicaciones más frecuentes en estos pacientes, y la segunda causa de muerte después del propio cáncer”.

Isla ha agradecido que la industria farmacéutica “invierta en reuniones de formación continuada para los profesionales médicos que atienden pacientes oncológicos” y que “gracias a estas inversiones se consigue que el nivel de formación de los profesionales sea óptimo”. Además, ha recalcado que en estos momentos hay líneas de investigación abiertas que darán frutos en el corto-medio plazo.