Sede del Ministerio de Sanidad.
El Comité de Cuidados en Salud del Ministerio de Sanidad sigue quemando etapas en su afán por
desarrollar todo el potencial de enfermeras y TCAEs desde la reorientación de sus competencias profesionales. En esa estrategia entran, entre otros aspectos, la definición de unos criterios homogéneos y homologables para lograr la acreditación como
Enfermera de Práctica Avanzada (EPA), una vieja demanda del gremio. El objetivo está claro, pero en el equipo coordinado por Paloma Calleja son conscientes de que, antes del cómo y del dónde, es necesario saber el qué. Según ha podido confirmar
Redacción Médica, desde el Comité se ha remitido a las comunidades autónomas un mapa de diez escenarios clínicos para identificar cuáles son los modelos de cuidados que se están aplicando ya en el día a día y, a partir de ahí, establecer los itinerarios formativos más adecuados a esa realidad. Es decir,
concretar la definición de EPA desde la práctica a la teoría, no al contrario.
El primer paso para lograrlo fue la aprobación del
Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería (MECE) en mayo de 2025, en cuya tercera línea estratégica se establece, como primer objetivo, “definir los itinerarios de desarrollo competencial para las
diferentes posiciones y roles profesionales implicados en el ámbito de los cuidados (enfermeras generalistas, especialistas, otras figuras enfermeras como la enfermería de práctica avanzada y TCAE)”. La idea es contar con un documento de recomendaciones, como muy tarde, a lo largo de 2026. Según las fuentes consultadas por este periódico, el trabajo que ya ha emprendido al respecto el Comité de Cuidados se prolongará seguramente hasta finales de año.
Un objetivo de legislatura del Ministerio de Sanidad
Arrojar luz sobre la práctica clínica en Enfermería es uno de los pilares del Ministerio de Sanidad de Mónica García en materia de cuidados desde el inicio de la legislatura. La portavoz sanitaria de Sumar en el Congreso, Alda Recas, lo dejó claro en una entrevista concedida a este periódico en febrero de 2024 cuando aún era coordinadora del Comité de Cuidados: “Desde el ministerio apostamos por impulsar un mapa de competencias y hacer un análisis real de la situación: ¿cómo están las enfermeras, tanto las generalistas, como las especialistas, que tienen otros tipos de problemas?,
¿cuál es la situación de figuras emergentes como la EPA? A partir de ahí ya se puede diseñar un modelo de cuidados basado en toda esta información”.
El Sindicato de Enfermería, Satse, lleva años reclamando unos
requisitos homogéneos a nivel nacional para lograr la acreditación de práctica avanzada a través de los mecanismos previstos en el marco legal -los diplomas de acreditación y los diplomas de acreditación avanzada- sin depender de los criterios propios de cada comunidad autónomas. Es una preocupación extendida en el gremio: en el
informe sobre la situación de Enfermería presentado por el Ministerio de Sanidad en enero de 2025 a raíz de una encuesta dirigida a las profesionales, las participantes indicaron que sus dos máximas prioridades eran establecer un modelo de desarrollo competencial y avanzar en un modelo de EPA.
Tres preguntas para un modelo común de desarrollo competencial
En el Comité de Cuidados consideran que, para ello, hay que hacerse tres preguntas en el orden conveniente: la primera,
qué es y qué no es una EPA en nuestro Sistema Nacional de Salud; la segunda, derivada de la anterior, dónde se necesita el desarrollo competencial; y la tercera, cómo ha de ser ese desarrollo: si acreditando la práctica avanzada o creando nuevas especialidades. Para contestarlas, desde el órgano se ha solicitado el apoyo de expertos en la materia, que han elaborado el mapa de viñetas con los diez escenarios clínicos. Ahora serán las directoras de las áreas de cuidados de las comunidades autónomas -u otros puestos similares- y las propias profesionales las que habrán de poner negro sobre blanco.
“Con el diseño de viñetas miramos si hay
elementos de un modelo de práctica profesional ya implícitos en el día a día de las enfermeras y las TCAEs. No sólo preguntamos por perfiles profesionales, que también, sino sobre esas otras cuestiones que afectan mucho a la forma y condiciones en las que cuidamos: cómo se tomas las decisiones, qué valores hay detrás, cómo se relacionan los miembros de un equipo... en definitiva, todo eso que compone ‘el para qué’ que hemos dicho muchas veces”, trasladan fuentes del Comité a
Redacción Médica.
Por el momento, son ya más de 1.500 enfermeras y TCAEs las que han respondido las preguntas de, al menos, un escenario clínico, y 876 las que han cumplimentado toda la encuesta. Los resultados se triangularán usando el método Delphi. “Con esto sabremos qué elementos homogéneos hay en todas las comunidades autónomas a nivel formativo, de experiencia clínica, de competencias en investigación y en manejo clínico para ser una EPA en España y qué la diferencia de una enfermera especialista. Es decir,
tendremos identificados los escenarios donde se requiere mayor desarrollo competencial y por qué”.
El paso final será establecer los itinerarios formativos más apropiados para cada caso. Según el MECE, “estos itinerarios se diseñarán en colaboración con los organismos públicos competentes y los responsables de la regulación de los recursos humanos en Enfermería y de la organización del sistema sanitario, incluyendo los que forman parte de las organizaciones sindicales del Ámbito y otros órganos de gestión y planificación del sector salud”. “Lo que queremos es
un modelo de presente y futuro que tenga continuidad cuando nosotras ya no estemos”, concluyen desde el Comité de Cuidados.
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