Juana Carretero asume el liderazgo de la SEMI reivindicando la importancia de la atención integral y generalista

"En Interna apostamos por nuevas ACE en Cuidados Paliativos e Infecciosas"
Juana Carretero, nueva presidenta de la SEMI.


25 nov 2022. 10.30H
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El 43º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha puesto fin al mandato de Jesús Díez Manglano y ha dado paso a una renovación de la Junta Directiva, la cual estára liderada por Juana Carretero. La internista extremeña, que ocupaba el cargo de vicepresidenta primera, según detalla en una entrevista con Redacción Médica, llevará a cabo una línea continuista con lo realizado hasta la fecha pero con pequeños matices como la promoción de la "investigación multidisciplinar" o la incorporación de "formatos ágiles de formación".  

Además, la internista repasa el estado de la Medicina Interna, el défitict de especialistas, la fragmentación sanitaria actual y futura y la incorporación de nuevas herramientas diagnósticas y modelos de atención. 

¿Cómo afronta el reto de presidir la SEMI?

Juana Carretero detalla su programa para los próximos dos años al frente de la SEMI.

Es un orgullo haber podido llegar a ser presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna. También es un reto ilusionante poder seguir la senda de los anteriores presidentes y mantener la sociedad en el sitio donde está, pero adaptándola a la nueva ola. Queremos hacer una sociedad moderna donde los residentes y la gente que empuja tengan cabida y no busque lo que necesita en otro sitio. Aquí todos los internistas, desde el que trabaja en un hospital pequeño hasta el que trabaja en un hospital grande, tienen cabida.

Además, tenemos que ser capaces de hacer ver qué somos y qué hacemos tanto a la sociedad como a las personas con capacidad de decisión. Contar con un internista tanto en la práctica asistencial como a la hora de tomar decisiones es en este momento lo más acertado.

¿Qué objetivos espera lograr en estos dos años?

Aumentar el conocimiento y seguir trabajando en la formación continuada, pero adaptándola a las nuevas formas de conocimiento y olvidarnos del curso tocho. La formación debe ser fácil y ágil, que alguien que vaya en el autobús a trabajar y tenga 10 minutos sea capaz de ver un vídeo, escuchar un podcast o leer un PDF rápido y práctico. La investigación multidisciplinar entre grupos de la SEMI será un pilar fundamental de los próximos dos años para aportar una evidencia global de la persona enferma. También quiero mantener el sentido de pertenencia a esta sociedad y el orgullo de ser internista. Esto significa estar continuamente trabajando y recordando lo que somos y lo que hacemos.


"La investigación multidisciplinar entre grupos de la SEMI será un pilar fundamental de los próximos dos años"



¿Qué valoración hace del 43° Congreso Nacional?

El año pasado volvimos a la prespecialidad pero todavía había limitaciones y  todos teníamos un poquito más de miedo a que hubiera un brote. Sin embargo, este año nos hemos superado con una afluencia de 2.400 personas. La colaboración de la industria, los grupos de trabajo que han proporcionado mesas increíbles adaptándose a las nuevas tecnologías, el big data, el área de IG, la telemedicina, cómo podemos aportar valor a lo que hacemos todos los días… Todo ha sido increíble. Además, hay una gran cantidad de gente joven y todas las salas están llenas.


"Quiero mantener el sentido de pertenencia a SEMI y el orgullo de ser internista"



A lo largo de todo el Congreso han reiterado y analizado la falta de profesionales, ¿cómo se puede solucionar el déficit de internistas?

Contando los internistas, las sociedades autonómicas y la SEMI para diseñar un plan de futuro. No podemos intentar solventar el problema de la Medicina Interna sin contar con la Medicina Interna. Hay que preguntarle a los internistas qué hacen, no solamente pasamos planta y hacemos hospitalización. Para que se forme un internista primero se necesita seis años de carrera, más cinco años de especialidad. Entonces, clarísimamente, ya hemos llegado tarde y creo que para solucionar a corto plazo, que a más largo plazo pasa todo por aumentar las plazas MIR,  habría que repensar las dimensiones de los hospitales y la atención que damos promoviendo una atención más generalista y potenciar mucho más la Atención Primaria para que el paciente o la persona enferma no llegue tanto al hospital. Además, para poder asegurar que haya un número suficiente de internistas en la planta hay que intentar que el resto de la atención se dé de manera más ágil para que no consuma tantos recursos.

Juana Carretero considera que "enfermedades infecciosas no tiene dimensión para ser especialidad".


También se han mostrado contrarios a la fragmentación sanitaria. ¿Considera que la sanidad española ha cogido un camino equivocado con la creación de nuevas especialidades?

Fragmentar la atención en áreas o en nuevas especialidades significa que a un paciente lo necesiten ver varios especialistas. Si se apuesta por la troncalidad y el generalísimo, a un paciente pluripatológico un internista le ve todas esas patologías y si se necesita algo más -habitualmente algo técnico como una prueba de imagen o una broncoscopia-, contactamos con otro especialista.

Por ejemplo, en enfermedades infecciosas me parece un gran error parcelar la atención porque estas son transversales a todos los pacientes, es decir, las hay en Traumatología, Urgencias, Pediatría… Entonces, para atender a esas personas por supuesto que se una atención más especializada, pero eso no implica que tenga que haber una nueva especialidad sino que un internista, tenga una especial dedicación a esa zona. Para eso están los diplomas o las áreas de capacitación y eso será por lo que apueste la SEMI.

¿El Real Decreto de Especialdiades puede malinterpretarse y fomentar la fragmentación?

