"Algunos estudios apoyan la existencia de factores ambientales como la vitamina D y la exposición ultravioleta"

Epstein-Barr: la SEN recuerda que aún no se conoce qué causa la esclerosis
Miguel Ángel Llaneza, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de Sociedad Española de Neurología (SEN).


14 ene 2022. 16.00H
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La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha lanzado un comunicado este viernes ante las informaciones transmitidas sobre el riesgo de padecer esclerosis múltiple al contraer el virus Epstein-Barr (VEB), causante de la mononucleosis. "En la actualidad se desconoce la causa que produce la esclerosis múltiple aunque la mayor parte de los estudios realizados apoyan la existencia de factores ambientales que, actuando sobre individuos genéticamente predispuestos, desencadenan el fenómeno autoinmune a través del cual se desarrollan los procesos inflamatorios y degenerativos en el sistema nervioso central".

Así lo ha expuesto Miguel Ángel Llaneza, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de Sociedad Española de Neurología (SEN). "Son muchos los estudios realizados para tratar de identificar cuál, o cuáles, son los factores ambientales directamente relacionados con el desarrollo de la enfermedad sin que hasta ahora haya podido establecerse una relación definitivamente consistente con ninguno de ellos", afirma Llaneza.

El coordinador ha explicado que, entre los factores ambientales, "se han estudiado los niveles de vitamina D, en relación directa con la exposición a la radiación ultravioleta de la luz solar, el hábito tabáquico, el consumo de sal, la obesidad en la adolescencia y la exposición a diferentes agentes infecciosos como el virus de Epstein Barr (VEB)".



"El hecho de que una persona haya sufrido una infección por este virus, no implica que vaya a desarrollar esclerosis múltiple"





"Si bien varios estudios proporcionan pruebas sólidas de que la mononucleosis infecciosa es un factor de riesgo importante para desarrollar esclerosis múltiple, también es cierto que la altísima prevalencia de seropositividad al VEB en la población general (95 por ciento) y la frecuencia relativamente baja de incidencia de esclerosis múltiple plantea un gran desafío para probar la causalidad directa entre el riesgo de desarrollar la enfermedad y la infección viral previa", asevera Llaneza.

Teniendo en cuenta estos datos, Llaneza aclara que "la infección por VEB antes de los 15 años podría influir en el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple y esta dependencia de la edad podría deberse a respuestas inmunitarias alteradas tras el contacto con el virus en la adolescencia y la edad adulta temprana, pero el hecho de que una persona haya desarrollado una infección por este virus, no implica que necesariamente vaya a desarrollar esclerosis múltiple ya que, como señalábamos previamente, la enfermedad es multifactorial". 

El estudio, publicado en la revista 'Science', en el que "parece haberse encontrado una posible asociación entre el virus de Epstein-Barr y la esclerosis múltiple, no está claro por qué la esclerosis múltiple se manifiesta en algunas personas y en otras no"

"Así pues reiteramos que las investigaciones siguen apuntando a una combinación de factores genéticos con otros ambientales y no solamente a un único factor", concluye Llaneza. 
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