Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 16:00
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Las caídas del anciano se previenen con 'running' virtual

No basta con el ejercicio físico para prevenirlas, según un estudio

Lynn Rochester, del Instituto de Neurociencia de Newcastle (Reino Unido) es la segunda firmante del estudio.
Las caídas del anciano se previenen con 'running' virtual
Sábado, 27 de agosto de 2016, a las 14:20
Las caídas del anciano no son una broma. Por el contrario, suponen una de las principales amenazas para menoscabar la esperanza y calidad de lo que le queda de vida al paciente de edad avanzada. De ahí que los médicos e ingenieros se esfuercen por crear métodos que las prevengan.

Eso mismo ha llevado ahora a un grupo de investigadores a comparar el mero ejercicio físico en cinta de correr aplicado a los ancianos durante un espacio y tiempo controlados (seis meses de entrenamiento, para ser precisos) y la combinación de ese deporte con una función cognitiva adicional para el sujeto mientras lo practica, en concreto la llamada realidad virtual no inmersiva: una proyección simultánea de imágenes con obstáculos de la vida real que el corredor debe sortear mientras una cámara graba sus movimientos y reacciones.

El resultado ha sido notorio. En los seis meses posteriores al entrenamiento (es decir, durante el medio año que siguió al experimento, que se practicó a razón de tres sesiones semanales de running en la cinta con o sin simulador virtual), el grupo que corrió a la vez que experimentó la proyección virtual redujo mucho más el número de caídas que el colectivo que se limitó a practicar con la cinta de correr.

Cinco caídas menos gracias a la simulación virtual

En concreto, el grupo de cinta más simulador registró once caídas antes de ese periodo de seis meses posterior a la prueba, y solamente seis durante éste. En cambio, los ancianos que solamente entrenaron con la cinta de correr, sin estar atentos a la proyección virtual interactiva, pasaron de diez caídas a ocho, es decir, solo sufrieron dos menos. La muestra empleada en el trabajo fue de 302 ancianos (154 del primer grupo y 148 del segundo).

Los autores de la investigación justifican su hallazgo recalcando la amplia colección de estudios que se han hecho para demostrar que el ejercicio físico sostenido en el tiempo previene las caídas del anciano al fortalecer su cuerpo y mejorar su estado general, frente a los muy escasos que incorporar a ese entrenamiento preventivo la atención cognitiva del sujeto, mucho más importante de lo que se cree para preservar la salud.