Totalmente, porque la mayoría piensa en hospitales grandes cuando se habla de esto, pero hay muchos centros pequeños que tienen que tener la misma atención. Si en un hospital de tercer nivel llega una persona de 80 años con una infección de orina y con una sepsi urinaria. ¿A esa persona quién la ve? ¿Necesitamos un especialista en enfermedades infecciosas para ver a esa persona ¿Y qué más? ¿Alguien que después le atienda la glucemia después o si hace un broncoespasmo? Hay que repensar y dimensionar mucho lo que se va a hacer. Si una persona vive en Madrid y tiene un hospital de referencia de tercer nivel o de primer nivel, perfecto, pero si vive en un pueblo en la España vaciada, la atención que recibe debe ser igual.


"Hay que reconocer el conocimiento y la capacitación que han tenido esas personas para formarse en ese tipo de infecciones, pero eso no implica que se tenga que crear una nueva especialidad"



Por supuesto que hay que reconocer el conocimiento y la capacitación que han tenido esas personas para formarse en ese tipo de infecciones, pero eso no implica que se tenga que crear una nueva especialidad porque luego qué haremos, ¿una especialidad de qué, de la uña del pie? ¿Una especialidad en los niños? ¿Los pediatras también harán una especialidad en Infecciosas en Pediatría? ¿En Ginecología? ¿En infecciones de prótesis? Es muy complicado.

Por el contrario, sí que son partidarios de las ACE. ¿Cuáles se podrían crear para Interna?

Nosotros pensamos que no debemos fragmentar la Medicina Interna. Como áreas de conocimiento que están más desarrolladas están los cuidados paliativos y hemos pedido, junto con otras sociedades, la creación de un área de capacitación en Cuidados Paliativos, ya que a estas personas hay que darles una buena vida y una buena muerte. También pensamos que Infecciosas, de crearse algo, debería ser un área de capacitación porque no creemos que tenga dimensión para crear una especialidad.

Otro de los temas troncales ha sido la atención a los pacientes crónicos pluripatológicos, que cada vez son más y con mayor edad, ¿cómo debe el Sistema Nacional de Salud afrontar este reto que va a ir a más?

Pivotando esa atención en Atención Primaria, que sé que están mal, pero es que el paciente tiene que estar en su casa y poder ser atendido fuera del hospital. El paciente necesita estar en Atención Primaria y que las demás personas que lo atienden circulen a su alrededor. Si el paciente necesita que lo vea un internista tenemos que poder atenderlo en su casa a través de la telemedicina, igualmente si necesita poder acceder a la enfermera cuando le sea necesario o a otro especialista

La atención tiene que estar centrada en el paciente y que a la persona se le dé lo que necesita, donde lo necesita y donde esté. En definitiva, es en la Atención Primaria y los demás especialistas pivotando sobre él. La atención especializada tiene que partir del generalísimo y si necesita algo más dárselo.

Juana Carretero: "La atención especializada tiene que partir del generalísimo"


Respecto a las nuevas formas de asistencia, ¿cree que España está avanzando correctamente en su implantación?

Está avanzando correctamente ya que el paciente lo que quiere es estar en casa, pero nuevamente hay un claro sesgo por código postal. En nuestra reunión de septiembre de jefes de Servicio pusimos un mapa de las unidades de hospitalización a domicilio y había comunidades donde había 23 y otras como Extremadura donde no había ninguna. Entonces, ¿está avanzando? Sí, pero de forma muy desigual entre las comunidades y eso no lo debemos consentir. 

¿Cómo se podría reducir esa iniquidad entre territorios?

Teniendo un plan integral de atención al paciente crónico complejo que partiera desde el Ministerio, pero que tuviera implantación en todas las comunidades. Está claro que hay regiones que tienen perfectamente desarrollado cuál es el camino que tiene que llevar el paciente y hay otras que no, con lo cual ese paciente... Para estos hay que contar con los internistas porque las cosas que vienen impuestas sin consenso y sin conocimiento previo es complicado hacerlas.


"La nueva escala en Interna es escuchar al paciente, manos, fonendo y ecografía"




Respecto a las herramientas diagnósticas, ¿por qué hay un boom entre los internistas en el uso de la ecocardioscopia?

Los internistas ya más mayores, en los que me incluyo, siempre hemos llevado un fonendo, unas manos y hemos hablado mucho con el paciente. La exploración física, la anamnesis y preguntarle al paciente es lo que más información te da siempre, pero hoy día con una ECO, que es un aparato de bolsillo uno puede hacer una paracentesis y localizar perfectamente y sin ningún riesgo dónde está el sitio. En una guardia puedes encontrarte a un paciente que tiene disnea y no saber si tiene un broncoespasmo o tiene insuficiencia cardíaca.

Puedes medirle la cava o si tiene líquido es mucho más seguro para el paciente y para determinar su tratamiento. Además, como profesional te agiliza el diagnóstico. Si sospechas que el paciente tiene una trombosis, lo miras y dices efectivamente parece que tiene una trombosis y ya le puedes poner el tratamiento, aunque luego necesites otra prueba que te confirme esa trombosis. Si tienes que pedir a todos los pacientes que ingresan con insuficiencia cardiaca una ecografía que te la da el cardiólogo pues muchas veces el paciente se va de alta y no la tiene hecha.

¿Y hay equidad en el acceso a la ecocardioscopia?

Hay equidad, hoy día prácticamente lo hay en casi todos los servicios.

¿Es una nueva herramienta que se va a quedar?

Sí, porque además los aparatos cada vez son más pequeños, más ágiles, se pueden conectar a un móvil o una tablet y cada vez son más económicos. Y además es que ya vale para todo, es como un juguete nuevo. Hasta ya hay fonendos que ya llevan incorporado el ECO. Yo como escala lo definiría en: escuchar al paciente, manos, fonendo y ecografía.

Un instánte de la entrevista de Redacción Médica a Juana Carretero.

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