Las organizaciones de pacientes marcan condiciones como potenciales intermediarios en la negociación del estatuto marco

"Consenso" y el paciente como "foco" para mediar entre Sanidad y sindicatos
Andoni Lorenzo, presidente del Foro Español de Pacientes (FEP); y Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP).


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Las plataformas de pacientes comienzan a resonar en el escenario de la huelga médica como posibles mediadoras entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos en un intento de desbloquear el conflicto por el nuevo Estatuo Marco. La idea, planteada en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) por un "grupo reducido" de consejeros de salud, apuntaba a la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) como posible intermediaria. Sin embargo, finalmente, la propuesta no llegaba a buen puerto e, incluso, llegaba a generar rechazo en algunas comunidades autónomas como Extremadura o Madrid, que cuestionaban, en una misiva remitida al Ministerio de Sanidad, la adecuidad del perfil escogido para alcanzar un consenso. 

Por su parte, la ministra de este departamento, Mónica García ya ha comunicado por carta a las organizaciones sindicales la opción de contar con un mediador independiente para intentar cerrar una negociación enquistada desde hace meses, aunque dichas entidades ya se encuentran inmersas en una búsqueda paralela de posibles candidatos idóneos para esta misión, tras rechazar como opción al Foro de la Profesión Médica. 

Desde la POP, señalada en un primer momento como posible mediadora, su presidenta Carina Escobar reitera su "disposición a contribuir, desde una posición responsable y constructiva, a favorecer espacios de entendimiento entre las partes, con el fin de facilitar avances que ayuden a desbloquear la situación". Más allá de su candidatura inicial, considera "necesario" avanzar hacia "una solución dialogada del conflicto" mediante un proceso de negociación "útil, transparente y orientado a resultados" que permita "ofrecer certidumbre a los pacientes y reducir cuanto antes su impacto asistencial". 

Una posición que defiende también el Foro Español de Pacientes (FEP), dispuesto a asumir ese papel de 'árbitro' en la negociación "si las partes lo solicitaran de manera conjunta y consensuada". Su presidente, Andoni Lorenzo, subraya que si la intervención se desarrollara desde su entidad se realizaría respetando en todo momento "la independencia, neutralidad, autonomía y la responsabilidad colectiva".


Paciente como "eslabón más débil"


Aunque el presidente de la FEP defiende que la mediación no puede limitarse a una simple intermediación, sino que debe ser "comprensible, sin tensiones ni asperezas". A esto suma una premisa de partida clara, "la voluntad de consenso y la búsqueda de una solución real que ponga el foco en el paciente" que, a su juicio, es "el eslabón más débil de una cadena que ahora amenaza con romperse".

La disposición de la FEP nace, asegura, por "lealtad institucional y compromiso con todos los pacientes de España". Por lo tanto, asegura que desarrollarían "aquellas tareas que técnica y jurídicamente se pudieran desempeñar, evitando cualquier conflicto de interés".

Entre los principios que guiarían una buena mediación destaca, en primer lugar, "la voluntariedad de las partes, la independencia y neutralidad del mediador". Le sigue "la confidencialidad, la reflexión, el pensamiento crítico, igualdad de trato y buena fe", elementos que, en su opinión, deben garantizar la "confianza mutua y la efectividad" de la mediación.

Reducir tensiones y proteger derechos


Lorenzo también detalla cómo este rol podría ayudar a reducir el impacto de la huelga en la atención sanitaria. "Se trataría de acercar posiciones encontradas, reducir tensiones y generar confianza desde la neutralidad, el sentido común y el cumplimiento de la normativa", señala. Además, aportaría "evidencia" desde la perspectiva del paciente afectado por la huelga, asi como "posibles vulneraciones de sus derechos e intereses".

Sin embargo, reconoce que asumir este papel no está exento de dificultades. "De manera sistemática, a las organizaciones de pacientes se nos ha hurtado el legítimo derecho de participar en los órganos consultivos y de decisión donde, legalmente, ya tenemos un rol reconocido", denuncia, añadiendo que "ese es precisamente el papel" que ahora se les asignaría: "No es fácil entender por qué antes no, pero ahora así".

"Estamos luchando por que se oiga nuestra voz y se nos asigne un asiento fijo en los órganos de la Administración, empezando por el comité consultivo del Consejo Interterritorial", comenta el presidente de FEP, que asegura que si ya contaran con este recorrido "junto con una también debida legitimación activa ante los órganos de justicia, el papel que ahora se nos quiere asignar, tendría al menos un cierto recorrido y un statu quo adquirido en la forma de trabajar". 

Finalmente, enfatiza que, en el centro de todo, siempre está el paciente, que "no entiende de convenios colectivos, normas laborales, categorías profesionales o complementos específicos". "Solo quieren que quien les cuida esté bien cuidado, porque son sus vidas las que están en juego y la solidez de un sistema emblemático en el que confían, como es nuestro sistema sanitario. La solución debe ser por y para él", concluye.

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