SEMG Catalunya urge al diálogo entre las partes afectadas y teme por la unidad docente ante la faltta de colaboradores

SEMG Catalunya rechaza la supresión del complemento para profesionales que ejercen la tutoría de residentes
Miriam de la Poza Abad, presidenta de SEMG Catalunya. / Pablo A.


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La formación de los residentes de Enfermería y Medicina Familiar y Comunitaria en Catalunya ha sido desde hace años y hasta el momento una formación de una calidad impecable y de referencia, según sostiene la Sociedad Catalana de Médicos Generales y de Familia (SEMG Catalunya), por lo que, la entidad ha querido expresar su preocupación "ante la supresión del complemento destinado a los profesionales que ejercen la tutoría de residentes". 

Según exponen, los MIR y los EIR siempre han tenido un aprendizaje supervisado y respaldado no sólo por sus tutores, sino también "gracias a la tarea de los colaboradores docentes de distintos dispositivos, entre ellos los profesionales de Pediatría, de los Centros de Urgencias de Atención Primaria (CUAPs), de los centros rurales donde realizan una de las rotaciones y de los dispositivos de Atenció a la Salut Sexual i Reproductiva (ASSIR)". Sin embargo, explican, en el mes de enero de 2026, "se decidió retirar el complemento económico a estos colaboradores docentes". A pesar de las reuniones mantenidas, no se ha conseguido llegar a un acuerdo desde entonces, lamenta la sociedad científica. 

Reconocimiento y no vocación 


"La formación de médicos y médicas residentes es uno de los pilares fundamentales de nuestro sistema sanitario. Esta tarea implica responsabilidad asistencial, dedicación docente y un esfuerzo añadido que debe ser reconocido", sostienen, al enternder que "los tutores y tutoras no solo transmiten conocimiento clínico; forman a los profesionales que deberán sostener la sanidad del futuro". 

Con la idea de que "sin docencia de calidad, no hay relevo generacional ni un sistema sanitario fuerte", desde SEMG Catalunya defienden el valor de esta formación "y el reconocimiento de los profesionales que asumen esta responsabilidad" puesto que dicha actividad "no puede depender únicamente de la buena voluntad de los profesionales". 

Unidad docente en peligro 


De hecho, consideran que, de seguir así, el programa formativo del residente de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria "peligra por completo sin la presencia y el trabajo de los colaboradores docentes". No descartan incluso que esta situación pueda llegar a "desacreditar la unidad docente, afectando a alrededor de 300 residentes actualmente y a los residentes que tienen que empezar su formación en junio de este año". 

"Creemos conveniente y de extrema necesidad que haya un diálogo entre las partes afectadas para llegar a un acuerdo entre todos, un acuerdo justo y apropiado a la situación. Ahora mismo la unidad docente no cumple con el programa oficial", insisten, convencidos de que "es necesario garantizar condiciones dignas y un reconocimiento adecuado para seguir asegurando una formación de calidad para las nuevas generaciones de médicos y médicas". 
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