19 nov 2018 | Actualizado: 15:00

Cinco consejos clave para escribir bien un informe médico

La Sociedad Española de Neurología (SEN) organiza un curso sobre cómo pueden los médicos mejorar su redacción

Evitar el exceso de anglicismos y de siglas, entre los más necesarios para una escritura adecuada
Cinco consejos clave para escribir bien un informe médico
dom 04 febrero 2018. 13.30H
Borja Negrete
Limpia, fija y da esplendor”, es el lema de la Real Academia Española (RAE), cuyo fin último es limpiar el polvo que apelmaza el lenguaje español, manteniéndolo fresco y dinámico en cada época. Del mismo modo, Ángel Sesar, director del Área de Cultura de la Sociedad Española de Neurología (SEN), lleva años encabezando una cruzada contra el mal uso del lenguaje científico en informes y artículos médicos.

“Es un tema que  me ha preocupado bastante desde hace años. No sólo se escriben mal los informes, los artículos tampoco están a la altura de una escritura científica. En mi opinión hay una dejadez extendida hacia la calidad del lenguaje”, afirma Sesar a Redacción Médica.

A raíz de esta preocupación, la SEN y Sesar han puesto en marcha la segunda edición de un curso online junto a Bertha Gutiérrez, médico y filóloga, sobre cómo escribir los informes médicos de manera apropiada. “Son siete lecciones de entre 20 y 35 minutos cada una, encaminados a mejorar la escritura. La escritura forma parte de la Medicina, debería entrar en el grado, de hecho. Si nuestro estilo es deficiente el lector abandona el texto. Si quieres que te lean hay que cuidar el estilo. Es la única forma de que consigamos trasmitir el mensaje que queremos, algo imprescindible para la salud de los pacientes”, asevera.

Evitar anglicismos y la voz pasiva

Uno de los errores más habituales que observa el neurólogo es el uso erróneo de los anglicismos: “Estoy en guerra contra ellos. Creo que no se debe abusar de su utilización. En esto tiene parte de culpa la RAE que no ha hecho mucho por el lenguaje científico. No hay por qué usar ‘slide’ en lugar de diapositiva, o ‘staff’ en lugar de plantilla”.

El especialista apunta que un uso excesivo de los anglicismos empobrece el lenguaje y dificulta sumamente la lectura. Además, señala que otro de los errores que los médicos han absorbido del inglés es la voz pasiva, que en español apenas debería utilizarse según los cánones. “En español no es recomendable, pero la influencia del inglés en este sentido es atroz”.

El miembro de la SEN también subraya que el ‘lenguaje pseudosexista’ también empieza a aparecer en escritos médicos y considera que supone un grave error: “Concejala, fiscala, médica… Términos así destruyen la esencia del lenguaje”.

No abusar de las siglas y cuidar las traducciones

Otro de los aspectos más destacados por el especialista es el abuso de las siglas. Un error bastante habitual ya que los médicos “muchas veces olvidan que una misma sigla puede significar una cosa u otra según la especialidad”.

“Una vez recibí el informe de otro especialista y no entendía absolutamente nada. Estuve a punto de llamar a un intérprete… Es más cómodo y rápido escribir con muchas siglas, pero no se debe olvidar que lo importante es transmitir el mensaje”, explica.

Respecto a las traducciones directas que se hacen desde el inglés subraya que “hay que cuidarlas” porque muchas veces “no tienen ningún sentido”.

Malas influencias para el lenguaje

Sesar concluye que el objetivo último no es convertirse en Cervantes u otro escritor de renombre, “cosa muy complicada”, sino adquirir “un estilo sencillo que permita que cualquier persona te entienda”.

El neurólogo apunta como las tres principales influencias negativas del lenguaje al mal uso del mismo en los medios de comunicación, la necesidad escribir rápido y la falta de formación adecuada en Secundaria y Bachillerato.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.