Pedro Gullón, nuevo director general de Salud Pública, llama al "consenso" para reforzar la sanidad

Pedro Gullón, director de Salud Pública, sobre la gripe y covid
Pedro Gullón.


9 ene. 2024 17:20H
SE LEE EN 7 minutos
El azar ha provocado que Pedro Gullón, epidemiólogo de profesión, sea designado oficialmente como nuevo director de Salud Pública en pleno ‘incendio’ por el auge de las infecciones respiratorias en España. El facultativo, que sustituye en el cargo a Pilar Aparicio, asegura que tendrá “mano izquierda” con las comunidades autónomas para coordinar las medidas que refuercen la sanidad española, entre las que cita el impulso del Plan Integral del Tabaquismo y el despliegue de la Agencia Estatal de Salud Pública. 

Su designación se ha oficializado en un contexto de cierta tensión política por el auge de las enfermedades respiratorias y el colapso de los centros sanitarios. ¿Cómo ha vivido estas primeras horas como director general de Salud Pública?

He mantenido algunas reuniones con el equipo del Ministerio, pero será este miércoles cuando empiece a trabajar en el proyecto de forma oficial. Lo que puedo decir es que he sido recibido por gente muy abierta que me está facilitando mucho la adaptación, como Pilar Aparicio, con la que ya trabajé en la Escuela Nacional de Sanidad y a la que tengo un aprecio enorme. Todo ello me va a facilitar las tareas que hay que poner en marcha en próximos meses, que no solo van a depender de mí sino que cuentan ya con el impulso de muchas personas.

¿Cuáles son?

Aunque pueda sonar un poco vacío, lo primordial es reforzar la salud pública de España. Con más presupuesto, con medidas de prevención, promoción de la salud, con vigilancia. Esos son medidas transversales que hay que impulsar. Pero en los primeros meses, mi papel consistirá especialmente en el impulso de la equidad y la universalidad del Sistema Nacional de Salud; en la redacción del estatuto de la Agencia Estatal de Salud Pública, que va a ser un hito muy grande; y en el Plan Integral del Tabaquismo.  

¿También mantendrá los planes para la limitación de bebidas energéticas en menores?

Exacto. Hay más cosas como esa, tenemos muchos proyectos en marcha, pero debemos ir poco a poco.

Desde su visión como epidemiólogo, ¿qué diagnóstico hace de la situación sanitaria actual? ¿Qué puede hacer, desde sus responsabilidades, para aliviar los focos de contagio del covid, la gripe y el VRS?

Lo que está sucediendo dice mucho de lo que puede pasar en próximos años. Es verdad que esta situación, que ya pasaba en años anteriores, pero ahora tenemos un sistema de vigilancia epidemiológica reformado y tenemos que intentar adelantarnos a ella. Sobre todo, para proteger a la población más vulnerable. La mascarilla o aumentar el nivel de protección de los centros sanitarios son medidas que pueden funcionar, pero además tenemos que trabajar para descongestionar el sistema. Ya avanzó esta semana la ministra Mónica García que se va a negociar con las comunidades las ‘autobajas’, que es algo que ha tenido mucho éxito en otros países y que ya se probó también en España durante la pandemia del covid. Y por último creo que, a medio plazo, debemos intentar reforzar aún más las plantillas. Vamos a ofrecer todo el apoyo posible a las CCAA para ello, no las vamos a dejar solas.

De hecho, el sector de la Salud Pública pide medidas para incentivar y hacer más atractivo el MIR.

Estoy de acuerdo, es una especialidad que suele ser abandonada. En estos primeros meses pero poder tener reuniones con las sociedades científicas para avanzar en estos aspectos, porque la salud pública necesita que sus profesionales tengan mejores condiciones. No podemos pretender cuidar de la salud de la población sin cuidarlos a ellos.

Volviendo al pico de contagios, ¿por qué se encuentra España otra vez ante este panorama? ¿Se han olvidado esas ‘lecciones’ de la pandemia del Covid-19?

Nos encontramos en una especie de ‘shock’ postraumático del Covid-19, pero yo creo que sí se han aprendido lecciones. El objetivo es trabajar para que, en próximas epidemias estacionales como la actual, seamos capaces de adaptarnos antes, de conseguir que no haya tanta demanda sanitaria. Que la gente tenga mejores tasas de vacunación en enfermedades prevenibles, como la gripe, y fomentar medidas no farmacológicas o de prevención, como estas bajas autodeclaradas.


"Si alguien tiene gripe no debería ser normal que acuda al trabajo. Tampoco lo que la Primaria o las Urgencias estén saturadas todos los inviernos"



¿No estaba España lo suficientemente preparada para esta amenaza?

Yo no creo que no estuviésemos preparados, aunque sí podemos reforzarnos más para los próximos años. Como decía, estamos en un momento de transición total, y creo que el verdadero concepto de nueva normalidad se va a acercar más a lo que viene ahora. Eso incluye el irnos acostumbrando a nuevos pensamientos, como el de no ir a trabajar cuando se está enfermo. Si alguien tiene gripe, no debería ser normal que acuda al trabajo. Tampoco lo es que la Atención Primaria o las Urgencias estén saturadas todos los inviernos. Esperamos poder cambiar todo esto.

Respecto a las medidas para paliar el avance de los contagios, es cierto que en los últimos días ha habido confrontación con algunas comunidades autónomas a la hora de orquestar iniciativas como la mascarilla obligatoria en hospitales. ¿Es necesario un modelo de salud pública más armonizado a nivel nacional?

Pienso que, en muchas cuestiones, alcanzar acuerdos es más fácil de lo que parece. Sobre todo, en órganos más técnicos, como puede ser una Comisión de Salud Pública o una de vacunas. Es verdad que a veces, en las consejerías, las cosas se pueden complicar porque entramos ya en discursos más partidistas, pero creo que bajando un poco el ritmo, las revoluciones, podemos llegar a consensuar muchas cosas. Nosotros vamos a tener mucha mano izquierda con las medidas que intentemos aplicar.


"Alcanzar acuerdos es más fácil de lo que parece. Nosotros vamos a tener mano izquierda con las comunidades"



Hablaba, precisamente, de esas bajas laborales ‘autojustificadas’. ¿Confían en poder consensuarlas con las consejerías?

Esperemos que así sea, pero estas cosas atañen no solo al Ministerio de Sanidad sino a otros ministerios y a las comunidades autónomas. Desde luego, nosotros vamos a intetnar mantener un tono amable y conciliador.

Usted, que proviene en esencia del ámbito académico, ¿cómo afronta esa necesaria ‘pugna’ con las comunidades?

Un cargo de esta responsabilidad siempre da algo de vértigo. Está claro que habrá momentos de tensión en los que no tengo tanta experiencia. Hay cosas a las que no estoy acostumbrado, pero parto con esa idea de tener mano izquierda con la gente con la idea de alcanzar consensos. Tal vez suene un poco ‘naif’, pero desde luego es mi intención.

¿Qué le dijo la ministra García tras su designación?

Que mucha suerte y mucho ánimo. Tengo muchas ganas de poder sentarme más tranquilamente con ella y con el secretario de Estado (Javier Padilla) para comenzar a trabajar.
¿Quieres seguir leyendo? Hazte premium
¡Es gratis!
¿Ya eres premium? Inicia sesión
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.