Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10
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Implicar al paciente ayuda a combatir las enfermedades cardiovasculares

Para reducir los altos niveles que existen en España que ocasionan el 30 por ciento de las muertes anuales

Miguel Ángel Prieto, responsable del Área Cardiovascular de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).
Implicar al paciente ayuda a combatir las enfermedades cardiovasculares
Redacción
Viernes, 20 de mayo de 2016, a las 18:00
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en España, ocasionando el 30 por ciento del total de fallecimientos anuales. Sin embargo, se está avanzando para reducir su impacto. Miguel Ángel Prieto, responsable del Área Cardiovascular de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), ha asegurado que es fundamental que todos los ciudadanos se impliquen y adopten hábitos de vida saludables, ya que esta es la principal forma de prevenir los riesgos cardiovasculares, y de conseguir reducir este alto porcentaje de muertes.

La mitad del descenso de la mortalidad por cardiopatía isquémica observado en España en los últimos años se debe al mejor control de los factores de riesgo cardiovascular (RCV)”, ha asegurado Prieto durante la segunda jornada de las octavas Jornadas Cardiovasculares de Semergen que se están celebrando en Santander. Una iniciativa en la que se integran los Grupos de Trabajo de Hipertensión Arterial y Enfermedad Cardiovascular, Lípidos, Vasculopatías, Ictus, Tabaquismo, Hematología y Nutrición, además de Diabetes.

La enfermedad cardiovascular de origen aterosclerótico constituye también la causa más importante de muerte en todo el mundo. Sin embargo, según precisa el responsable cardiovascular, “es importante recordar que esta patología es un continuo que abarca desde los factores de riesgo (hipertensión arterial, dislipemia, diabetes, obesidad, síndrome metabólico, etc.), pasando por la lesión de órgano subclínica (hipertrofia ventricular izquierda, microalbuminuria...), hasta las fases clínicas de la enfermedad cardiovascular establecida (cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, ictus o insuficiencia renal), y finalmente, la muerte”.

El adecuado control de los factores de RCV consigue enlentecer la progresión de estas patologías, e incluso puede conseguir que las lesiones regresen a las fases más iniciales de las enfermedades cardiovasculares. En el caso concreto del descenso  de la mortalidad por cardiopatía isquémica observado en España en los últimos años, “aunque esto se debió a un mejor control de la presión arterial y del colesterol, no es menos cierto que en este periodo de tiempo aumentó la diabetes y la obesidad en los varones y el hábito tabáquico en las mujeres jóvenes” ha puntualizado Prieto.

Además, según este experto, “el descenso de la mortalidad por infarto de miocardio está siendo más acusado en otros países, como en los Estados Unidos, en donde el control de los factores de riesgo parece ser mejor”. Por ello, es imprescindible mejorar el control de los factores de riesgo cardiovascular en cualquier momento del continuo cardiovascular.